¿Cómo puede detectar si su periquito
está enfermo?
Los periquitos son aves originarias de Australia. Aunque
depende de muchos factores, su edad promedio de vida es de diez a doce años.
Se adaptan rápidamente a la vida en jaula, y aunque suelen ser aves
robustas que disfrutan vivir en comunidad, su sistema inmunológico
suele ser bastante frágil. Padecen de diversas enfermedades, muchas
de las cuales pueden prevenirse si se vigila de cerca su alimentación
e higiene.
Algo fundamental es determinar a tiempo algún padecimiento,
ya que de forma instintiva tienden a esconder los síntomas para no
ser marginados por sus compañeros. Lo más aconsejable es que
si nota que su periquito presenta alguna conducta anormal, consulte lo antes
posible con un profesional ya que las enfermedades progresan rápidamente
en este tipo de aves.
A continuación se mencionan algunos de los signos
más frecuentes que debe observar, los cuales podrían alertarle
sobre algún padecimiento:
- El periquito come o bebe menos o más de lo normal.
- Muestra pérdida de peso o aumento desmedido.
- Su plumaje se pone opaco.
- Su céreo (parte superior del pico) cambia de color.
- Manifiesta poca actividad, no vuela o jadea después
de hacerlo.
- Respira con dificultad.
- Le lloran los ojos o los mantiene mucho tiempo cerrados.
- Evita el contacto con sus compañeros o son ellos
quienes lo rechazan.
- Sus excrementos cambian de color.
Algunos padecimientos de estas aves son:
- Muda anormal del plumaje.
- Acaros.
- Parásitos internos o externos.
- Diarrea.
- Resfriados.
-Candidiasis.
- Irritación del buche.
- Carencia o sobredosificación de vitaminas.
Si observa uno o más signos de los que se indican
anteriormente, no dude en consultar inmediatamente a un especialista en
aves. Recuerde que de un tratamiento oportuno depende la recuperación
de su periquito.
CUIDADOS DEL PICO Y UÑAS
Si un ave no consigue desgastar de una manera aceptable
sus uñas con el ejercicio diario, habrá que recortárselas.
El crecimiento excesivo de las garras ocurre principalmente en las aves
de menor tamaño. Al igual que en el caso de las uñas, el pico
experimenta un crecimiento progresivo que se ve frenado por el desgaste
durante la actividad habitual del ave. Si esta actividad no resulta suficiente,
el pico aumentará de tamaño de manera desproporcionada hasta
el punto de que el animal puede quedar inhabilitado para alimentarse. Como
medida de precaución y desgaste adicional para el pico es necesario
colocar en el alojamiento huesos de jibia o un bloque mineral, y ramas no
venenosas que el animal pueda roer y así desgastar el pico de manera
natural. |