|
|
![]() |
Destascón Marisol
Pradas Todos los venezolanos somos testigos de la vorágine de candidatos. Unos opinan que eso es malo, otros, por el contrario, que es muy bueno, el despertar de una sociedad dormida que entiende del compromiso y todas esas cosas que se han estimulado, de un tiempo para acá, con cierta intensidad mediática. Hay algunas personas que vemos a los mismos de siempre, con los mismos deseos de poder, sin ningún fondo concreto y necesario para la nación, aún cuando exhibirán planes y el verbo les ayudará a que otros crean que es así. Las perlas están siendo echadas en el tablero y entre la indiferencia, los sentimientos de conexión y de rechazo, los más astutos surgirán, pues ya hemos visto como ciertos periodistas que llevan años jugando al anzuelo de varios ramales (palangre) hablan ya de candidatos que van a entregarles a algunas ciudades transformaciones como las que un día vendieron del Big Low Center, que meses antes de su inauguración, lo ofrecieron en notas de prensa como una réplica de la estación más supermoderna de Munich, Alemania. íQué vengan los europeos a ver lo que fue y en lo que se convirtió! Dentro de toda esta efervescencia que se siente que comenzó con un viento extraño, un poco huracanado y tanteante, el abanderado Luis Tascón raya en lo más increíble que podamos, en estos momentos comprender. Sin querer, pero sin poder olvidarlo, muchos venezolanos lo tenemos en la memoria. í¿Cómo no iba a ser así si fue el hombre que entregó una lista de un grupo de venezolanos que ejercieron un derecho y después fueron y son discriminados!? ¿Se puede pensar que el ahora lanzado dirigente que aparece en los medios golpistas, imperialistas y malucos, es capaz de dirigir alcaldía o gobernación alguna, cuando cargó con la cajita de toda la data para causar tanto daño en un grupo de personas, víctimas, mientras dure el proceso, de las más flagrante discriminación que se haya conocido en Venezuela? Por años hubo gente que tuvo que tolerar la preguntita: "¿Usted firmó?". Ya eso era sinónimo de que a usted no iba lograr nada. Que le iban a poner debajo del conjunto de trámites, que iban a ayudar al rojo-rojito primero, que lo iban a poner a sudar, sólo porque la orden de arriba, la venta de una idea tenía que ver con esa cosa tan absurda que aquí se tomó como la confección de sacar del horno pan caliente. Se les negaron becas a los firmantes, trabajo, agilización de documentos. Había lugares que los pechos de los funcionarios relucían como orangutanes diciendo "pero es que no está con el proceso" o cuando tenían dudas "¿pero está con Chávez o no?". Pero cobraban igualito, por debajo cuerda, como los viejos practicantes adecos y copeyanos, sólo fingiendo que se hacían los duros. Los chantajes relucieron por doquier y a todo nivel. No sé si el señor Tascón es muy avispado para lanzarse ahora en que se está ofreciendo distinto hasta con la creación de un nuevo partido que también tiene un nombre que ya tiene mucho que perder. O muy poco experto y peor asesorado. No hay nada nuevo en el socialismo mostrado, a menos que se emprenda una verdadera "revolución humana" como la emprendieron hombres con el alma grande y los bolsillos vacíos. Confiar aquí, en una transformación así, es colocarse a la altura de un pendejo. El mismo Tascón, llámese rueda del destino o boomerang, fue victima de la propia lista de su partido, rechazado, por atreverse a cosas, negadas desde el mismo hecho que el protagonizó, sin aprender muy bien la lección de la segregación. Es posible que el cuando entregara la caja con las famosas listas de votantes, de los enemigos fichados, fuera inocente de lo que fuera ocurrir. De las persecuciones sistemáticas y el discurso que todavía no ha acabado. Pero en el mundo político donde sólo sobreviven los peores, como ya estamos cansados de ver, errores como ese son difíciles de enderezar. Quizás él ni se arrepienta (no lo he escuchado pedirle disculpas a nadie por su acción, pero en verdad los políticos cuando más falsos más votados) y está va a ser el duro estremecimiento que siempre va a tener su cuerpo y garganta. El apellido de este hombre también llama la atención y aún cuando en el diccionario no aparezca como tal, palabras similares muestran por dónde puede venir la cosa. "Tasco" es una estopa gruesa del cáñamo o lino. Es decir, un lío por aquello de más enredado que un kilo de... bagazo, para utilizar un sinónimo. En Colombia, una palabra fonéticamente parecida al apellido de este hombre, "trancón", revela una severa "cola" o "fila" de vehículos que no te deja llegar a tiempo a ninguna parte. Simple especulaciones que se buscan ante la escasez de respuestas. Aquí en todo caso lo que necesitamos es un destrancón y nos deberán siempre un destascón.
|
e-mail director | e-mail editor on-line | e-mail periodistas e-mail director publicidad & mercadeo Todos los Derechos Reservados. © Copyright 2001 Editorial Notitarde C.A. |