Valencia, 30 de noviembre de 2008

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Fuente: blogmascotas.com



El lazarillo, un amigo incondicional

En muchos países del mundo incluyendo a Venezuela existen los lazarillos o perros guías, que según la historia tiene su aparición a principios del siglo pasado y que desde entonces vienen a representar un apoyo significativo para las personas con discapacidad visual.

La ayuda que le puede brindar a una persona ciega un perro correctamente adiestrado es sumamente importante. Y no se trata meramente de desplazarse con mayor seguridad e independencia. La relación afectiva que se genera entre ambos es de un nivel bien gratificante.

Las primeras experiencias de este tipo, según la mayoría de los autores, parecen haber sido en Austria, a principios del siglo XIX. Un joven campesino quedó ciego a los 17 años, pero se supo ayudar de sus tres perros, de modo que espontáneamente fue surgiendo un entrenamiento y una respuesta adecuada de sus perros. Por un lado la necesidad del joven, y por otro la naturaleza colaboradora y fiel que suelen tener los perros dieron frutos excelentes.

La técnica para formar o entrenar a estos canes necesita de mucho entrenamiento y disciplina, pero esa formación o aprendizaje se acrecienta al convivir las 24 horas del día con su dueño y se crean diferentes patrones de vida, adaptados al ritmo de la persona con discapacidad.

Es asombroso observar cómo estos animales, aparte de conducir al individuo, lo protegen de cualquier peligro. Existen casos de vidas que se han salvado gracias a que estos perros no sólo son entrenados para guiar, sino también para múltiples oficios como: buscar objetos, abrir puertas, marcar el número de emergencia o avisar en caso de que ocurra algún accidente con la persona a la cual acompaña.

El trabajo del lazarillo es una labor muy dura porque necesita de mucha atención para poder cumplir satisfactoriamente con la tarea para la cual fue entrenado; el simple hecho de ser acariciado o llamado (factor de distracción) por una persona que no sea su dueño puede ocasionar graves problemas para el individuo al que acompaña; en algunas naciones está prohibido tener contacto con estos animales a menos que su dueño lo autorice.

Es importante entender que no sólo estos canes son mascotas, sino también los ojos y parte de la vida de aquellas personas no videntes.

Asimismo es motivo de alegría ver cómo la historia nos muestra la empatía que la mascota y el hombre han mantenido por tantos años y fortalecer cada día más la afirmación de que el perro es el mejor amigo del hombre.