Valencia, 07 de marzo de 2010

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 Loys Leso loyles@gmail.com
Fotos: Loys Leso / cortesía Fundación Parque Universitario de la Universidad de Carabobo

Humedales

La respuesta al cambio climático

El campus de la Universidad de Carabobo tiene un área aproximada de unas 400 hectáreas y en él se encuentra uno de los humedales más importantes de la zona carabobeña, toda el área universitaria está rodeada por este centro de biodiversidad que alberga gran variedad de fauna y flora que actualmente está amenazada por la inminente construcción del Ferrocarril y por el deploro ecológico y climático al que el globo está siendo sometido. Aunque el paso del tren es inevitable y necesario para la economía de nuestro país, el objetivo de la Fundación Parque Universitario de la UC es precisamente evitar el mayor impacto posible al ecosistema que allí se desarrolla, a través de un convenio que esperan negociar con los entes gubernamentales para lograr reagrupar y resguardar la fauna del humedal cercano a la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales, FACES, afectado por el paso del tren y comprometer al ente gubernamental a garantizar el bienestar ecológico de este humedal, apoyando el esfuerzo para la extracción y mantenimiento temporal de la fauna y flora hasta que la zona sea devuelta a su regularidad y las especies puedan ser devueltas a su ecosistema. Evidentemente las aves migrarán y parte importante de los animales que allí hacen vida desaparecerán, sin embargo, el objetivo es lograr la reubicación de éstos para una vez recuperado el humedal reinsertar a la zona, así lo comenta la investigadora y presidenta de la Fundación profesora Esmeya Díaz, quien entusiasta explica el proyecto que este organismo pretende realizar para la creación de un EcoParque que promueva el ecoturismo, mantenga los humedales del lugar, lo haga sustentable y cree un vínculo útil con los habitantes de la zona y con quienes hacen vida diariamente en la universidad.

 

DIA MUNDIAL DE LOS HUMEDALES

El pasado 2 de febrero se celebró el Día Mundial de los Humedales, bajo el eslogan: "Cuidar los humedales: una respuesta al cambio climático", el lema elegido por la Convención de Ramsar sobre los Humedales para 2010, trata de llamar la atención sobre la relación entre estos sistemas naturales y el cambio global. La Convención de Ramsar sobre los Humedales, a la que hoy adhieren 159 países, fue creada el 2 de febrero de 1971 con el objeto de contribuir a la conservación de estos ecosistemas irremplazables.

Fue éste el momento propicio para realizar recorridos guiados en estos humedales universitarios, -en especial en el que se encuentra junto a la laguna cercana a FACES- para dar a conocer su importancia, concientizar sobre su cuidado, pero en especial acercar a través de la experiencia al hombre con la naturaleza.

 

¿QUE ES UN HUMEDAL?

Diego Díaz Martín de la organización no gubernamental sin fines de lucro Vitales, dedicada a la formación en valores conocimientos y conductas cónsonas con la conservación ambiental y el desarrollo sustentable, explica de manera diáfana qué es un humedal y cuál es su importancia para el hombre y la naturaleza y que a continuación explica:

El desconocimiento de los valores y beneficios de los humedales constituye uno de los principales problemas que atentan contra su conservación en Venezuela. Por esta razón, resulta impostergable informar a la colectividad sobre su importancia, a fin de propiciar valores, conocimientos y conductas, cónsonos con el desarrollo sustentable. De acuerdo a lo establecido por la Convención Ramsar, los humedales comprenden una gran variedad de ambientes, entre los cuales encontramos las aguas de régimen natural o artificial, permanentes o temporales, estancados o corrientes, dulces, salobres o saladas, incluyendo las extensiones de agua marina que no excedan de seis metros de profundidad. También son considerados humedales los estanques para la acuicultura, las salinas para la explotación de sal, las áreas de excavación y hasta los reservorios de agua para irrigación o consumo humano.

