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Virgen
de La Candelaria:
Fiesta de alegría y de fe
Por: Marisol Pradas S.
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FECHA:
2 de febrero |
DURACION:
Un día. |
LUGAR:
Parroquia La Candelaria |
MUNICIPIOS:
Valencia y San Diego |
DESCRIPCION:
Bendición de las velas y pequeña peregrinación de luces
entran al templo, plenos de amor y de fe, elevando cantos alegres hacia
la Virgen venerada por millones de personas de todo el mundo. |
La fe es un
regalo. No todos los seres humanos son distinguidos con ella y la única
forma de mantenerla es ejercitándola como si fuera un músculo,
con oraciones, peticiones, manteniendo el lazo espiritual que invita a leer
la vida desde otra majestad, desde la fuerza del fuego, que hace posible
continuar por más pruebas que se presenten en las esquinas del fracaso
que siempre son triunfos, una vez vencidos, asimilados dentro del mar interno,
parte del origen y ritmo del universo.
Las fiestas populares, las fiestas de la esperanza, dan
un sentido mágico a la existencia porque ante imágenes que
representan ideales y sueños concluyen deseos, peticiones, gestos
de amor, candor, humildad, entrega e ingenuidad por parte de hombres, niños
y mujeres, que entienden en este refugio religioso, razones para desprenderse
de trivialidades.
La Virgen de La Candelaria es una de las advocaciones de
la Virgen María, es decir, una de las tantas formas de nombrar a
la Madre de Dios, cuyas apariciones comenzaron 40 años después
de Cristo y no han dejado de sucederse en muchos rincones de la Tierra,
colocándose muchos nombres y representándose de muchas formas,
a pesar de ser la misma energía inspiradora de millones de seres
humanos.
Los habitantes de la zona La Candelaria del municipio Valencia
y los del Valle de San Diego de Alcalá celebran el 2 de febrero una
gran fiesta llena de alegría a la regente espiritual de estas dos
poblaciones que mantienen viva una tradición que comenzó hace
más de 160 años, justo los que celebrará la Iglesia
La Candelaria el próximo 22 de septiembre del presente año.
La fecha, cuarenta días después del nacimiento
de Jesús, cuenta que María y José, llevan al niño
al templo a fin de darlo a conocer al Señor, de acuerdo con la Ley
de Moisés, por lo que de esta manera con esta fiesta que cierra las
solemnidades de la Encarnación se conmemora la Presentación
del Señor, el encuentro con el sabio y ciego Simeón y Ana,
(encuentro del Señor con su pueblo) y la purificación ritual
de la Virgen María, cuando la madre había eliminado cualquier
vestigio de sangre, producto del parto.
LUZ PARA LAS NACIONES
El relato bíblico revela en Lucas 2,22-38: Simeón,
al ver a María y a José con el Niño Jesús, conoció
por una revelación divina que era Cristo. Tomó entonces al
Niño en sus brazos y bendijo a Dios y exclamó: Ahora puedes
dejar morir en paz, Señor, a tu siervo, porque han visto mis ojos
a tu Salvador, luz para las naciones y gloria de Israel. María y
José admiraban sus palabras.
Y vuelto a María le anunció: êste ha
sido puesto para ruina y para resurrección de muchos; y como una
señal de contradicción; una espada atravesará tu alma.
Por ello es que la efemérides es tan importante,
porque representa la confirmación de la profecía de la llegada
de un ser, luz para iluminar a todos los gentiles, por lo que la fiesta
es asumida como procesión de candelas, con un ceremonial que data
del siglo V en medio de una llamada fiesta de las luces. No se sabe con
exactitud cuándo se iniciaron las caravanas con relación a
esta festividad, pero en el siglo X ya se celebraban con solemnidad. Después
de la procesión, las velas se llevan a los hogares, guardadas en
lugar especial, para prenderse cuando exista necesidad de hacer peticiones
y oraciones.
FE A LA MAS ANTIGUA
El ceremonial de la celebración de la Virgen de
La Candelaria, tanto en Valencia como San Diego, comienza con la bendición
de los cirios en la plaza, afuera del templo. Una vez que el manto de las
palabras protege al numeroso grupo de personas, tratando de estar lo más
cercanas al pastor para recibir las chispas del agua santa, entran al templo
cantando y celebrando a la Virgen de La Candelaria, de una forma alegre
y colorida.
En la iglesia de La Candelaria del municipio Valencia hay
dos imágenes de la Virgen. La más antigua está en una
capilla dentro de la iglesia, fabricada en Caracas, en 1873, al estilo colonial,
con armadura, por lo que rostro y manos son las únicas partes tridimensionales.
Tiene una enorme corona y un vestido blanco y azul, con una hermosa capa.
La gran mayoría de los devotos encienden allí sus peticiones
y es más admirada que la nueva imagen que ocupa la pared del púlpito
central fabricada en 1908 en París, tallada en madera, con estilo
neocolonial, elaborada producto de la venta de las joyas donadas por los
feligreses.
