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Día
del Inmigrante
La fiesta de los "musiús"
Por: Leonor Mendoza
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FECHA:
Primer domingo de octubre. |
DURACION:
Un día. |
LUGAR:
Club Naciones Unidas en El Trompillo. |
MUNICIPIO:
Carlos Arvelo. |
DESCRIPCION:
El horror de la Segunda Guerra Mundial trajo a Venezuela un numeroso grupo
de refugiados provenientes de campos de concentración de países
de la Europa de la post guerra. Este 2007 cumplen 60 años de la llegada,
que conmemoran el Día del Inmigrante con actos culturales y otras
actividades en El Trompillo. |
En El Trompillo,
antigua hacienda gomera, hoy convertida en diminuto caserío ubicado
en el municipio Carlos Arvelo, estado Carabobo, permanecen asentados, contribuyendo
con el progreso del país, apostando a su futuro y mezclando su sangre
europea con la criolla, muchos de los inmigrantes llegados allende los mares,
quienes huyendo de la barbarie de la guerra tuvieron gran acogida en esta
tierra de paz.
Hoy, sus blanquísimas pieles, ojos color de todos
los tonos azules del mar que los trajo a nuestras costas, o de negro y profundo
como la larga noche que vivieron en el fragor del exterminio de sus pueblos;
o marrones como el café que descubrieron en este lado del mundo,
ya no son una curiosidad para los grandes y pequeños lugareños
que el año 47 observaron llegar a estos seres humanos que con sorprendidas
y tristes miradas, se aferraban a una pequeña maleta con pocas pertenencias,
pero con un corazón amplio, lleno de sueños y fuerza para
emprender un nuevo camino.
Esos "musiús" ya son nuestros. Aquí
echaron raíces y tomaron para sí, sin pretensiones, la idiosincrasia
criolla, con la sencillez que no han perdido y el enorme sentido de amistad,
compromiso y solidaridad que son capaces de expresar quienes enfrentaron
a la muerte, han visto desaparecer a sus seres queridos y tenido que abandonar
con el corazón partido en mil pedazos sus más queridas pertenencias
y su terruño y que conmemoran cada año, el gesto humanitario
de Venezuela con una fiesta en la que comparten comida, cultura e idiomas
y afianzan los lazos indisolubles de la confraternidad.
SEIS DECADAS DE INTEGRACION
Casi 60 años después, se les quiebra la voz
al recordar pasajes de sus vidas. En los recuerdos están grabados
indelebles sus aldeas, la nieve, los gélidos ríos y las praderas.
Después de integrarse al paisaje venezolano, los
ojos se nublan recordando, pero también al reconocer que en este
suelo encontraron patria, que esta Venezuela que los acogió es el
país al que pertenecen porque son piezas importantes en nuestro desarrollo
económico y cultural.
El escritor Oswaldo Feo Caballero, quien participó
en el proceso de recepción y ayuda a los refugiados que llegaron
a Carabobo al concluir la II Guerra Mundial, lo reseña en su libro
documento titulado: CENTRO DE RECEPCIàN DE INMIGRANTES "EL TROMPILLO",
1947- 2 DE SEPTIEMBRE -1997, editado por la Gobernación del estado
Carabobo, al conmemorarse 50 años de esa llegada a El Trompillo,
luego que el gobierno de Rómulo Betancourt firmara un convenio con
la Organización Internacional de Refugiados.
"GENERAL S.D. STURGIS"
También nos cuenta la historia, el profesor Juan
de la Cruz Reyes López, quien mantiene estrecha amistad con varios
inmigrantes como el señor Franz Willewaldt, quien llegó aquí
en plena juventud, tras participar en la guerra, y refiere a viva voz su
vivencia y la de otros que llegaron a bordo del "General S.D Sturgis".
El Maestro Reyes escribió el poema "YO VI LEVAR
EL ANCLA", que dio nombre al libro de relatos que es una crónica
sobre esa travesía, (Editorial Miranda, Villa de Cura, agosto 2004).
El poema fue decretado por el alcalde Danilo Montecalvo pieza obligatoria
para ser declamada cada año, el Día del Inmigrante.
El 2 de septiembre de 1947 llega por primera vez a Puerto
Cabello el contingente "A" de inmigrantes desde el puerto de Bremenhaven
en el barco General S.D. Sturgis, con 850 refugiados desplazados de los
países beligerantes, quienes fueron conducidos por carretera hasta
el Centro de Recepción en El Trompillo. Eran yugoslavos de origen
croata, rusos de origen ucraniano, polacos, húngaros, lituanos, griegos,
rumanos, austríacos, búlgaros, etonianos y checoslovacos.
Carabobo fue el mayor beneficiado de esta corriente inmigratoria. Ellos
contribuyeron con las artes: Cine, teatro, danza, ballet clásico.
Desarrollo agro-industrial: Agricultores, agrónomos, albañiles,
carniceros, médicos, químicos, zapateros, ebanistas, diseñadores,
ingenieros, mecánicos, tipógrafos, veterinarios, etc.
CENTRO DE RECEPCION DE INMIGRANTES
El Centro de Recepción de Inmigrantes El Trompillo fue propuesto
por el ingeniero Emiliano Azcunes, quien años después fue
gobernador de Carabobo en el período 1974-1977.
Allí fueron instaladas grandes barracas de cinc
un extraño diseño que los lugareños veían por
primera vez. Albergaban a 2.500 personas que se renovaban por el ingreso
y egreso de usuarios. Había oficina de identificación, colocaciones,
asistencia social y médica, estadísticas, comedor, un hospital,
escuela y jardín de infancia. La dirección estaba a cargo
de Don Roberto Ara Lucena. (Pps.38, 39 y 40) Oswaldo Feo Caballero.
