El lazarillo, un amigo incondicional
En muchos países del mundo incluyendo a Venezuela
existen los lazarillos o perros guías, que según la historia
tiene su aparición a principios del siglo pasado y que desde entonces
vienen a representar un apoyo significativo para las personas con discapacidad
visual.
La ayuda que le puede brindar a una persona ciega un perro
correctamente adiestrado es sumamente importante. Y no se trata meramente
de desplazarse con mayor seguridad e independencia. La relación afectiva
que se genera entre ambos es de un nivel bien gratificante.
Las primeras experiencias de este tipo, según la
mayoría de los autores, parecen haber sido en Austria, a principios
del siglo XIX. Un joven campesino quedó ciego a los 17 años,
pero se supo ayudar de sus tres perros, de modo que espontáneamente
fue surgiendo un entrenamiento y una respuesta adecuada de sus perros. Por
un lado la necesidad del joven, y por otro la naturaleza colaboradora y
fiel que suelen tener los perros dieron frutos excelentes.
La técnica para formar o entrenar a estos canes
necesita de mucho entrenamiento y disciplina, pero esa formación
o aprendizaje se acrecienta al convivir las 24 horas del día con
su dueño y se crean diferentes patrones de vida, adaptados al ritmo
de la persona con discapacidad.
Es asombroso observar cómo estos animales, aparte
de conducir al individuo, lo protegen de cualquier peligro. Existen casos
de vidas que se han salvado gracias a que estos perros no sólo son
entrenados para guiar, sino también para múltiples oficios
como: buscar objetos, abrir puertas, marcar el número de emergencia
o avisar en caso de que ocurra algún accidente con la persona a la
cual acompaña.
El trabajo del lazarillo es una labor muy dura porque necesita
de mucha atención para poder cumplir satisfactoriamente con la tarea
para la cual fue entrenado; el simple hecho de ser acariciado o llamado
(factor de distracción) por una persona que no sea su dueño
puede ocasionar graves problemas para el individuo al que acompaña;
en algunas naciones está prohibido tener contacto con estos animales
a menos que su dueño lo autorice.
Es importante entender que no sólo estos canes son
mascotas, sino también los ojos y parte de la vida de aquellas personas
no videntes.
Asimismo es motivo de alegría ver cómo la
historia nos muestra la empatía que la mascota y el hombre han mantenido
por tantos años y fortalecer cada día más la afirmación
de que el perro es el mejor amigo del hombre. |