Valencia, 21 de septiembre de 2008

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 Punto de Vista

 Arnoldo Claret Véliz
E-mail: arclave@yahoo.com



Ciudadanos globales

Cualquier persona que tenga la oportunidad de viajar al exterior no debe pensarlo dos veces. En particular, puede ser el caso de estudiantes que obtengan una beca para realizar estudios en cualquier continente. Esa posibilidad, ese roce con otras culturas, amplía nuestra visión del mundo de manera insospechada. Son múltiples los programas de cooperación e intercambios entre países, a través de los cuales se puede vivir una experiencia, más allá de las fronteras de nuestro país y la información está disponible en las embajadas.

Quizás el primer obstáculo que podemos vencer los venezolanos, consiste en desarrollar una actitud de ciudadanos globales, atrevernos a romper el paradigma de los localismos y mirar todas las posibilidades infinitas del contacto con otras culturas. Este aspecto tiene su fundamento en los prejuicios que compramos como verdades, de que siempre vamos a ser subestimados en el extranjero y en algunos países como España seremos calificados despectivamente como sudacas (un ciudadano sudamericano de segunda). Lo cierto es que el trato que recibamos dependerá de lo que proyectemos en otras naciones.

Entrar en contacto con otras razas y nacionalidades activa valores como la solidaridad, la tolerancia, el respeto y el conocimiento del otro, que son vitales para vivir en sociedad o colectivo. Esa interacción con ciudadanos o nacionales de otras latitudes nos brinda la opción de conocer verdaderamente la esencia, las costumbres y las raíces de esas otras nacionalidades, más allá de los perfiles o descripciones reducidas que podamos encontrar en bibliografías culturales o mapamundis. Entender, por ejemplo, la verdadera relación o empatía entre un latinoamericano y sus ancestros españoles y a su vez de éstos con los árabes o moros, que permanecieron en la madre patria más de trescientos años. Comprender cómo se conectan un puertorriqueño y un norteamericano, aunque parezca una interrogante pueril. Conocer cuáles son las afinidades y diferencias entre los mismos latinoamericanos, el deseo y la apertura de las personas de Europa del Este hacía lo latino, constituye otro de los logros que se derivan de desarrollar esa visión de ciudadano global.