El
Santo Cristo de la Salud
Devoción que une a propios y extraños
Por: Xiomara Alvarez
 |
FECHA:
14 de septiembre. |
DURACION:
14 días. |
LUGAR:
Borburata. |
MUNICIPIO:
Puerto Cabello. |
DESCRIPCION:
Se celebra el Día del Santo Cristo de la Salud con diferentes actividades
más que todo religiosas y los peregrinos llegan a la parroquia borburateña
en procesión desde todo Carabobo, Maracay, Barquisimeto y otras regiones
venezolanas así como de las islas caribeñas. |
Así
lo contó el Cardenal José Alí Lebrún, ya fallecido:
"Recuerdo como si fuera hoy la primera vez que lo
visité. Tenía unos cuatro años. Mi papá me levantó
en brazos para que pudiera colgarle un ex voto, un milagrito, como dice
nuestra gente con fe y sencillez. Estirándome lo que más pude,
lo dejé suspendido de los pétalos de uno de los lirios que
con su perfumada blancura hacían resaltar su milagrosa imagen aquel
14 de septiembre de 1923. Aquel ex voto era el cumplimiento de una promesa
que mi mamá había hecho".
Así lo contó monseñor Lebrún, cuando
recordaba que siendo un niño su mamá lo llevó un día
a bañarlo en el mar, en la playa vecina al solar de la familia Baptista,
y en ese momento una ola lo arrojó contra uno de los hierros de una
reja comida por el salitre. Las aristas del metal oxidado le hirieron profundamente
el brazo derecho y le desgarraron el músculo.
La madre del niño lo llevó angustiada, lleno
de sangre, a casa del doctor. Recuerda el Cardenal que era el médico
Martín Alvizu quien les dejó entrever que el brazo le quedaría
defectuoso.
No fue así, y ese hecho lo atribuyeron los padres
del Cardenal a un milagro que pidieron al Cristo de Borburata, el Santo
Cristo de la Salud.
Desde ese entonces, monseñor Lebrún tuvo
una gran devoción por el Cristo, que propios y extraños cada
14 de septiembre veneran en la aún provinciana Borburata.
Esta población está llena de gente amable,
fervorosa, cálida. Fue fundada en 1548 y es la más antigua
del estado Carabobo. "El lugar cuenta con un clima muy agradable, con
unos paisajes de ensueño y con un río que es uno de sus principales
atractivos".
Este poblado está situado a escasos kilómetros
de la primigenia ciudad que fundó Juan de Villegas con el nombre
de Nuestra Señora de la Concepción de Borburata, el 24 de
febrero de 1548 y que fue abandonada a finales de 1561 por miedo al Tirano
Aguirre y sus crímenes.
La historia de esta imagen que permanece en una hornacina en el
Santuario Diocesano Iglesia de Borburata, asegura que el Santo Cristo de
la Salud llegó a las playas de esta región llevado por las
olas y que fue el despojo de un naufragio.
Sin embargo el obispo de la Diócesis de Valencia,
Gregorio Adam, afirmaba que la imagen fue un regalo que el obispo Fray Antonio
González de Acuña, de la Orden de Santo Domingo, y catorce
obispos de Caracas y Venezuela hacia 1671, hicieron a la parroquia de Borburata.
La bondad y su antigua prosapia, emanan de la imagen del
Santo Cristo cuya talla no llega a un metro de alto y se conserva en una
hornacina en lo alto y en el centro del altar de la iglesia de Borburata.
Llegando el 1 de septiembre comienzan las festividades
para venerarlo. Los vecinos elaboran los famosos tostones de plátano
y la rica dulcería criolla, un incentivo más para los visitantes
que en esas fechas plenan el pueblo, y se preparan para recibir a los devotos
del Santo Cristo.
La divina imagen tiene centenares de ex votos o milagros
que emulan los favores recibidos por los fieles: una pierna fabricada en
plata, una mano de oro, en fin, todo aquello que sirve como muestra fervorosa
de que se cumplió un deseo, un milagro y de que el Cristo le devolvió
la salud al creyente.
No hay una documentación formal de los ex votos,
pues la imagen no necesita documentos que prueben la fe que le tienen. El
párroco de Borburata, Byron Pérez, explica que "actualmente
contamos con el Tercer Libro [así en mayúsculas], donde cada
uno de los visitantes dan fe de las bondades y milagros experimentados".
En el lado lateral derecho del santuario se ha habilitado
un espacio para poner los milagros y se espera que a la iglesia la eleven
a Santuario Diocesano Nacional.
DESDE EL PRIMER DIA DE SEPTIEMBRE
Empieza septiembre y los habitantes del pueblo y los visitantes
se aprestan a la celebración del santísimo con bautizos a
las 10 de la mañana y a las cinco de la tarde.
El día dos a las 8:30 de la mañana, en la Santa Misa
se procede a lo que denominan "la bajada del Cristo de la Salud"
a quien trasladan de lo alto para ponerlo en un lugar más cercano
a la tierra, a sus fieles.
Todos los presentes le rinden homenaje y se dejan oír
por doquier cantos, poesías en su honor y la llamada "entrega
de flores" que lo adornarán hasta su día, el 14 de septiembre.
Los días subsiguientes se comienza la "Novena
al Santo Cristo de la Salud". Hay misas diarias, adoración al
Santísimo y confesiones.
El 13 de septiembre, víspera del gran día
del Cristo además de las misas, se efectúan actividades culturales
y se oyen los repiques de campanas que anuncian la buena nueva del día
de la venerada imagen.
Este 14 de septiembre sucederá lo que otros años
y en los años por venir. A las 6 de la mañana el pueblo y
sus huéspedes, despertarán con el alegre toque de campanas
que acompañados de música instrumental anuncian que es el
Día del Señor, el Día del Santo Cristo de la Salud.
A las 8 de la mañana, de todas las parroquias de
la costa carabobeña, de todos los rincones de Carabobo, de Maracay
y otros estados de Venezuela, así como de islas como Aruba, Curazao
y Bonaire, los peregrinos se van acercando en autobuses, en carros, o a
pie, al Santuario Diocesano a demostrar su devoción y gratitud al
Milagroso.
Los devotos se concentran frente al Santuario, muchos vestidos
de morado, como recordatorio del Nazareno, otros cargando una pesada cruz
que han arrastrado durante kilómetros en pago de una promesa, muchos
descalzos como una penitencia y después de la confesión, rezan
el Rosario para luego hacer el Vía Crucis y recitar las oraciones
de la Novena en honor al Cristo.
A las 10 de la mañana se oficia la solemne misa
en honor a la adorada imagen, para salir seguidamente en procesión
con el Santo Cristo quien se encontrará, en un bello acto netamente
parroquiano en la plaza del poblado, con las imágenes de San Juan
Bautista, San Pedro Apóstol y la Inmaculada Concepción, como
si de familia que no se han visto durante un largo año se tratara.
Las actividades culturales, oraciones y repique de campanas
se suceden durante toda la mañana y los devotos ponen sus milagritos
en el Santuario dando gracias por los favores recibidos, o simplemente pidiendo
por los que están por recibir.
El Santo Cristo de la Salud parece contemplarlos con misericordia
porque él es el Señor, el Santo Cristo que da la Salud. "Bienaventurados
los que vengan a mí porque ellos serán sanados".

|