Silmari Rivas Rubin
Foto: Wilmer Escalona |
María
Luisa Aguilar de Maldonado
Estoy en el mundo que me encanta
Nació para ser la número uno, no sólo
en Valencia, ciudad que la adoptó para verla cosechar éxitos;
también fuera de nuestro país. Es la primera rectora de la
Universidad de Carabobo, institución a la que ha entregado gran parte
de sus últimos 30 años; y quizás es la única
graduada summa cum laude de la Saint Edwards University, donde obtuvo el
título de magíster en administración de empresas, para
orgullo de los valencianos!
Bajo la luz de un domingo nos abçrió
sus puertas y se permitió junto a nosotros recorrer nuevamente el
camino que la ha llevado al éxito, ahí al lado de su hijo
menor, Juan Ricardo; en el calor de su hogar, testigo principal de su entrega
y sacrificios convertidos hoy en logros.
Y después de pasear por ese túnel del tiempo,
que empieza cuando sólo era una adolescente que salió de su
querida Nirgua natal, y avanza ahora en la solemnidad del claustro universitario
de Carabobo, sólo se puede decir: María Luisa de Maldonado
es la excelentísima mujer que pudo parir Yaracuy y adoptar Valencia.
A sus 55 años de edad goza de la satisfacción
de contar con una familia de bases sólidas; a la que junto a su esposo,
Ricardo Maldonado, ha demostrado amor, respeto y sobre todo que en la vida
hay que esforzarse para lograr alcanzar las metas propuestas.
Es por eso que sus cuatro hijos también se destacan
en los ámbitos académicos, profesionales y deportivos: "Ricardo
José fue contratado por la Cámara de Comercio de Filadelfia,
donde ejerce su carrera; Jorge Luis se graduó en la Universidad Central
de Venezuela, en Estudios Internacionales, y pronto empezará a trabajar;
y Julio César y Juan Ricardo son estudiantes y practican fútbol
de manera disciplinada, como debe ser (...)".
Siempre en la busqueda del conocimiento
Cuando sus hijos mayores apenas eran unos niños,
María Luisa y Ricardo se los llevaron a vivir por unos años
a Austin (Texas), adonde la joven pareja partió para estudiar una
maestría; ésa fue una de las primeras muestras de sacrificio
que ellos vivieron, pues no sólo fue dejar su país: "Fue
una etapa muy fuerte, estudiábamos todo el día, al final de
la tarde los íbamos a buscar a la guardería y cuando se quedaban
dormidos nos íbamos a la biblioteca".
Quizás la mejor parte de esta historia es que Ricardo
José acompañaba a su madre a recibir sus calificaciones: "Y
me decía: 'Otra vez A, mamá'". Además, los dos
pequeños tuvieron el orgullo de ver una placa colocada a la entrada
de la Saint Edwards University que certifica que María Luisa de Maldonado
es la primera graduada summa cum laude en esa casa de estudios.
Fue así y con el pasar de los años como María
Luisa llena su familia de regocijo, del cual también se alimentan
quienes reciben en las aulas de clase lo mejor de esta profesora, cuya actividad
académica inició en la Universidad de Carabobo, apenas obtuvo
el título de licenciada en Contaduría Pública, en 1974.
De nombre respetado
Entre luchas por el mejoramiento de la máxima casa
de estudios de los carabobeños, pero siempre muy pendiente de los
detalles de la casa, pasa sus siguientes años de vida y su nombre
empieza a ser respetado por estudiantes, profesores y personal administrativo
de la universidad; es por ello que logra, en 1996, ser electa vicerrectora
administrativa, aunque esto no estaba entre sus metas.
Su destacada labor la lleva posteriormente a ocupar importantes
cargos nacionales, donde también dejó en alto el gentilicio
valenciano y consolidó las bases que la han llevado a ser la primera
rectora de la Universidad de Carabobo, a la que entrega cada día
sus 30 años de experiencia como docente, investigadora y gerente;
donde mantiene viva su capacidad de lucha, tenacidad y creatividad.
Ya empezaba a caer la tarde y María Luisa aún
nos ofrecía detalles sobre su extraordinaria trayectoria, también
plasmada en cada rincón de su casa, en fotografías y placas
de reconocimiento; al llegar al patio dejó ver que también
éste es un sitio importante: "Ahí hago reuniones de trabajo
los fines de semana y fue donde montamos mi campaña, cuando fui candidata
a rectora".

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| María Luisa con su esposo e hijos/ el día
de su boda. |
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LA NIÑA DEL
GATO VERDE
En un examen la maestra pide a sus alumnos
que dibujen exactamente igual el gato que ella había hecho en el
pizarrón; la pequeña María Luisa, concentrada en su
evaluación, empieza a trazar sus líneas, pero al momento de
colorear su dibujo decide hacerlo de otro color.
-María, ¿por qué pintaste
tu gato de color verde?-, pregunta la docente, un tanto extrañada.
Entonces la estudiante responde: "Maestra,
su pizarrón es verde y usted pintó el suyo de blanco; mi hoja
es blanca y por eso pinto mi gato de verde".
Desde entonces María Luisa es conocida
como "la niña del gato verde". |
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