Ciudadanos globales
Cualquier persona que tenga la oportunidad de viajar al
exterior no debe pensarlo dos veces. En particular, puede ser el caso de
estudiantes que obtengan una beca para realizar estudios en cualquier continente.
Esa posibilidad, ese roce con otras culturas, amplía nuestra visión
del mundo de manera insospechada. Son múltiples los programas de
cooperación e intercambios entre países, a través de
los cuales se puede vivir una experiencia, más allá de las
fronteras de nuestro país y la información está disponible
en las embajadas.
Quizás el primer obstáculo que podemos vencer
los venezolanos, consiste en desarrollar una actitud de ciudadanos globales,
atrevernos a romper el paradigma de los localismos y mirar todas las posibilidades
infinitas del contacto con otras culturas. Este aspecto tiene su fundamento
en los prejuicios que compramos como verdades, de que siempre vamos a ser
subestimados en el extranjero y en algunos países como España
seremos calificados despectivamente como sudacas (un ciudadano sudamericano
de segunda). Lo cierto es que el trato que recibamos dependerá de
lo que proyectemos en otras naciones.
Entrar en contacto con otras razas y nacionalidades activa
valores como la solidaridad, la tolerancia, el respeto y el conocimiento
del otro, que son vitales para vivir en sociedad o colectivo. Esa interacción
con ciudadanos o nacionales de otras latitudes nos brinda la opción
de conocer verdaderamente la esencia, las costumbres y las raíces
de esas otras nacionalidades, más allá de los perfiles o descripciones
reducidas que podamos encontrar en bibliografías culturales o mapamundis.
Entender, por ejemplo, la verdadera relación o empatía entre
un latinoamericano y sus ancestros españoles y a su vez de éstos
con los árabes o moros, que permanecieron en la madre patria más
de trescientos años. Comprender cómo se conectan un puertorriqueño
y un norteamericano, aunque parezca una interrogante pueril. Conocer cuáles
son las afinidades y diferencias entre los mismos latinoamericanos, el deseo
y la apertura de las personas de Europa del Este hacía lo latino,
constituye otro de los logros que se derivan de desarrollar esa visión
de ciudadano global. |