Editorial Notitarde
C.A



Valencia, 9 de Agosto de 2005

 

 

Sheyla Collantes Vivas
Fotos: Wilmer Escalona

María Inés Marulanda Orellana

Aliada de "la buena vida

En estos tiempos en que la mujer venezolana salió del anonimato, los ejemplos son incontables para certificarlo. Uno de los tantos aquí en nuestra ciudad lo representa esta "encantadora" de seres humanos en todos los roles que la vida le ha encomendado: médico, madre, amiga y consejera

Carlos dice que aun en sus peores días, se ve glamorosa y fresca, lo que se contradice con la intensa actividad que caracteriza su jornada. Pero yo que soy una de sus pacientes doy fe de ese espíritu calmado, de ese permanente optimismo y de la infaltable palabra de aliento que penetran como una buena "vibra" que ella emite garbosamente.

Con su "sedante" voz María Inés Marulanda Orellana, ecuatoriana de 47 años, ha marcado su obra en Valencia desde hace más de 20 años cuando inició su "apostolado", convirtiéndose en una de las más reconocidas médicas internistas del país, egresada de la U.C., que además de "sanar" con sus conocimientos, atiende a cada paciente local y foráneo con desmedida entrega.

Un sueño, ella y el marco de un premio

"Yo duermo y sueño que la vida es toda alegría. Camino y veo que la vida es toda servicio y sirvo y veo que el servicio es alegría". Esta emblemática frase de la Madre Teresa enmarca el premio internacional al voluntariado y servicio comunitario que exhibe nuestra entrevistada en su flamante consultorio y que recibió en mayo de 2004, del American College of Physicians especificamente la Sociedad Americana de Medicina Interna, con sede en los Estados Unidos, donde ha obtenido un relevante rango por su destacado desempeño en esa rama de la salud.

Una formación cristiana inculcada por las monjas salesianas de Guayaquil, y la aptitud heredada de su padre don José Marulanda (ya fallecido), también médico, han sido los pilares de una vocación que se alimenta todos los días de cada patología que se le presenta, de múltiples herramientas tecnológicas, de los libros y de su actividad científica que ejerce como conferencista en los paneles más prestigiosos en Venezuela, Estados Unidos y Europa.

La ciudad donde vive su corazon

"En Valencia he encontrado la mejor vía para servir a la humanidad. Por lo tanto, no me iré de aquí, aunque siga recibiendo las tentadoras ofertas de trabajo desde el exterior que hasta ahora llegan", advierte con sensibilidad como señal de retribución a la ciudad que la recibió en 1975 cuando apenas tenía 18 años e iniciaba la difícil carrera de la vida.

La hija mayor de doña Carmita Orellana comienza cada día a las 5:30 a.m. con el desayuno de sus hijos, la distribución de ellos en sus respectivos colegios y continúa con una jornada en la que examina alrededor de 15 pacientes en su consultorio particular, muchos otros más en la emergencia del Hospital Carabobo, clases a un numeroso grupo de estudiantes del postgrado en medicina interna, entre otras actividades.

CNN, REUTERS Y EL FEELING...

Su empatía, y feeling que ineludiblemente produce esta "encantadora" de interlocutores, la han acercado a reconocidas agencias internacionales de noticias como Reuters y CNN en español. La primera se hizo presente en Boston, cuando Marulanda participó en una conferencia de especialistas en lípidos y fue entrevistada para los trabajos de salud asignados a Latinoamérica.

Mientras que en Orlando, Florida, cuando asistía a otro evento científico, llamó su atención a una corresponsal de CNN en español, quien solicitó sus declaraciones en torno a los riesgos cardiovasculares por cambios del estilo de vida, sedentarismo y mala alimentación, en vivo para ese canal. De allí ha sido entrevistada un par de veces más por la misma televisora, vía telefónica, y recientemente inició conversaciones para grabar una serie de espacios de salud en la sede de esa planta en los próximos meses.

Esperamos verte allí, desde donde informan al mundo hispano los más "grandes"...

El día de su boda con Carlos / Junto a sus siete hijos / y con "Bonita". 
 
 
 
 
 

 LOS TUYOS...
LOS MIOS...

Les presento a Carlos Hartmann Otero. Reconocido cirujano que "operó" en María Inés la triste enfermedad de la viudez con tres pequeños hijos. El Carlos que siempre la ve bella, glamorosa y fresca; cual príncipe de cuento de hadas, la llevó al altar por segunda vez y trajo consigo a sus cuatro hijos, con los que completaron la prole de 7 preferidos a los que ella llama "mis hijos sagrados": Carlos Alberto, Leopoldo, Ineska, Alejandro, Isabel, Waleska y el consentido Jhon.


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