Sidney 2000
A todos los deportistas del mundo, Buena Suerte!, dijo el presidente del Comité Olímpico Internacional, Juan Antonio Samaranch, cuando los Juegos de Sydney echaron a andar una ceremonia concebida como exaltación de la diversidad cultural australiana y que vivió su momento más intenso cuando la atleta Cathy Freeman, orgullo de la comunidad aborigen, encendió el pebetero de los juegos. El césped del Estadio Olímpico de Sydney, el mayor utilizado en la historia, fue una réplica del desierto australiano sobre el que actuaron 12.600 personas y desfilaron 11.600 deportistas y oficiales ante 110.000 espectadores desde el día 15 hasta el 30 de septiembre.
Todas las miradas apuntaron a la atleta estadounidense desde que llegó a Sydney decidida a ganar medallas doradas en los 100, los 200, el salto en largo y los dos relevos. Jones no logró su objetivo, pero se fue con tres medallas doradas (100, 200 y relevo largo) y dos de bronce. Además, supo perder con gracia y se conquistó el corazón de la gente. Su actitud desafiante en la victoria y humilde en la derrota fue un poco el símbolo de los Juegos, que estuvieron rodeados por una organización casi perfecta y los cuales resultaron una fiesta tanto para el público como para los deportistas.
ALEMANIA CONQUISTO EL SALTO LARGO Basta decir que las pruebas más atractivas resultaron la de salto en largo femenino, en la que la veterana alemana Heike Derchsler derrotó a la italiana Fiona May y a Jones, y el salto con garrocha femenino, no tanto por el nivel de la competencia como por la belleza de las participantes.
LA NATACION FUE LA PROTAGONISTA El grueso de las marcas mundiales cayó en la natación (15) y el levantamiento de pesas (21). La natación casi le quita al atletismo la condición de deporte rey, y proporcionó lo necesario para que Estados Unidos avanzara al primer lugar del cuadro de medallas. La estadounidense Jenny Thompson, por su parte, hizo historia al conquistar su octava medalla olímpica dorada, todas ellas con relevos. Tiene además una de plata y otra de bronce en pruebas individuales. Las 14 medallas doradas ganadas en la natación y las 10 del atletismo ayudaron a que Estados Unidos conservase su supremacía indiscutida en el cuadro de preseas.
El nadador holandés Pieter van den Hoogenband dio un nuevo disgusto al australiano Ian Thorpe al hacerse con el oro olímpico de 200 metros libre, sólo 24 horas después de haberle arrebatado, en las semifinales de Sydney, la plusmarca mundial de la prueba. Van den Hoogenband igualó en la final la marca de 1:45.35 que había hecho anteriormente y ello le bastó para ser 48 centésimas mejor que Thorpe.La medalla de bronce fue para el italiano Massimiliano Rosolino, que ya fue plata en 400 libre por detrás de Thorpe.
SORPRESAS Y BATALLAS EN LAS PISCINAS Además de la lluvia de récords hubo batallas memorables en l anatación, que consagraron a los holandeses Inge de Bruijn (tres medallas de oro y tres récords mundiales) y Pieter van den Hoogenband (dos medallas de oro, una de bronce y dos récords mundiales), al "Torpedo" australiano Ian Thorpe (una de oro con récord mundial y una de plata en pruebas individuales, y dos de oro en los relevos), y al estadounidense Lenny Kreyzelburg (dos de oro individuales y una en relevos).
CUBA EN SALTO DE PLATA Javier Sotomayor avanzó sin esforzarse en la ronda final del salto alto, logrando finalmente imponerse con la plata en esta modalidad. Pero esta pseudo tristeza fue compensada cuando el equipo cubano de voleibol femenino conquistó su tercera medalla de oro consecutiva.
En los primeros enfrentamientos del basquetbol femenino, Estados Unidos se vio imparable, manteniéndose en un invicto inicial junto a Australia y Francia. Pero en el cuadro final, la potencia norteamericana ganó su tercer título olímpico seguido en basquetbol masculino, aunque perdió el aura de los Equipos de Ensueño y casi pierde su primer partido desde que incluye a astros de la NBA en su alineación.
La estadounidense Nancy Johnson ganó la primera presea dorada de las Olimpíadas de Sydney, al vencer en la prueba de rifle con aire desde 10 metros en la prueba de tiro. Johnson acumuló 497,7 puntos, contra 497, 5 de la coreana Kang Cho-hyun en la ronda final. La representante de Corea del Sur ganó la medalla de plata y Gao Jing de China se llevó la de bronce.
La venezolana Daniela Larreal aseguró al menos el diploma olímpico de velocidad de ciclismo en pista, al obtener el pase directo -sin pasar por la repesca- para los cuartos de final. Larreal logró el quinto mejor tiempo y pasó a la ronda de octavos -a tres vueltas a la pista del velódromo Dunc Gray, que alberga la competición de pista en los Juegos de Sydney- en la que derrotó con claridad a la estadounidense Tanya Lindemuth, asegurándose estar entre las mejores ocho de esta disciplina y "amarrando" el primer diploma olímpico de ciclismo para Venezuela y Latinoamérica.
