Programa Alma Llanera de El Sistema fortalece vínculo de los músicos con sus raíces

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Valera, Trujillo, 28 marzo 2015.- Jóvenes músicos integrantes del Programa Alma Llanera, adscrito al Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, ofrecieron una muestra el pasado viernes en los espacios del Núcleo Valera, uno de los 16 que funcionan en el estado Trujillo.

La muestra estuvo conformada por las obras Alma Llanera, de Pedro Elías Gutiérrez, y Conticinio, de Laudelino Mejías.

El programa Alma Llanera nació hace cinco años en respuesta a la necesidad de involucrar a los niños y jóvenes trujillanos con su música tradicional, con sus raíces.

Actualmente, 60 niños y jóvenes conforman este proyecto, comandando por el maestro Pablo Camacaro.

"Hace cinco años se me pidió un proyecto para acercar a los niños con su música tradicional. El proyecto fue aprobado y así nació Alma Llanera. Al principio sólo teníamos 25 muchachos inscritos, hoy son cerca de 60", contó el maestro Camacaro, compositor y uno de los profesores más destacados de El Sistema.

En conversación con la Agencia Venezolana de Noticias, Camacaro expresó que la importancia de formar a los niños en el área musical, está en la relación que establece el niño con sus valores y la música que es tradicional en su tierra y que lo representa como habitante de ese lugar.

"A medida que los muchachos van conociendo su música, sus tradiciones, se vuelven mejores venezolanos. Hay jóvenes que viven en los campos, que siembran fresas, papas, y que los sábados se escapan para venir al pueblo a estudiar música. Eso es muy bonito e importante para nosotros", expresó el maestro, minutos después de acompañar a los jóvenes en la ejecución de las referidas piezas.

Por su parte, el músico Oscar José Peña Ojeda es el director de la agrupación juvenil del proyecto Alma Llanera. Además de ser director, también se desempeña como profesor de mandolina, uno de los instrumentos más predominantes dentro del ensamble.

Al ser consultado sobre su experiencia en la formación de los nuevos músicos, Peña destaca y califica como "maravillosa" la relación que los niños y jóvenes logran hacer con la música, y el compromiso que demuestran con su estudio.

"Ha sido una experiencia muy bella porque logramos tener una excelente comunicación con los niños. Siempre les digo que a la música hay que amarla, cuidarla como si se tratara de nuestra madre, de nuestro padre" expresó el músico en declaraciones a AVN.

En relación con la preparación de los estudiantes, Peña explica que cualquier niño puede estudiar música y que el tema de la vocación ha quedado atrás como un mito. Prueba de ello son los músicos con necesidades especiales inscritos en El Sistema, quienes a pesar de poseer cualquier condición, son completamente aptos para manipular un instrumento.

"Yo preparo a los niños -cuenta el profesor- desde lo más básico, aun cuando no hayan tenido ningún contacto con un instrumento nunca. Allí es cuando les hablo sobre las cuerdas, les enseño las notas, su relación con las cuerdas, y les digo cómo usar los alzapuas -pequeño instrumento que facilita la manipulación de las cuerdas de la mandolina-", indicó el profesor.

El proyecto Alma Llanera está conformado por dos ensambles: uno exclusivo para niños y otro para estudiantes de mayor nivel. Los instrumentos que predominan en ambos ensambles son las mandolinas primeras, segundas y terceras, las mandolinas octavadas, los cuatro, las guitarras y por último los contrabajos.

Sin embargo, Peña destaca al cuatro como uno de los instrumentos más importantes no sólo dentro de este ensamble, sino dentro del estudio musical en general.

"Hemos descubierto que el cuatro como instrumento es una base para nuestro ensamble. En el proceso de ensayo y error, hemos aprendido cosas muy interesantes con el cuatro gracias a que es un instrumento melódico y armónico con el que se puede puntear, y también acompañar una obra", explicó el maestro.

La música como proyecto de vida

Peña señala que el mayor deseo de los profesores que acompañan la formación dentro del programa Alma Llanera, es que los niños y jóvenes que hoy forman parte de El Sistema, asuman la música como proyecto de vida.

En ese sentido, destaca que a futuro, los 600.000 niños y jóvenes que hoy conforman la matrícula a nivel nacional, pondrán en alto el nombre de Venezuela, al participar en un programa alabado a nivel mundial.

"Miro a los niños y veo en ellos a un gran semillero, a un jardín muy bonito, y es que así somos los venezolanos", agregó.

El núcleo Valera, ubicado en el estado Trujillo, dicta clases de música a niños, jóvenes, y también a grupos de nuevos músicos con necesidades especiales.

La dirección de este espacio está a cargo del maestro Shung Shing Huang, quien forma parte de El Sistema desde el año 1988.

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