Juan Pablo Valero
Fotos: Jairo Altuve |
Leny
Méndez de Segovia
Los sueños se hacen realidad
Aunque tiene 68 años, siempre muestra su faceta
más juvenil, impulsada por el afecto que les brinda a todos los alumnos
del Colegio "Juan XXIII", institución que fundó
hace más de 40 años junto a su esposo y en la cual se ha dedicado
a formar ciudadanos integrales
Desde pequeña siempre jugaba a la escuelita, porque
le encantaba pasar ratos amenos en su infancia, simulando una situación
que años más tarde sería su norte y marcaría
su vida de una manera muy especial.
Leny Méndez de Segovia nació en la ciudad
de Barquisimeto hace más de 60 años. Su madre se llamaba Rosa
Virginia de Méndez y su padre Manuel Méndez Pérez.
Luego de la pérdida de su madre, su padre se encargó
por completo de la crianza de sus tres hijos, a los cuales llenó
de amor constantemente y formó para que fuesen personas de bien,
muy correctas y apegadas a las buenas costumbres. Para ella, su infancia
fue muy bonita por estar llena de buenos momentos.
La fecha en el anillo
Con una enorme sonrisa, Leny Méndez de Segovia relata
que la fecha que tiene su anillo de bodas no es precisamente la de su matrimonio.
Toma un poco de aire y sonríe aun más. Aclara que los datos
cronológicos que están impresos en su preciada joya pertenecen
al momento en que conoció al amor de su vida.
Definió su relación con Dimas Segovia como
"algo a primera vista", pues lo conoció en una calle, cuando
en su automóvil se paró para preguntarle a ella la dirección
de una de sus amigas, que trabajaba con él en el Departamento de
Química de la Central Tocuyo.
Sin mediar silencios le dio la dirección que buscaba
y luego de eso vio cómo se alejaba en su carro, pero a los pocos
minutos regresó y comenzó a hablar con ella. Luego de eso
la invitó a salir.
El siguiente paso era algo más difícil, pues
su padre era muy cuidadoso con quien salían sus hijas, así
que tuvo que coordinar la cita con la presencia de su hermana mayor. Una
película marcó el escenario de esa primera salida.
Después coincidieron en una fiesta y ella recibió
las invitaciones de muchos caballeros a bailar, mientras que Dimas Segovia
se mostraba algo impaciente, porque esperaba el momento de poder hacerlo
también. Cuando al fin lo logró, la historia estaba escrita
ya su amor no tendría vuelta atrás, porque Cupido, con sus
maneras tan particulares de hacer las cosas, los había unido de manera
indisoluble.
Sin dejar de sonreír en ningún momento, Leny
Méndez de Segovia dijo que el pasado 10 de julio se cumplieron 50
años de esa maravillosa conversación en medio de la calle,
que le cambio la vida.
Los cimientos
Su novio tenía que trasladarse a Valencia y, antes
de jugar con la distancia, le propuso matrimonio, y al aceptarlo, terminó
sus estudios en la capital del estado Carabobo.
Su esposo comenzó a trabajar en una empresa de pintura
y en el Liceo "Pedro Gual", en los tiempos en que la urbanización
El Trigal tenía apenas 150 casas.
Como ella siempre había querido tener un colegio,
cuando se presentó la oportunidad de comprar el "Juan XXIII",
no lo pensaron dos veces y comenzaron a construirlo desde sus cimientos,
no sólo físicos, sino que además le imprimieron el
alma que ahora lo caracteriza.
En 1964 comenzó su labor como educadora en la ciudad
del Cabriales. Treinta años como profesora de educación moral
y ciudadana y varios como directora del Colegio "Juan XXIII" han
marcado una vida llena de alegrías, con 4 hijos, 15 nietos y muchos
ciudadanos formados bajo sus sabias palabras.

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| Con Dimas Segovia, el amor de su vida/ En la graducación
de uno de sus hijos/De muy joven y la familia, reunida hace poco. |
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ANGELES, FOTOS Y RECUERDOS
La madre de Virginia, Alvaro, Dimas Alberto
y María Gabriela comenta que le encanta tomar fotos, coleccionar
ángeles y vírgenes a las cuales les guarda una profunda devoción.
Como muestra de esa fe, hizo un viaje por Europa, exclusivamente para conocer
los templos marianos del viejo continente. |
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