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1989


"Paquete" explosivo
El "paquete económico" de Carlos Andrés
Pérez explotó como una bomba de rebelión popular el
27 de febrero de 1989. El aumento del precio de la gasolina generó,
literalmente de la noche a la mañana, un aumento "abusivo"
del pasaje del transporte público. Y fue así como, en la mañana
del trágico lunes 27, mucha gente, esos miles y miles de trabajadores
que viajan justo con el pasaje de ida y vuelta en el bolsillo, se percataron
de que si iban a laborar ese día, no tendrían dinero suficiente
para pagar el regreso a casa. Y se formó la "gran sampablera".

"CARACAZO" NACIONAL
Aún no se sabe a ciencia cierta cuánta gente
murió en medio de los disturbios y saqueos que azotaron sobre todo
a Caracas y también a casi todas las demás ciudades de Venezuela.
La protesta habría comenzado en la madrugada del lunes 27; primero
en Guarenas, Guatire y la capital, dicen, pero la verdad fue que, a media
mañana de dicho día, una gran "turbulencia social"
estaba incendiando el país en todo su largo y ancho.

El martes 28, el presidente Pérez decretó
la suspensión de las garantías constitucionales y se impuso
el "toque de queda".

En Valencia (fotos) en los tres primeros días de
refriega entre los saqueadores y las fuerzas de seguridad, murieron al menos
17 personas y más de 150 resultaron heridas de bala.

PA' EL DORADO
Durante los cinco días de disturbios, de los 1.400
detenidos en Valencia por los saqueos, 150 de ellos resultaron con prontuarios
policiales y se ordenó su traslado y reclusión en las "colonias
móviles" de El Dorado.

ANGUSTIA
Una anciana en Caracas busca en la lista de la morgue el
nombre de un familiar desaparecido durante los disturbios y saqueos.
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AMADOR SENSACIONAL
Desde las comicidades un tanto ingenuas de "El Bachiller
y Bartolo", pasando por sus "sketches" humorísticos
y películas mexicanas , hasta sus famosos y maratónicos programas
de "Sábado Sensacional", Amador Bendayán fue todo
un "hombre de la televisión" venezolana. Su exclamación
"Yaaa regresamos!", que usaba en las pausas de los maratones televisivos
sabatinos, se volvió tan popular como famosa. Como ocurre en estos
casos, la gente la hizo suya y la repetía en su hablar cotidiano.
Amador, nacido en Villa de Cura, Estado Aragua, falleció en Caracas
el viernes 4 de agosto. Y sus seguidores se quedaron esperando luego de
su última pausa. No regresó.

LA ULTIMA NOTA
Su verdadero nombre fue Alfredo Sánchez Luna, pero
se hizo famoso y fue admirado como Alfredo Sadel, nombre artístico
que, dicen algunos, se lo inventó para que sonara a "Gardel".
No obstante, su fama no fue de tangos, sino de lírica voz de tenor
y amoroso cantar de boleros. Fue todo un auténtico galán que
compartió la descocada gritería de sus "fans", al
mejor estilo de Sinatra, con la seriedad exigente del "bel canto".
Murió el miércoles 28 de junio y los caraqueños se
volcaron en su despedida final, con el "último compás
de Alma Llanera", epitafio musical de ese otro grande: "Billo".

LUCHA SIN FIN
El Dalai Lama, líder espiritual del Tíbet,
fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz del año 1989, en reconocimiento
de su lucha no violenta de 30 años para liberar a su pueblo del régimen
de la China comunista. Han pasado 17 años. China comunista ya no
lo es tanto; hasta cree y le ha ido muy bien con el capitalismo, a su manera.
Pero el Tíbet sigue bajo la ocupación del régimen de
Pekín.

CAE EL MURO DE LA INFAMIA
Con la caída del régimen nazi Berlín,
la capital de Alemania, se dividió en cuatro sectores a cargo de
los cuatro países aliados ganadores de la II Guerra Mundial: Gran
Bretaña, Francia, los Estados Unidos y la Unión Soviética.
Durante la "Guerra Fría", los gobernantes pro soviéticos
de la Alemania del Este comenzaron a construir, en 1961, un enorme e infame
muro de concreto, para evitar el éxodo hacia el Berlín occidental
de los alemanes orientales. Casi 30 años después, el viernes
10 de noviembre de 1989, los berlineses dieron el último empujón
hacia la libertad. Fue el torrente humano que inició la caída
del muro de la infamia. Y las dos Alemanias, milagrosamente, se reunificaron
poco después.

"ICH BIN EIN BERLINER!"
Tal como lo exclamara el presidente Kennedy ante el muro
de la vergüenza a comienzos de los años sesenta, este hombre
victorioso parece decir lo mismo, pero con la emoción de la libertad
conquistada en 1989: "Yo soy un berlinés!". |