La política se impone en las películas extranjeras que optan a Oscar

dpa - En un año en el que la parte más sombría de la política aflora en los films que aspiran al Oscar a mejor película (véase "Munich" o "Good Night, and Good Luck"), en la categoría de mejor película extranjera concurren producciones que también se mueven por esos ámbitos, a excepción de las de Italia y Sudáfrica, que tratan temas nada ajenos a los estadounidenses: los abusos a menores, la primera, y las diferencias de clase, la segunda.

Si el año pasado la española "Mar adentro", de Alejandro Amenábar, ganó el Oscar en esta categoría, esta vez ninguna producción de habla hispana se ha colado entre las cinco candidatas.

De los 54 largometrajes presentados para el premio también quedaron fuera por diversas razones algunas de las mejores producciones europeas del año como la belga "L'Enfant", ganadora en el pasado Festival de Cannes, "Saraband", del maestro Igmar Bergman, o la franco austriaca "Caché", de Michael Haneke.

Las cinco producciones candidatas son:

"LA BESTIA NEL CUORE"/"DON'T TELL": La historia de esta película de Cristina Comencini, el primer largometraje italiano que aspira a un Oscar desde que "La vida es bella" se alzara con el galardón (1998), cuenta con la peliculiaridad de ser una adaptación literaria de la obra homónima que escribió la propia realizadora.

Fue ovacionada por la crítica nacional y extranjera en el pasado Festival de Venecia, donde la protagonista Giovanna Mezzogiorno se llevó la Copa Volpi a la mejor actriz.

En "La bestia nel cuore", Mezzogiorno da vida a una joven que, tras la muerte de sus padres, comienza a recordar los pasajes más traumáticos de la infancia y viaja a Estados Unidos, donde vive su hermano (Luigi Lo Cascio), para poder descubrir la verdad de lo que hasta ahora había conseguido esconder.

Comencini, hija del también director Luigi Comencini ("Cercasi Ges—"), consigue armonizar una historia de violencia en el seno familiar agregando unas notas de humor con una fabulosa galería de personajes secundarios. Italia, que en 1956, levantó por primera vez el Oscar a la mejor película extranjera con "La Strada", de Federico Fellini, tiene nueve de estas estatuillas en su cinematografía.

"JOYEUX NOEL": La segunda película del director francés Christian Carion traslada al espectador a un frente de la Primera Guerra Mundial, donde franceses, británicos y alemanes deciden dejar de matarse durante la Nochebuena de 1914.

El reparto internacional de este drama coral cuanta con nombres como los de Dianne Kruger, Daniel Bruehl, Gary Lewis o Benno Fuermann, (quien da vida a un barítono cuya voz pone el cantante de ópera mexicano Ricardo Villazón).

El edulcorado mensaje pacifista de la película no se perfila como el favorito -según medios de prensa estadounidenses- para conseguir la preciada estatuilla que Francia ha conseguido en nueve ocasiones y que no se lleva a casa desde 1992 ("Indochina").

"SOPHIE SCHOLL": Al igual que la producción francesa, la película alemana que dirige Marc Rothemund está basada en hechos reales. Rodada en un estilo próximo al documental, la historia se centra en los seis últimos días de la vida de Sophie Scholl (Julia Jentsch), una estudiante de la Universidad de Múnich que junto a su hermano Hans (Fabian Hinrichs) fue arrestada en febrero de 1943 tras repartir unas octavillas contra el gobierno de Hitler.

Rothemund, -que ganó el premio a la mejor dirección el año pasado en el Festival de Berlin, donde también fue distinguida Jentsch como mejor actriz-, recurre a los documentos y actas del juicio que estuvieron escondidas en Alemania del Este hasta 1990.

El tercer largo de Rothemund tampoco pasó desapercibido en los Premios del Cine Europeo, que distinguieron a la protagonista, vencedora además del Premio del Público.

Alemania se quedó el año pasado a las puertas de subir a recoger el Oscar ("Der Untergang"), un premio que recogió hace tres años ("Nowhere in Africa"), pero del que estuvo apartada tres décadas, desde que Volker Schloendorf recogiera la estatuilla con la impactante "El tambor de hojalata".

"TSOTSI": La segunda película sudafricana que concurre por un Oscar tras "Yesterday" (que se presentó el año pasado) supone todo un impulso a la emergente cinematografía del dinámico país africano que tiene a su representante más internacional, Charlize Theron, pisando fuerte en Hollywood.

Dirigida por Gavin Hood, "Tsotsi" es una adaptación de la novela del premiado escritor sudafricano Atole Fugard sobre un delicuente de Johannesburgo que tras matar a una mujer al robarle el coche descubre que hay un bebé en el asiento de atrás.

"Tsotsi" es el nombre de calle del joven (interpretado por Presley Chweneyagae) cuya propensión a la violencia viene dada casi como una necesidad de supervivencia y alentada por una situación familiar inestable, con una madre que languidece de sida y un padre que lo ha sometido a abusos.

Este drama, que ha sido comparado con las brasileñas "Ciudad de Dios" o "Pixote", fue distinguido con el premio del público en el pasado Festival de Toronto. La tercera película de Hood figura -de acuerdo con medios estadounidenses- entre las mejores situadas para triunfar en la noche de los Oscar.

"PARADISE NOW": Avalada por el premio Angel Azul del Festival de Berlín (2005) y por el Globo de Oro, el segundo largometraje de ficción de Hany Abu-Assad se detiene en la vida de dos jóvenes palestinos que deciden sacrificarse por la causa de su pueblo y pasar a engrosar la lista "mártires" cometiendo un atentado suicida.

A través de la desesperación de los jóvenes (Kais Nashef y Ali Suliman) y el contraste que supone la hija (Lubna Azabal) de otro mártir, que reconoce el sinsentido de la violencia y aboga por el diálogo para conseguir solucionar el conflicto palestino israelí, el realizador logró una película de suspense psicológico en la que la política pasa a un segundo plano y cobran relevancia el ser humano y su angustia vital.

El drama palestino que humaniza a los terroristas sin justificar ni un solo segundo sus acciones, (una reflexión que queda sólo para el espectador), supone una de las apuestas más arriesgadas de la noche de los Oscar, sobre todo por la situación política actual en Cercano Oriente.

"Paradise Now", que en ningún momento menciona el grupo político al que pertenecen los suicidas, se ha visto acompañada por la polémica ya desde su presentación, pues en la página oficial de la Academia se afirma que la película es de Palestina, un país que no existe oficialmente.

Tras las quejas recibidas, la Academia de Hollywood considera cambiar la denominación y, según dijo su productor ejecutivo Bruce Davis al diario "The New York Times", cuando se lean las candidaturas ante todo el mundo el próximo 5 de marzo, probablemente se leerá como nacionalidad de la cinta "Territorios Palestinos".

 



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