Leonor Mendoza
Fotos: Jorge Cera |
Margarita
Jiménez Márquez
Una Dulcinea entre dos Quijotes
Hace 29 años, tres hermanos, convertidos a fuerza
de trabajo y honestidad en exitosos empresarios, decidieron fundar un periódico
que diera cabida a las comunidades del sur de Valencia. Notitarde creció
y superó las expectativas de Miguel, Manuel y Margarita, una mujer
llena de coraje que sigue alimentando con su presencia a ese hijo al que
le ha entregado alma, corazón y vida
Es difícil definirla. Encierra demasiadas cosas
en su ser: espiritualidad, honestidad, serenidad, dulzura, entereza, sabiduría,
lucha. Si la nobleza, el pundonor y el respeto por los demás tuvieran
nombre y apellido, se llamarían Hilda Margarita Jiménez Márquez.
Esta canceriana nació el 10 de junio de 1937, en
San Blas, junto a otros seis hermanos, procreados por doña Bertha
Matilde Márquez de Jiménez, quien inculcó en ellos
fortaleza, honestidad y amor al trabajo. Desde niña sabe lo que es
ganarse la vida en cualquier labor. Estudió secretariado comercial
y administración en el Instituto "Fermín Toro",
al tiempo que trabajaba como vendedora en el Pabellón Rojo. Fue secretaria
en varias empresas importantes, hasta que, emprendedores, tres de los hermanos
unieron fuerzas para trabajar juntos. Margarita no sólo fue socia
y administradora, sino también el alma de las empresas, conciliadora
y mediadora.
Se dieron a conocer como constructores, con un primer molino
de viento que se llamó Torre 4, el primer edificio en propiedad horizontal
elevado en la Avenida Cedeño. Fue un éxito que impulsó
el sueño de Miguel, secundado por Manuel y la Dulcinea del cuento,
Margarita. Así, arrancó el motor del otro molino de viento
a vencer: Notitarde, que vio la luz el 9 de agosto de hace 29 años.
Coraje y decisón
Quienes la conocen la definen como una gran luchadora,
por su capacidad de entrega, su extraordinaria condición humana y
su incansable deseo de servir a esta ciudad que la vio nacer, crecer y enfrentarse
a la vida, con tal fuerza que se ha ganado un nombre y respeto en la capital
carabobeña.
A lo largo de su trayectoria como mujer y empresaria, son
muchos los méritos de Hilda Margarita, quien sigue administrando
los negocios de los hermanos, a quienes, con el amor filial como bandera,
ha apoyado incondicionalmente. Como la heroína del Hidalgo de La
Mancha, inspiradora del centenario Quijote, nuestra Dulcinea valenciana
ha sido la impulsora para que juntos los Jiménez Márquez vencieran
a los gigantes de la incredulidad y le regalaran a Carabobo el que hoy es
el hijo predilecto de sus coterráneos: Notitarde, una tribuna que
ha traspasado fronteras.
Los recuerdos gratos
Infinidad de anécdotas y vivencias enriquecen la
existencia de esta valenciana. Mientras las emociones revuelven su alma,
recuerda que se codeó con personajes de la vida política nacional
e internacional, entre ellos el príncipe Carlos de Inglaterra, con
quien almorzó cuando vino a Valencia invitado por el entonces gobernador
Lázaro Cariello. Su mayor orgullo es su encuentro con el "indoblegable
poeta cubano Armando Valladares", quien estuvo preso por más
de 20 años bajo el régimen de Fidel Castro y a quien conoció
en Miami, invitada por el diario Miami Herald. Como un tesoro guarda fotos
de sus encuentros con presidentes de Venezuela, destacados políticos
y gobernadores, con quienes se labró el respeto y admiración.
Hoy, su prioridad, aparte de su hermosa familia, integrada
por sus dos hijas, Milagros y Guimar, sus nietos y hermanos, sigue siendo
Notitarde, del cual no se ha separado nunca. Es miembro de la directiva.
Notitarde es su otro hijo, por el que vivió en 1989 un gran dolor
que la mantuvo por 8 días en una clínica, por la depresión
que le ocasionó su venta. Como toda luchadora, superó el bajón
emocional y retomó el camino con fuerza y entereza. Sigue siendo
el alma visible de su hijo predilecto, por el cual ha recibido condecoraciones.
Su otro amor
Otra de sus grandes satisfacciones es la labor que desempeña
desde hace 18 años en el Dividendo Voluntario para la Comunidad,
donde fue la primera mujer en ocupar por dos años la presidencia.
Allí, esta dama de gran corazón ha puesto
dedicación y calidad humana al servicio de los necesitados a través
de la empresa privada.

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| De baletista/ Junto al Príncipe Carlos y el poeta
Valladares/ Con sus hijas Guimar y Milagros. |
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CASI BAILARINA
Hubiese
querido ser bailarina clásica y famosa de ser posible. Pero en su
destino no estaba escrito subir a un escenario de luces y danza clásica,
aunque conserva la disciplina, delicadeza y flexibilidad que aprendió
en el difícil arte del ballet de la mano de Nina Nikanórova
a los 13 años. Se enorgullece de ello y ríe de buena gana
cuando recuerda algunos de aquellos momentos en que sus sueños estaban
lejos de lo que realmente significaría esta sencilla mujer en el
mundo de la comunicación en Carabobo. |
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