Editorial
Notitarde
C.A

Rostros del Reverso

Si Chávez gana, si Chávez pierde en noviembre

 Fausto Masó
E-mail: maso2000@cantv.net

Hace un año Hillary se imponía cómodamente en la carrera hacia la presidencia, este mes de abril sólo si ocurría un milagro le arrebataría la candidatura a Obama. Sucedió lo inesperado y en estos últimos días el escándalo del predicador negro Wright le complicó la vida al senador negro de Illinois Obama, y ahora, inesperadamente el resultado de las primarias en Indiana lo vuelve a colocar a un paso de la candidatura demócrata. Obama ha superado en las primarias de Indiana la prueba de fuego a la que le someterán los republicanos.

En Venezuela a comienzos de 2006 no había límites para Chávez, que nacionalizaba alegremente la compañía de teléfonos y la de la electricidad. Lo ignoraba, pero estaba desperdiciando su capital político, cometía un error tras otro, enredaba la reelección presidencial. Terminó presentando un proyecto de reforma constitucional que le exigía al país definirse sobre la propiedad privada, el sistema de gobierno, el sexo de los ángeles, torpemente realizó la campaña, convirtió una victoria en derrota.

Ahora, en 2008 le ha tocado este año a la oposición soñar con pajaritos preñados y lanzar a miles de candidatos. Algunos buscaban simplemente aparecer en televisión, otros creían poder imponerse y entre todos han dado una impresión de desorden, improvisación, oportunismo: cuentan los pollos antes de que nazcan.

Aún así quizá la oposición arrase en las elecciones regionales. Ignoramos un dato fundamental para analizar estas próximas elecciones: los nombres de los candidatos, como en una pelea de boxeo sobre la que nos sobra información pero ignoramos quiénes serán los boxeadores. La política de postular a la familia amenaza con socavar las candidaturas chavistas, mientras el presidente trata de complacer a unos y a otros, a sus militares y a los dirigentes de la base chavista y evitar que su Alianza Patriótica reviente. Ya el PPT afirma que los están ignorando. Obviamente Chávez sacará a algunos de sus funcionarios para lanzarlos como candidatos, a la oposición le pesará mucho sus elogios hacia Rivero y Vielma Mora, los que probablemente volverán a ser noticias cuando los postulen a alguna gobernación.

Ignoramos el resultado de las elecciones de noviembre, pero especulemos sobre los escenarios. Si Chávez no perdiese tantas gobernaciones como se anuncia, si ganara los estados pobres y dos de los más habitados, Anzoátegui, Lara y quizá Miranda o Aragua, aunque perdiera 5 ó 6 estados hablaría de victoria y presentaría un nuevo proyecto de reforma constitucional, otro referéndum. Si, por el contrario, Chávez perdiera los estados con mayor población, aquellos con las principales ciudades del país, la oposición renacería, contaría con líderes, los gobernadores electores. Agarraría fuerza el chavismo sin Chávez, aparecerían los candidatos solapados chavistas a la presidencia, pues de una vez por todas quedarían sepultadas las ambiciones de perpetuarse en el poder. Si la derrota de Chávez fuera estruendosa, si abarcara Vargas, Apure, si la oposición ganara 12 ó 14 gobernaciones, al presidente le costaría mucho gobernar y estaría bajo la amenaza de una constituyente, o cualquier otra forma de impedir que termine su mandato.

Chávez sabe lo que se juega. Lo ha repetido, mientras los aspirantes de la oposición sólo les preocupa ganar una alcaldía, o una gobernación, no ven más allá de sus narices. Por eso esta vez forzaría la barra. En las elecciones anteriores, con un triunfo siempre probable, le convino jugar limpio. Esta vez a la oposición necesita contar con testigos en las mesas, en varias elecciones como el revocatorio no contó con testigos en amplias zonas del país.

En las elecciones del 2 de diciembre Chávez vaciló en aceptar la derrota. En noviembre irá con todo, sólo que el ejército y hasta su propio partido rechazará cualquier intento de fraude. Quizá no le falten las ganas, pero no contará con los instrumentos para falsear la voluntad de los electores a menos que la oposición no tenga testigos de mesa, como ocurrió en el revocatorio en Catia, por ejemplo.

 

 



Valencia
| País | Economía | Internacional | Deportes | Sucesos
  |Sociales | Regiones | Titulares | Notitarde La Costa

e-mail director | e-mail editor on-line | e-mail periodistas

e-mail director publicidad & mercadeo

Todos los Derechos Reservados. © Copyright 2001 Editorial Notitarde C.A.