Silmari Rivas Rubin
Fotos: Jairo Altuve |
Hacibe
Ramos de Figueredo
Una vida de retos y conquistas
Política de las de antes, de carácter templado,
sobre todo en el trabajo. Ella fue la primera mujer nacida en la ciudad
del Cabriales que presidió el Concejo Municipal de Valencia y por
más de 35 años fue docente de la Universidad de Carabobo.
También es aficionada a las corridas, pionera y quizá la única
presidenta de una peña taurina en la capital de esta entidad federal
Es recordada por su temple, activo desempeño político
y fascinación por el mundo taurino, así como por su calidad
humana, de la que nos dio muestra al lamentar con los ojos vidriosos que
las lluvias de los últimos días han causado pérdidas
a centenares de personas.
Es que en una mañana lluviosa nos abrió las
puertas de su hogar, donde lleva una vida tranquila al lado de su esposo,
el también conocido Francisco Figueredo, con quien lleva 23 años
de feliz matrimonio, aunque se conocen desde pequeños, porque eran
amigos de la infancia.
Hacibe nació en el corazón de Valencia, a
cuadra y media de la Plaza Bolívar. Hasta hace poco tenía
seis hermanos, cuatro mujeres y dos hombres; pero lamentablemente falleció
una de las hembras. Sus padres eran libaneses, su papá llegó
a Venezuela en 1912 y su mamá en 1934.
Tuvo el grandísimo honor de conocer a la madre María
de San José, porque era la superiora del Colegio "El Socorro",
donde ella estudió primaria. La secundaria la cursó en el
Instituto de Comercio "Fermín Toro" y años más
tarde obtuvo su título de licenciada en Relaciones Industriales en
la Universidad de Carabobo.
Durante su vida universitaria empezó a hacer política,
en una época en que esto era muy difícil para una mujer. "Una
tenía que trabajar por lo menos 30 veces más que un hombre
para que alguien pudiera decir que sí valía la pena".
Y tuvo un desempeño político de grandes logros.
De hecho, es la única nacida en la ciudad del Cabriales que ha sido
presidenta del Concejo Municipal de Valencia. "Hubo otras, pero yo
he sido la única que nació aquí".
Durante su gestión alcanzó, junto a su equipo,
a darle carácter internacional a la Feria de Valencia, para demostrar
que sí se podían hacer cosas diferentes, aunque la gente pensaba
que no tenía los pies sobre la tierra. Pero para sorpresa de los
incrédulos, en esa oportunidad Valencia llegó a formar parte
de la Unión Mundial de Feria "y aparecíamos en los calendarios
mundiales, desde 1977 hasta 1984".
Antes de ser concejal Hacibe fue diputada a la Asamblea
Legislativa durante cinco años, en el primer período presidencial
de Rafael Caldera. "Pero yo no disfruté mi paso por la Asamblea
Legislativa, eso no era lo que yo quería ser, no era lo que en política
me llamaba". Era que desde muy joven ella entendía que se podía
trabajar para que la gente viviera mejor, "era eso lo que yo quería
hacer".
Su afición al mundo taurino
Esta mujer es aficionada a las corridas de toros desde
que era una niña, tal vez porque en su familia ha habido muchos aficionados.
"Mi primo Juan Sabala Ramos, que en paz descanse, le regaló
a César Girón el capote de paseo con el que este torero tomó
la alternativa en España".
De grande, Hacibe fue la primera y quizás única
presidenta de una peña taurina en Valencia. Su predilección
la llevó a luchar para levantar el veto que tuvo la Plaza de Toros,
"por culpa de un empresario pirata que no quiso pagarles a unos toreros".
Ahora se siente reconciliada cuando asiste con su esposo
y sus sobrinos a las corridas que cada año se llevan a cabo en la
ciudad.
Profesora de la Universidad de Carabobo
Después de cerrar su capítulo de política,
dio continuidad a su labor docente en la Universidad de Carabobo, donde
dictó clases en la Escuela de Relaciones Industriales durante 34
años, "aunque nunca dejé de hacerlo, porque siempre pensé
que la docencia era la posibilidad que me había ofrecido Dios para
no embrutecerme con la política".

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| Hacibe en recorrido por una barriada valenciana/ Unos
añitos atrás/ Con su amado Francisco / y disfrutando de una
corrida. |
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SAPOS Y LECTURA
Entre libros y rodeada de sapos Hacibe
pasa sus días, ya que le gusta leer y le encanta coleccionar piezas
alusivas a estos anfibios; en su casa tiene tantos que ya perdió
la cuenta, pero si le falta alguno, lo detecta de inmediato. Los ha traído
de diferentes ciudades, no sólo de Venezuela, sino también
del exterior; incluso posee uno leyendo Notitarde.
Aunque en su casa permanecen sus sobrinos,
ellos son incapaces de tocar una de esas figuras, porque sería ganarse
un problema con la tía. |
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