Sin pretender ser exhaustivos, los beneficios de los humedales pueden ser agrupados en seis categorías fundamentales: 1) importancia hídrica, 2) fuente de recursos y energía, 3) retención de sedimentos y protección, 4) transporte, 5) recreación y turismo y 6) importancia ecológica.

Desde el punto de vista hídrico, los humedales constituyen una excelente fuente de agua para uso doméstico, industrial y agrícola, además de actuar en algunos casos como retenedores naturales del líquido, regulando su flujo, evitando inundaciones y permitiendo la recarga de los acuíferos. Asimismo, proveen alimento y medicinas a las poblaciones humanas y la vida silvestre y acuática, incluyendo nutrientes que sirven de sustento a las actividades pesqueras de importancia.

De igual forma, se ha reconocido su importancia en la generación de energía, principalmente hidroeléctrica, pudiendo ser sostenible, en la mayoría de los casos.

Debido a los diferentes tipos de vegetación que en ellos suele encontrarse y dependiendo de su tamaño y profundidad, los humedales también pueden contribuir a la fijación de sedimentos, lo cual favorece la remoción de nutrientes y tóxicos. Asimismo, ha sido reconocida su importancia en la protección de la línea costera y en el control de la erosión de estuarios y ríos.

En muchas regiones del país, el transporte acuático es una de las mejores formas de comunicación. De allí su importancia para favorecer el intercambio económico entre las comunidades cuyo comercio es básicamente realizado por estas vías.

Desde el punto de vista social y cultural, los humedales constituyen un excelente recurso para la recreación y el turismo, no sólo por la gran diversidad de sus ambientes, sino por la extraordinaria importancia paisajística, asociada en muchos casos a la diversidad de culturas y pueblos que dependen de ellos para subsistir.

Ecológicamente, los humedales también brindan una serie de importantes beneficios, pues sirven de refugio a animales que utilizan sus ambientes para refugiarse, reproducirse o alimentarse. De igual forma se ha documentado su relevancia en el mantenimiento del microclima y su contribución en la captación y emisión de carbono.

Pese a su importancia, aún no se les ha concedido en nuestro país la atención que merecen a nivel del gobierno, los medios de comunicación y las asociaciones empresariales.

Resulta impostergable promover su valorización, inclusive por medios económicos que permitan compararles efectivamente con otros bienes y servicios de importancia estratégica para la sociedad. Su mal uso y conservación, puede resultar perjudicial para nuestro desarrollo.

Esmeya Díaz, aclara que "por lo general, se cree que el humedal es el espejo de agua y no lo es. El humedal puede encontrarse en agua dulce o salobre, ya sea a la orilla del mar, del río o del lago. Es la zona de transición entre el espejo de agua y el área del ecosistema terrestre. Por cambios de llenado y vaciado, el nivel de agua en esa zona de transición suele subir y bajar".

Los humedales son una especie de filtros y transformadores de energía sucia en limpia, insertan nutrientes y purifican el agua, mientras mayor sea la contaminación de los ríos, mientras más daño se les haga a nuestras zonas verdes, mayor será el proceso degenerativo de los humedales y en consecuencia de la supervivencia del hombre en la Tierra.

Como bien lo expresa el lema de este año sobre el Día Mundial de los Humedales, la clave al cambio climático son estos rincones húmedos, de ellos depende toda vida sobre la Tierra.

Quizás en esta época sin precedentes en la que nos vemos obligados a ahorrar luz y agua y en la que sufrimos de sus carencias como nunca antes en nuestra historia cercana -por supuesto que muchas zonas de la Tierra ya han sufrido los avatares de las deficiencias naturales-, entendamos su real importancia que nunca ha sido poca, pero que siempre ha sido menospreciada por muchos y valorada por pocos, la naturaleza nos grita por auxilio más que por ella misma, para nuestra sobrevivencia, es hora de actuar y de disminuir nuestro ego como especie suprema, entendamos que sólo somos un participante más de la vida en el planeta con un gran poder para hacer el cambio para bien o para mal, la naturaleza y los humedales en ella dependen de nosotros, no más que nosotros de ella.