Rescatar Barrio Adentro
Todo lo que ha llevado a cabo el actual régimen
en casi diez años y con ingentes recursos económicos, de los
cuales no había dispuesto ni remotamente ningún gobierno anterior,
no es necesariamente malo, como tampoco lo es lo que se llevó a cabo
en la llamada IV República tan vapuleada en los últimos tiempos.
Uno de los programas que deben ser evaluados objetiva y cuidadosamente es
la llamada Misión Barrio Adentro, al margen de la polarización
ideológica que nos dificulta tal ejercicio intelectual.
En la página correspondiente de Wikipedia encontramos
la siguiente definición: "Misión Barrio Adentro es un
programa social promovido por el presidente de la República Bolivariana
de Venezuela, Hugo Chávez, con ayuda del gobierno de Cuba, que se
caracteriza por la utilización de profesionales cubanos y venezolanos,
para ofrecer servicios de salud a la población venezolana en las
zonas pobres del país (llamadas barrios), zonas inaccesibles y que
generalmente quedan lejos de los hospitales". Sigue con ocho páginas
descriptivas de lo que en teoría representa ese programa. En la primera
página se le da la mayor parte del crédito a Chávez
por lo que significa este programa.
La idea no es nueva, y ya existía desde hace muchos
años en Venezuela para llevar el grueso de la atención primaria
en salud a los llamados "ambulatorios" y así evitar el
innecesario y costoso desplazamiento a los centros hospitalarios, en conocimiento
de que más del 80% de los problemas de la población que consulta,
puede resolverse a ese nivel, sin necesidad de complejos exámenes
o de personal médico altamente especializado. Entonces, ¿en
qué se diferencia un ambulatorio de un módulo de Barrio Adentro?
Fundamentalmente en dos aspectos: 1) generalmente está ubicado -tal
como su nombre sugiere- en el interior o corazón de un populoso barrio,
de gente con muy limitados recursos económicos, y 2) por lo general
los médicos que allí trabajan son cubanos (sin que los Colegios
Médicos de Venezuela -según lo estipula la legislación
vigente- hayan revalidado sus estudios o ni siquiera hayan tenido acceso
a la documentación que supuestamente así lo prueba). La idea
central de llevar la atención primaria de salud al seno de las comunidades
más humildes es loable. Lo que hubiese sido más problemático
hubiese sido dotar más de 20.000 puestos de trabajo con médicos
venezolanos y ubicarlos permanentemente dentro de esas comunidades.
Para los facultativos cubanos, dadas las condiciones de
su país -aun en las precarias condiciones en que se vive en los barrios
de Venezuela-, su traslado a nuestro país representaba una mejora.
Es poco probable que una situación, montada en meras circunstancias
favorables, políticas y económicas, pueda sostenerse a mediano
y largo plazo.
Se afirma con cierta razón que "el Gobierno
descuidó la red hospitalaria y ambulatoria, para privilegiar sus
programas de Barrio Adentro y los Centros de Diagnóstico Integral,
los cuales han sido manejados con criterios políticos y no pensando
en las verdaderas necesidades y requerimientos en materia de salud del venezolano.
En consecuencia, el programa Barrio Adentro ha cumplido sólo con
20% de la meta prometida cuando comenzaron a instalarse en 2004, y los pocos
módulos que quedan operativos actualmente tienen problemas de calidad
de insumo, deficiencias de equipo y de personal" (Veneconomía,
Opina). Tal vez es hora de ir pensando en la enfermera-residente (tal como
sucede en Israel) con responsabilidad de coordinar la labor a llevarse a
cabo en cada módulo por parte de los profesionales de la salud, ya
que es más probable encontrar ese tipo de personal entre los residentes
permanentes del barrio -y si es necesario darle el entrenamiento adicional
que pueda requerir- que pensar que los médicos (cubanos o venezolanos)
residan permanentemente en los barrios. Esa enfermera-residente, si ha nacido
y se ha formado en un determinado barrio, conoce mejor la gente que lo habita,
lo mismo que sus necesidades y aspiraciones, y puede relacionarse en forma
efectiva con la población que atiende. Los médicos consultantes
van y vienen, las enfermeras-residentes son parte de la comunidad. |