DEBUT DE COLOMBIA El himno de Colombia se escuchó por vez primera en los 104 años de historia de los Juegos Olímpicos, cuando María Isabel Urrutia, levantadora de pesas obró el milagro al ganar en una categoría de los 75 kilogramos con un total olímpico de 245 kilos.
LAGRIMAS CANARINHAS Brasil vivió otra enorme humillación al ser eliminado del torneo olímpico de fútbol por un Camerún que lo liquidó 2-1 en tiempo extra, anotando el gol de la victoria en momentos que jugaba con dos hombres menos. El estratega brasileño Wanderley Luxemburgo, visiblemente desconcertado, pidió disculpas a todo Brasil por la eliminación anticipada del equipo. Nuevamente un equipo africano frustró a Brasil.
ORO INGLES La inglesa Denise Lewis obtuvo la presea de oro del heptatlón del atletismo con 6.584 puntos. Por otra parte el checo Jan Zelezny logró su tercer oro consecutivo. El mejor lanzador de jabalina de todos los tiempos alimentó con un tiro de 90,17 metros, el mejor de la historia de los Juegos, su repleta vitrina de trofeos en la que figuran también dos títulos mundiales. El británico Steve Backley, explusmarquista mundial, subió como segundo al podio gracias a su segundo tiro (89,85), y el ruso Sergei Makarov completó la terna de honor con una marca de 88,67.
LA GRIPE LE COSTO CARO A RADUCAN La gimnasta rumana Andrea Raducan presentó en el control antidopaje que la desposeyó del oro en el concurso individual una tasa de pseudoefedrina de 90 nanogramos por mililitro, tres veces superior al límite permitido. El Comité Olímpico Internacional (COI) cree que el positivo de Andrea Raducan es responsabilidad directa del médico del equipo de gimnasia Ioachim Oana, quien recetó a la gimnasta, de 16 años y 37 kilogramos de peso, un fármaco contra la gripe que en su composición incluye la pseudoefedrina, sustancia prohibida por el COI .
DEBACLE CUBANA Cuba sufrió una catastrófica derrota 4-0 ante Estados Unidos, que no sólo le costó una tercera medalla de oro consecutiva en el béisbol olímpico, sino que le dejó una espina clavada ante un equipo con quien mantiene una vieja rivalidad en un deporte donde es potencia indiscutida.Cuba, donde el béisbol es el deporte nacional, tuvo que conformarse con la plata y Corea del Sur se llevó el bronce al ganarle previamente 3-1 a Japón.
FELIX SAVON IGUALO A TEOFILO STEVENSON El cubano Félix Savón derrotó al ruso Sultahmed Ibzagimov y de esta manera conquistó su tercera medalla de oro en Juegos Olímpicos. Savón impuso su mejor técnica y estilo depurado para salir airoso 24-13, pese a sufrir una peligrosa herida en el rostro. El cubano estableció una nueva marca para Olimpíadas, ratificando junto a Teófilo Stevenson y Laszlo Papp de Hungría su condición de mejor en la historia del deporte de los puños, ganando tres doradas en juegos olímpicos.
VENUS HISTORICA Venus Williams, esta vez en compañía de su hermana Serena, ganó su segunda medalla de oro en unos Juegos Olímpicos en que sumó victorias que le resultaron meros paseos. Las hermanas Williams derrotaron en la final de dobles femeninos a las holandesas Miriam Oremans y Kristie Boogert 6-1, 6-1. Venus que ya consiguió una dorada en individuales, pasó a ser la segunda mujer que obtiene los dos títulos olímpicos desde que Helen Willis lo hizo en 1924.
NOS VEMOS EN ATENAS Un espectacular despliegue pirotécnico, el más grande de toda la historia, que vistió de luz y color catorce kilómetros entre el estadio Olímpico y la bahía de Sydney, puso el colofón a los "mejores de la historia", según el presidente del COI, el español Juan Antonio Samaranch. El presidente del COI expresó que sus últimos juegos como dirigente "no podrían haber sido mejores" y la ceremonia no hizo sino confirmarlo con un espectáculo que será recordado durante años y que concluyó con una monumental traca de 6.000 kilos de pólvora, cuyo clímax fue la explosión de los cinco anillos olímpicos colocados sobre el monumental "Puente de la Bahía". Los atletas desfilaron unidos como protagonistas principales de estos juegos, que tuvo como máximo líder a Estados Unidos, seguida de Rusia, China, Australia, Alemania, Francia, Italia, Holanda, Cuba, Gran Bretaña, Rumania y una larga lista de países con medallas.
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