Thomas Berry volvió a Venezuela porque le hacía falta su Avila, las playas y Canaima

Want create site? Find Free WordPress Themes and plugins.

Caracas, 12 enero 2014.- Un hecho cambió la vida de Thomas Henry Berry para siempre. Un asalto en la urbanización Los Palos Grandes en 2000 le arrebató a uno de sus mejores amigos y le dejó heridas que lo acompañaron hasta el último de sus días. Un tiro lo dejó casi al borde de la muerte y marcó un giro que le llevó vivir al límite. Tuvo que ser intervenido, le removieron parte del intestino y padeció por años las secuelas de la recuperación.

El episodio le hizo apartarse del país. Amigos cercanos relatan que uno de los agresores fue detenido e investigado. Berry declaró en el caso, pero su agresor fue absuelto y liberado. Al poco tiempo se lo encontró en la calle, y su abogado le recomendó que saliera del país. A principios de 2001 decidió marcharse a Estados Unidos, donde trabajó en su empresa de idiomas en Florida.

Cuando regresó lo hizo determinado a cumplir cada meta, como esa frase que repetía: “Si puedes soñar, sueña en grande”. Su amigo y socio, Luis Domínguez, recuerda: “Él volvió porque le hacían falta su Ávila, las playas, Canaima. Él -al igual que Mónica- amaba el país. Ambos se complementaban”. Trabajó como guía turístico y al poco tiempo inició su propio negocio: Arekay Tours. Su empresa ofrece a nacionales y extranjeros servicios de viajes y paseos por toda la geografía nacional. Atendía su empresa él mismo. Recibía a los clientes, a quienes ofrecía un trato personal. Él les hacía la venta, hacía reservaciones de hotel, de transporte y coordinaba cada detalle. Estaba pendiente de todo. “A veces -cuando estaba muy ocupado- te llamaba y te pedía que los buscaras en el aeropuerto”.

Berry era también un aficionado a los deportes extremos: practicaba ciclismo de montaña en el Ávila y era vicepresidente del club de natación Masters de Chacao. Su amigo Juan Vicente Gómez afirma que Thomas se vinculó hace dos años con el grupo que se reúne en el Centro Deportivo Eugenio Mendoza, en La Castellana. El pasado jueves le rindieron homenaje nadando durante toda la noche.

Rafael Aguilera, presidente del club, lo describe como un tipo jovial y afable: “Le decíamos BlackBerry porque su nombre era complicado, no sabíamos si era Thomas o Henry, y como su apellido era Berry, por la moda de los celulares, le decíamos así. Todo el mundo adoraba su sonrisa. Era el galán del equipo”. Otro nadador acota: “Y el novio de la madrina”.

Una de sus maestras de primaria, quien quiso resguardar su nombre, recordó que tenía muy buen humor y era muy amable. Tenía bastantes amigos. Le gustaba mucho ir al Ávila; una vez se perdió allí en una excursión, pero no le pasó nada”.

Thomas y su hermana menor, Katie, estudiaron en el mismo instituto en Caracas. Sus padres llegaron a Venezuela en los años 70 -cuando él tenía siete años- provenientes de Gran Bretaña. Desde hace décadas viven en Los Palos Grandes. Su padre es profesor de Matemática en la Universidad Simón Bolívar (USB) y su madre es muy activa en temas vecinales. Thomas estudió inglés y administración, jugó fútbol y fue boyscout. Hablaba perfectamente español. Su familia también es aventurera: “Aman este país, lo han dado todo por él”, cuenta el ex rector de la USB, Benjamín Sharifker. En una entrevista en Televen (2008), sobre el embarazo de Mónica, dijo: “Fueron los mejores nueve meses de mi vida”. 
 

Did you find apk for android? You can find new Free Android Games and apps.
Compartir