Valencia, 8 de Julio de 2006 |
|
|
España y Luis Aragonés ya
miran a la Eurocopa 2008
Había muchas esperanzas depositadas en este Mundial con el proyecto iniciado por el seleccionador, con su experiencia y su apuesta por el fútbol de toque con un grupo joven pero teóricamente con capacidad para dar el salto de calidad tan ansiado. El inicio ante Ucrania, brillante por momentos, y ante Túnez, brioso en la remontada, había relanzado la ilusión por un equipo que torneo tras torneo había ofrecido decepciones. El hecho de haber cuajado una discreta fase previa, en la que España tuvo que acudir a la repesca contra Eslovaquia tras terminar en su grupo por detrás de Serbia y Montenegro, parecía haber quedado olvidado. Luis Aragonés hizo su apuesta, optó por aprovechar las buenas condiciones técnicas de un grupo de jugadores y en la primera fase le salió bien sobre todo en los dos primeros encuentros para sellar la clasificación. Pero cuando empezó el Mundial de verdad, como decían Luis Aragonés y sus pupilos, las eliminatorias, el torneo del k.o.. el equipo no estuvo a la altura, no supo competir ante uno de esos enemigos como Francia que a la mínima no perdonan. Así lo atestiguaron los propios futbolistas en el estadio de la Copa del Mundo de Hannover. El primer error quizá no lo cometió España. Hizo los deberes en la fase inicial. No así Francia, un equipo al que muchos querían enterrar pero muy experto y con campeones mundiales y de Europa, que finalizó segundo de su grupo, se cruzó con el cuadro de Aragonés y se ha plantado en la final. Los relativos temores surgidos los días pasados por el rival que había tocado tenían, a la postre, su justificación. La jovencísima selección española pecó quizá de 'pardilla'. Tras situarse con 1-0 en el marcador no supo rentabilizar su ventaja. Algo imperdonable en un Mundial y ante un equipo como el francés. La labor incansable de los 'búfalos' Makelele y Vieira y el acierto de Franck Ribery, justo antes del descanso, y del medio del Juventus cuando el partido se acercaba al final castigaron a un equipo español que fue como un estudiante novato y que en esta oportunidad se marchó siendo inferior al rival, no como en otras tantas ocasiones, en las que se había jugado bien y se había caído. Pero esa juventud, esa gran cantidad de jóvenes que se están haciendo un hueco en el panorama nacional e internacional, es a lo que se agarran los propios futbolistas para augurar buenos momentos para la selección española. "Es un grupo joven. Hay que aprender de lo que no se ha hecho bien y esperar que en el futuro salgan mejor las cosas", aseguró el capitán del equipo español, Raúl González, quien disputó su tercera fase final mundialista, en la que tan solo ha marcado un gol y comenzó como reserva del teórico equipo titular pero acabó siendo de la partida en el partido definitivo. "Creo que hay muchísima calidad. Viene un grupo joven con mucho futuro que también tiene presente. Hay que sacar las conclusiones positivas para que en los próximos campeonatos todo sea diferente", aseveró el jugador del Real Madrid, quien reconoció que en su horizonte personal ya tan solo está la Eurocopa de Austria y Suiza 2008. Fernando Torres, delantero del Atlético de Madrid que ha sido el máximo goleador del equipo con tres tantos junto a David Villa, es uno de los que representan, junto a los Cesc Fábregas o Sergio Ramos ese presente-futuro inmediato. "Ojalá todo el mundo piense en ser optimista y vea con buenos ojos este equipo y tenga continuidad", indicó el delantero atlético, el jugador que más minutos ha jugado en este Mundial de Alemania. Con las vacaciones y la pretemporada de por medio, la selección enfoca ya la fase de clasificación para la próxima Eurocopa. Debe dejar atrás esta nueva desilusión mundialista y centrarse en superar un grupo en el que teóricamente su principal rival será Suecia para estar en otra fase final. Además de Suecia, que figuró como cabeza de serie en el sorteo, España tendrá como rivales en el grupo F a Dinamarca, Letonia, Islandia, Irlanda del Norte y Liechtenstein. La fase comenzará ya en septiembre y clasifican los dos primeros. No obstante, como otras tantas veces, igual no vale de nada hacer una fase previa más o menos solvente, porque donde suspende España de manera reiterada es en el momento de la verdad. Quizá dentro de un par de años, con más experiencias acumuladas, este joven grupo pueda de una vez derribar el muro que atenaza al fútbol español, incapaz desde hace mucho tiempo de dar una alegría plena a una afición que, con excepción de haber silbado el himno francés antes del partido, dio una tremenda lección, por haberse desplazado en masa y por su apoyo constante. EFE
|
e-mail director | e-mail editor on-line | e-mail periodistas e-mail director publicidad & mercadeo Todos los Derechos Reservados. © Copyright 2001 Editorial Notitarde C.A. |