Día
de los Reyes Magos
Regalos y alegría aterrizaban en
el aeroclub
Por: Miriam Alejandra Bracho A.
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FECHA:
6 de enero. |
DURACION:
Un día. |
LUGAR:
Aeroclub de Valencia. |
MUNICIPIO:
Valencia. |
DESCRIPCION:
Cada 6 de enero los Tres Reyes Magos arribaban al Aeroclub de Valencia en
avionetas y no en camellos como dice la tradición, cargados de dulces,
regalos y mucha alegría para repartir entre los niños de escasos
recursos que vivían en las adyacencias del aeropuerto. |
El Evangelio
de Mateo habla de los Reyes Magos que viajaron en camellos desde Oriente
a través del desierto y que guiados por una estrella llegaron hasta
Belén para adorar y ofrecer al Niño Jesús oro, mirra
e incienso, como sus mejores obsequios al Hijo de Dios.
De allí que Melchor, Gaspar y Baltasar fueran convertidos
por la cultura popular del mundo entero como los principales vigilantes
del comportamiento de los niños para así cada 6 de enero (fecha
del encuentro con el Niño Dios) premiarlos con dulces y muchos regalos.
Basados en tan bonita tradición,
los esposos Víctor y Gladys de Tabáres pensaron en brindar
a los niños de escasos recursos de Valencia la oportunidad de compartir
con los Reyes Magos durante un día y recibir regalos por haberse
portado bien durante el año anterior. El recordado Víctor
como miembro activo del Aeroclub de Valencia propuso modernizar la tradición,
y en lugar de que los Magos de Oriente llegaran a esta ciudad en camellos,
lo hicieran en avionetas para aterrizar en la pista del mismísimo
aeroclub y en vez de venir cargados con oro, mirra e incienso, trajeran
bolsas llenas de dulces y obsequios.
La idea fue apoyada entre otros por León Toppel
Capriles y Fulvio Yépez, fundadores y directivos del aeroclub; además
por los amigos de Tabáres: Tomás Gutiérrez y Alejandro
Bracho, quienes completaron el trío de Reyes Magos modernos.
Fue así como en enero de 1981 Melchor, Gaspar y
Baltasar, representados por Gutiérrez, Bracho y Tabáres respectivamente,
arribaron en avioneta por primera vez al aeroclub cargados de alegría
y obsequios para los chiquillos que residían en las zonas cercanas
al Aeropuerto Internacional "Arturo Michelena", y para los hijos
de los trabajadores y miembros del aeroclub.
Cada Rey viajaba en una avioneta
y antes de aterrizar los pilotos hacían piruetas y mostraban sus
destrezas en el aire para el deleite de todos los presentes. Vale destacar
que Víctor Tabáres (Baltasar) piloteaba él mismo su
aeronave.
A partir de entonces, cada 6 de enero, los Reyes Magos
que venían por aire y no por tierra eran portadores de mucha alegría
para cientos de muchachitos que adicionalmente disfrutaban de un día
con música, comida y otros espectáculos infantiles.
Por casi veinte años la costumbre se mantuvo, y
aunque cambiaban las personas que representaban a los Magos de Oriente (a
excepción de Tabáres), siempre conservaron el entusiasmo y
la dedicación de los organizadores de esta fiesta anual.
Ya llegado el nuevo milenio, por el aumento del tráfico
aéreo que hacía más riesgosas las maniobras y por la
desaparición física de Víctor Tabáres, la tradición
se apagó, pero en la memoria de aquellos pequeños, quienes
son adultos hoy, siempre estará el recuerdo de los días en
que los Reyes Magos no llegaban en camellos, sino en modernas avionetas.

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