Arnaldo Rojas |
Fabiola
Sequera
El tejido de los sueños
Es una artista que marcó un rumbo inédito
para la escultura en Venezuela al incorporar el elemento textil y diseños
de aires arquitectónicos junto a materiales como la seda, el sisal,
hilos, cables, mecates, cuero, maderas y moriche, entre otros. No sólo
es una destacada creadora, sino también reconocida docente
Ella abrió un capítulo inédito para
la escultura en Venezuela, al incorporar el elemento textil, desmontándolo
de su plano tradicional de tejido o del ámbito pictórico para
reinstalarlo en un contexto escultórico, donde además se aprecia
un manejo arquitectónico del espacio y los materiales. El haber desarrollado
un lenguaje artístico muy particular hace que a la vista de cualquiera
de sus obras de inmediato se reconozca la firma de su creadora: Fabiola
Sequera.
Tejedora y escultora, nacida en Valencia en fecha de rango
histórico: el 24 de junio (de 1953), en la muy tradicional parroquia
San José. Su trayectoria artística la ha hecho merecedora
de importantes reconocimientos como mención especial de la II Bienal
de Escultura "Francisco Narváez", Porlamar (1984); Premio
"Juan Lovera" del XLIII Salón "Arturo Michelena",
Valencia (1985); Premio "Braulio Salazar" del XLIV Salón
"Michelena" (1986); Premio "Andrés Pérez Mujica"
del XLVIII Salón "Michelena" (1989); diploma y medalla
de honor, VIII Trienal de Arte Textil (Lodtz, Polonia, 1995); y Premio a
la Creatividad "Renacer precolombino", Museo Hispanoamericano
de Miami (Florida, EE.UU., 2000).
Actualmente, además de su labor creativa, se desempeña
como directora de las Escuelas de Arte en la Secretaría de Educación
del Gobierno de Carabobo, designación sobre la cual refiere:
-Me sentí bien halagada, porque también es
un reconocimiento a un trabajo sostenido. Estos son ámbitos en los
que muy pocas veces se requiere la presencia de un artista por su trayectoria.
Siento que es algo así como un muerto al que ya le llegó un
doliente.
Tejiendo una historia
Respecto al nacimiento de su vocación artística,
señala que en su familia no tiene antecedentes de alguien que haya
destacado en esa área, pero reconoce que por el lado de su madre
y de su abuela recibe la influencia de la tradición andina, "de
esa gente tan laboriosa, con destreza para manejar los elementos, de hacer
cosas con elementos muy sencillos".
Por otra parte, recuerda que su padre siempre se preocupó
por cultivar en sus hijos el gusto por la lectura y las artes.
-Mi primera relación con el arte fue a través
de la música. Me inicié estudiando piano y soñé
con ser música, pero terminé siendo artista plástica.
Sin embargo, esa formación musical siempre queda, porque va creando
una especie de armonía interior que al final se traduce en lo que
uno haga. Cuando a veces veo mis ensamblajes me parece estar viendo un pentagrama
o especie de notas que están dentro de un orden o en una estructura
musical.
Igualmente refiere que se crió entre abuelas y eso
también tuvo mucho que ver en su formación artística.
"Esas abuelas nos relataban cuentos, historias y nos llevaban por un
mundo lleno de fantasía y mucha imaginación".
Estudió arte en el Institute Alpine de Suiza (1971-72),
en la Escuela de Bellas Artes de Montreal, Canadá (1973-74), y en
el Taller Libre Experimental de Textiles, Universidad de los Andes (Bogotá,
Colombia, 1974-76).
En cuanto al tema de nuestra edición de aniversario,
puntualiza:
-La mujer ha conquistado espacios, sobre todo desarrollándose
como ser humano, como ser pensante, a pesar de que existe una cultura dominante,
promovida por los medios, donde se destaca a la mujer objeto, sólo
reconocida por sus atributos físicos y cuyo máximo modelo
son las misses . Pero cuando uno se acerca a los lugares de trabajo, universidades
y centros de estudios, se encuentra una destacada presencia de féminas
luchadoras que se hacen valer por sus cualidades profesionales. En los centros
de estudio se gradúan más mujeres que hombres. En el plano
artístico también hemos destacado y seguimos haciéndolo.
Una lo siente cuando se acerca a las escuelas de arte donde predomina la
presencia femenina.

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| De pequeña. Fabiola soñaba con ser música,
pero terminó siendo una artista plástica |
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VALENCIA CHIQUITA
Fabiola recuerda de su infancia, transcurrida
en el sector La Alegría, las clases de piano que recibían
ella y sus hermanos (dos hembras y dos varones) de una señora que
se vino de Suiza huyendo de la guerra. Posteriormente ingresó en
la Escuela de Música "Sebastián Echeverría Lozano",
donde se mantuvo algún tiempo. "Ahora que entré en la
Dirección de Escuelas de Arte de Carabobo, me encuentro con gente
que se estaba formando en aquella época, muchos ahora son profesores.
Ante estos encuentros uno piensa: Valencia sigue siendo chiquita, a pesar
de haberse convertido en una gran ciudad". |
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