LA FIESTA DE LOS "MUSIUS"
El 2 de octubre de 1947, presidida por Alejandro Feo Caballero,
se funda la Sociedad Amigos de los Inmigrantes de Valencia, para trabajar
a favor de estas personas que poco a poco fueron integrándose y aportando
con la ayuda de insignes carabobeños parte de su cultura. Surgen
nombres como el de Nina Nikanorova, creadora de la Escuela de Ballet, con
ella, el de muchos otros tomaron auge y hoy son orgullo de sus descendientes.
La Sociedad se encargó de ayudar con el idioma;
actividades culturales y de celebrar, dos años después la
llegada del primer contingente, con un agasajo el 2 de septiembre de 1949,
a 73 niños de los cuales 12 nacidos en El Trompillo, hijos de las
32 familias que residían en el sitio. El 28 de mayo de 1950 en Campo
Carabobo la Sociedad y los inmigrantes, trajeados a la usanza de sus países
realizaron un acto de agradecimiento con una ofrenda floral al pie del monumento
central, con un coro de jóvenes que entonaron estrofas de los himnos
de Venezuela y Lituania.
El 10 de diciembre de 1985 es creada la Asociación
Venezolana de Inmigrantes, con sede en Valencia, bajo la presidencia del
señor Milos Andric con la directiva integrada por José Cabello
Calvo, Flavio Fridegotto, Angel Pusnam, Julia Bondarenko, José Martín
Pereira, Silvana Pusnam, Don Alfonso Marín, Pedro Casalla Díaz
y Manuel Pereira. Instauran el primer domingo de octubre como conmemoración
del Día del Inmigrante, primero era en las instalaciones de El Trompillo,
donde presentaban actos con bailes y danzas de cada nación, ataviados
con vistosos trajes, venta de comidas y bebidas típicas.
EN EL CLUB NACIONES UNIDAS SIGUE LA FIESTA
El Trompillo dejó de ser el Centro de Inmigrantes
y en las instalaciones funciona la Escuela Artesanal Miguel Borrás.
El sitio de encuentro ahora es el Club Naciones Unidas, una edificación
de ladrillos rojos rodeada de verdor y de montañas en la vía
entre El Trompillo y Belén, adonde acuden desde diferentes lugares
del país los inmigrantes con sus nietos y bisnietos para fundirse
en un abrazo, intercambiar recuerdos, y propiciar alguna travesura de Cupido
con sus descendientes.
Después de la misa de acción de gracias y
la ofrenda floral en la Plaza Bolívar de Güigüe, a las
10 de la mañana y una sesión solemne, trasladan la fiesta
al club con sus trajes típicos. Bailan, venden comida, como la que
preparan a veces, la señora Josefina de Zekulic y su hija Ana, quienes
ofrecen el "Sarma", o hallaca croata, hecha con repollo agrio,
carne de res, carne de cerdo y carne ahumada. Comida típica de los
yugoslavos; chorizos alemanes, árabes, el gullag, el funche, preferido
por Franz Willewaldt, que prepara con manteca, tocineta, harina de maíz
crudo y huevo.
Ellos ya no son de otros lugares. Casi tan criollos como
la arepa. Los diferencia la fusión de palabras en español
con sus idiomas originarios.
Yo vi levar el ancla
Yo viví
siendo muy niño
las tristezas de la guerra,
y tuve que empuñar un arma
y defender a Eslovenia.
Emigrar de mi país
y renunciar al presente,
dejar padres, dejar hermanos
y abandonarme a la suerte,
contemplar el Karavanke
y descender del Triglav,
remontar al río Drava
y venir de más allá.
Llanuras de mi Liubliana
paisaje de Ribnica hermosa,
Alpes de Velike Poljane
Ortnek; mi pueblo,
sus pinos,
sus rosas.
Un fuerte ulular de sirena
mi cuerpo hace estremecer,
cristal de lágrimas mías
transparentes derramé,
Cuando...
Con sello de refugiado
partimos en un bajel;
yo vi levar el ancla
y vi nadar la espuma
y vi como mis quejas
se ocultaban en las brumas
y luego...
Me encontré muy solo
sin tener a quién contar
las penas de este inmigrante
que inicia un peregrinar.
Y apareció tras las nubes
de ese cielo azul porteño;
el Sol de la libertad
Por fin!
se ha cumplido mi sueño.
Desde aquel jueves
2 de septiembre del año 47,
han pasado muchos años
ya no le temo a la muerte;
y trabajo con mis hijos
y jugueteo con mis nietos,
y consulto con mi Leni
para mirar hacia adentro,
y recordar El Trompillo
como cuna de aquel Centro;
con sus plateadas barracas
como un criollo nacimiento.
Güigüe...
Tanto me has dado!
Güigüe...
Qué grande eres!
O como escribiera Francé Preseren
Uno de los eximios poetas eslovenos;
"...Que vivan las naciones del mundo
que ansiosas esperan el día
mientras el Sol, continúa su rumbo..."
Marcos Danilo Montecalvo, alcalde del Municipio Carlos
Arvelo, decretó como poema oficial a: "Yo vi levar el ancla",
de Juan de la Cruz San Blas, pieza obligatoria para ser declamada el primer
domingo del mes de octubre de cada año, en el "Día del
Inmigrante". Güigüe: 01-10-96. "Extraordinario".
Decreto: ACA-010-96 |

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