TEZ MORENA
La zona, iglesia y Virgen tienen el nombre de La Candelaria,
en el municipio Valencia, por el grupo de canarios que llegaron a Venezuela
trayendo sus costumbres, ideales y añoranzas de su suelo. Fue así
como contribuyeron a la construcción del templo católico y
todavía hoy en día apoyan iniciativas y las festividades anuales
que se realizan.
La Candelaria tiene la tez morena y aunque en muchas iglesias
no toman en cuenta esta característica porque muchos piensan que
la primera figura que apareció estaba quemada, tiene su origen en
la isla de Tenerife, del archipiélago canario, donde se presume apareció.
Como sucede en casi todos los acontecimientos mágicos,
los historiadores no concuerdan sobre el año de la aparición,
pero la mayoría coincide que brotó en la desembocadura del
barranco de Chimisay, en el municipio canario de Güímar, 95
años antes de la conquista de Tenerife, es decir, apareció
entre 1400 y 1401.
Fray Alonso de Espinosa, quien escribió la historia
en 1594, relata que iban dos pastores guanches a resguardar su ganado a
las cuevas cuando notaron que los animales se pusieron nerviosos y no querían
entrar. Buscando la causa miraron hacia el precipicio y vieron sobre una
roca, casi a la orilla del mar, la santa imagen, creyendo que estaba viva.
Como estaba prohibido a los hombres acercarse a las mujeres en despoblado,
le hicieron señas para que se retiraran a fin de que pasasen las
reses. Pero al querer forzarla para apartarla, el brazo de la aparición
quedó yerto y sin movimiento. Otro pastor quiso herirla con su cuchillo.
Pero en lugar de lastimarla, quedó lacerado el mismo.
COSA SOBRANATURAL
Asustados, ambos, se trasladaron a Chinguaro, a la cueva-palacio
del mencey Acaymo, para referirle lo acontecido. El mencey fue a ver con
sus consejeros. Ella nada respondía pero nadie se atrevía
a tocarla. Decidió que fuesen los mismos pastores quienes la recogieran
para llevarla al palacio. Ellos, al contacto con la imagen, quedaron sanados.
Comprendió que aquella mujer con el niño en brazos era cosa
sobrenatural.
El mismo rey entonces quiso llevarla en sus brazos, pero
después de un trecho, por el peso, necesitó pedir socorro.
Es así que en el lugar de la aparición hay, hoy en día,
una gran cruz y, en el lugar donde el mencey pidió socorro, un santuario
a Nuestra. Señora del Socorro.
La imagen de la Virgen de La Candelaria fue llevada a Tenerife
por frailes mallorquines, los cuales probablemente se habrían establecido
por un tiempo en la isla introduciendo elementos de la religión cristiana
entre los guanches, produciéndose un sincretismo religioso. Cuando
los españoles conquistaron la isla, la devoción ya estaba
allí arraigada. En 1526 se edificó el santuario por los muchos
prodigios que Dios obraba por Nuestra Señora de La Candelaria.
La Virgen de La Candelaria quizás hubiera sido identificada
con el sol, Magec, deidad femenina para los aborígenes canarios.
En Irlanda, la festividad de "Imbolc" (festival de fuegos) que
se conmemoraba el 1 de febrero pero se cambió al 2 de febrero para
coincidir con la celebración de La Candelaria, guarda correspondencias
con esta fiesta cristiana. Era uno de los cuatro sabbats más importantes
del calendario celta. Significaba el final del periodo oscuro, el invierno,
y el comienzo de la luz, la primavera. Los fuegos sagrados se encendían
sobre las montañas para dar la bienvenida y agradecer la luz y el
calor crecientes.
OYA Y YEMAYA
De las Islas Canarias la devoción se propagó
a América. Hernán Cortés llevaba al cuello una medalla
de esta imagen. En 1826 la imagen se perdió víctima de una
inundación. Fue creada una réplica que actualmente está
en la basílica. Declarada Patrona Principal del Archipiélago
canario por decreto de la Sagrada Congregación de Ritos el día
12 de diciembre de 1867. Fue coronada canónicamente el 13 de octubre
de 1889.
En Cuba, los descendientes de los yorubas procedentes de
µfrica celebran a Oyá, equivalente católico a Nuestra
Señora de La Candelaria, , orisha y diosa de los vientos: los vientos
de cambio, los vientos de la Mente.
En Brasil, cada 2 de febrero, desde 1924, se acostumbra
a realizar ofrendas para Yemayá en casi todas las playas. Independientemente
de creencias o religión, raza o posición social, todos se
mezclan en la orilla del mar para hacer esta fiesta. La gente se acerca
a la orilla del mar, vestidos de blanco, y se internan hasta que el agua
les llega a la cintura. Allí le lanzan flores u ofrendas de frutas,
junto a mensajes de amor, de agradecimiento o para pedirle una gracia. Diosas
del viento y del mar le cantan al mismo significado de la fe.

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