Blancalida Vega
Fotos de Arhivo |
Marena
Bencomo de Boulton
Inteligencia y belleza
Rompiendo el mito acerca de la "banalidad" de
quienes se mueven en el mundo de los certámenes de belleza, esta
famosa carabobeña, coronada Miss Venezuela en 1996, trabajó
como relacionista pública en una línea aérea venezolana
y hoy en día comparte su tiempo entre sus estudios de derecho y su
pequeño bebé, demostrando que es mucho más que una
cara bonita.
Nacida un 15 de abril en la ciudad de Valencia, hija de
Oswaldo Bencomo y de Marina Giménez de Bencomo, Marena vivió
una infancia repleta de satisfacciones y felicidad junto a sus tres hermanos:
Mariana, Oswaldo y "Pablito", con los que compartió inolvidables
momentos y quienes fueron, también, su principal apoyo en las experiencias
menos agradables que ha tenido que afrontar en su vida.
Luego de obtener el título de bachiller en el Colegio
"Santa Cruz" -responsabilidad que alternaba con prácticas
de tenis y clases de flamenco-, Marena comenzó la carrera de odontología
en la Universidad de Carabobo, que debió interrumpir debido a su
incursión en el concurso Miss Venezuela.
Sabemos que Osmel Sousa insistió muchísimo
para que se sumara al grupo de participantes; pero ella no lo tomó
a la ligera, sino que habló bastante con sus familiares, y después
de mucho pensarlo, y de exigir portar la banda del estado Carabobo, decidió
participar en el certamen. El resultado, como bien lo recordamos, es que
esta hermosa joven de esbeltísima figura y exóticas facciones
recibió la preciada corona de Miss Venezuela en 1996, gracias a la
cual viajó a los Estados Unidos para representar a nuestro país
en el Miss Universo 1997. Allí obtuvo el segundo lugar, dejando muy
en alto el nombre de la nación con sus 1,75 metros de altura, sus
medidas perfectas (90-58-90) y su enorme seguridad.
"Mamá Vicenta"
La vuelta a Venezuela estuvo llena de actividades festivas,
preparadas para su recibimiento por familiares, amigos y autoridades gubernamentales.
Los valencianos querían celebrar la llegada de su reina y darle a
entender a ella cuán orgullosos se sentían.
Uno de los compromisos iniciales de Marena, como toda Miss
Venezuela, fue asistir al programa de Sábado Sensacional, transmitido
durante décadas por Venevisión.
Entre las sorpresas que le tenían preparadas estaba
la presencia de su nana, a quien cariñosamente llamaba "Mamá
Vicenta".
El conmovedor encuentro entre ambas desbordó la
emoción de la gente. Presentador, público y hasta televidentes
quedaron en vilo cuando la reina manifestó su sorpresa.
El testimonio de "Mamá Vicenta" cerró
con broche de oro el acontecimiento. Aseguró que su Marenita era
muy bella desde chiquita, pero también algo traviesa. No obstante,
enfatizó la bondad de la niña como una de las principales
virtudes que recordaba de ella.
Talento y figura
Casi de inmediato, Marena pasó a liderar la gerencia
de Relaciones Públicas y Publicidad de Avensa, en un momento en el
que la línea aérea atravesaba una fuerte crisis. La idea de
la empresa era apoyarse en el talento y figura de ella para proyectar una
imagen fresca e innovadora.
Dedicación exclusiva a John Henry
Trabajando en la aerolínea, realizó un viaje
de negocios a la ciudad de Medellín (Colombia), donde conoció
a su esposo Richard Boulton Winckleman, con quien contrajo nupcias el doce
de diciembre de 1998, en la catedral de Valencia, y ha compartido más
de seis años de feliz matrimonio.
Esta unión ha dejado como consecuencia, hasta el
momento, al precioso bebé John Henry Boulton Bencomo, que ya tiene
dos años de edad. Sin dudarlo, Marena lo considera como el más
bello regalo que Dios le ha brindado. Hoy en día, comparte su tiempo
entre sus atenciones al pequeño y sus estudios de derecho en una
universidad de Caracas, ciudad donde reside actualmente.
Y aunque difícilmente concede entrevistas o aparece
en algún medio de comunicación, Marena siempre será
recordada como Miss Venezuela 1996, título obtenido por su lindura,
sencillez, dedicación, constancia y disciplina, características
que imprime en cada actividad que realiza. Al verla, el público piensa
en una reina, una princesa de cuentos de hadas que tiene una vida feliz.
Sin embargo, Marena también ha tenido vivencias muy ingratas que
la han marcado, a la vez que la han fortalecido y convertido en una mujer
de temple ejemplar.

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| Marena en el Miss Universo 1997/ Feliz, el día
de su boda/ Junto a los amores de su vida. |
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AL AIRE LIBRE...
Con la espontaneidad y sencillez de su
personalidad, la ex miss afirma que una de las cosas que verdaderamente
la deleitan es el contacto con la naturaleza, el aire libre y puro; por
eso, entre sus hobbies está ir a la playa y disfrutar de los
animales.
Asimismo, afirma que una de sus prioridades
es transmitir, tanto a su familia como a la sociedad, los importantes valores
morales que le inculcaron sus padres. Se refiere a la honestidad y la justicia,
entre otras virtudes que a su juicio representan pilares que deben fundamentar
el comportamiento del ser humano. |
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