Venezuela: Del país más rico de Suramérica sumido en la misería

Unicef manifiesta su disposición para su apoyo a los aliados de gobierno y de la sociedad civil organizada para mitigar el impacto de la crisis económica en los niños más vulnerables.

Want create site? Find Free WordPress Themes and plugins.

Notitarde.- Un enfoque publicado por el Foro Económico Mundial, con la colaboración del sitio “Visual Capitalist” aborda la tragedia económica de un país que hasta hace pocos años era el más rico de América Latina, ahora hoy está sumido en la miseria.

Pese a que todavía cuenta con las reservas petroleras más grandes del mundo, superiores a 300.000 millones de barriles, casi 10 veces más que las de todo Estados Unidos, y superiores en 30.000 millones de barriles a las de Arabia Saudí.

Desde los 10 años de dictadura militar entre 1948-1958 hasta el enjuiciamiento de Carlos Andrés Pérez por corrupción en 1993, la política venezolana ha estado marcada por dificultades.

Pero a pesar de estos desafíos a lo largo de su historia, nadie ha negado el potencial económico de Venezuela. Después del descubrimiento del petróleo a principios del siglo XX, la nación rápidamente construyó su economía sobre la espalda del oro negro – e incluso hoy, Venezuela lidera el mundo en reservas probadas de petróleo con 300.000 millones de barriles”, señala el enfoque.

La pobreza revela las condiciones en las que viven las personas en los barrios populares de Caracas./Foto: EFE

El gran revés económico

Hoy en día, Venezuela tiene una de las economías más pobres de América Latina y, a medida que la crisis actual se dispara, el FMI prevé que va a ser peor.

Para el año 2022, la organización prevé que el PIB per cápita (PPP) de Venezuela será de sólo $12.210, lo que sería un enorme revés económico -la economía venezolana sería aún más pobre.

Aunque los ingresos del petróleo son tentadores para confiar en mantener el orden social, tienen un grado alto de imprevisibilidad. Según la OPEP, el petróleo todavía conforma el 95% de sus exportaciones. Significa que cualquier fluctuación de precios puede generar una gran diferencia entre la inmensa riqueza y la casi pobreza.

Nicolás Maduro, que se hizo cargo del gobierno tras la muerte de Chávez, vio caer los precios del petróleo casi de inmediato y estaba claro que la intensa batalla de Venezuela con la inflación apenas estaba comenzando. La moneda nacional, el bolívar venezolano, pronto sería casi inservible.

La escasez de alimentos y bienes esenciales

El país tiene una escasez masiva de alimentos, electricidad y otros bienes esenciales, y la violencia está aumentando en Caracas. Más recientemente, el gobierno ha tratado de endurecer su control sobre el poder, y la mala gestión de la economía ha creado epidemias de hambre en las calles; una situación desalentadora para el que fue uno de los países más ricos del planeta.

Bajo esta lupa, las perspectivas para el 2019 en Venezuela no son nada optimistas, según analistas de diversas instituciones nacionales e internacionales.

Es probable que la canasta básica se ubique entre 1 millón y 2 millones de bolívares en el primer cuatrimestre del año.

En permanente ascenso seguirán la inflación, el desempleo, la escasez de medicinas, alimentos, la pobreza crítica, la desnutrición infantil y, por tanto, el deterioro de las condiciones de vida del venezolano.

Inflación alcanzaría 8 dígitos

La inflación en Venezuela alcanzaría 8 dígitos en el primer trimestre del año 2019, ubicándola así como la hiperinflación más alta de la historia de América Latina.

Ello tomando en cuenta las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), que ubican una inflación de 1.000.000 por ciento para el cierre de 2018.

Esta situación continuará de manera acelerada, por lo que las perspectivas económicas para el país son bastante difíciles, según datos aportados por el economista Carlos Ñañez director académico y de Asuntos Profesionales de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad de Carabobo.

Asegura que el nuevo cono monetario probablemente saldrá de circulación este año; es decir se tendría una nueva reconversión monetaria posiblemente para el mes de junio.

Cada día que pasa se agudizará la situación de supervivencia de la sociedad venezolana porque estamos hablando de un colapso en todo sentido, en lo económico, fiscal, los servicios públicos, la salud.

Aumento salarial= Aumento de precios

Los salarios han pasado a ser el termómetro del deterioro en el bienestar de las mayorías y expresión de su descontento –contrario a lo que aprecia la administración bolivariana- y que se resume en la expresión y las caras cuando se oye sobre  “nuevos aumentos de sueldos”.

Los precios y los aumentos se han venido conteniendo –pero solo allí- al momento que se espera un nuevo aumento salarial.

De continuar con esta política errada, la inflación para el año 2019 seguirá aumentando en su expresión de hiperinflación y sus límites son solo la disminución a lo más profundo en el bienestar y en las condiciones de vida de personas y familias completas y –ahora- de las grandes mayorías integradas por sectores de bajos ingresos y clases medias.

Leyes de papel controladoras e intervencionistas, buscando desarrollar sin éxitos un modelo hace tiempo fracasado, que han ido paralelas a la desinstitucionalización y a la pérdida de autonomía de poderes y del ciudadano, son parte del contexto de la actual realidad económico y social de Venezuela.

Y con ello y la ausencia de divisas y el tejido hiperinflacionario, han aumentado los  costos de transacción, produciéndose, crecientemente, cierres y pérdidas de empresas e implicando un Estado endeudado -después de los significativos aumentos de los ingresos petroleros- y que persiste en medidas populistas y la emisión de dinero inorgánico.

No deja aquel contexto otras proyecciones para el 2019, sino las del aumento de la dolarización informal, la inflación, el desempleo, el decrecimiento y el aumento en el deterioro en el bienestar de la mayoría de la población venezolana.

Vuelven los millones a causa de la hiperinflación

El Cendas (Centro de Documentación y Análisis para los Trabajadores), advierte que pese a que no es fácil hacer proyecciones en un contexto volátil e hiperinflacionario como el venezolano, es probable que la canasta básica se ubique entre 1 millón y 2 millones de bolívares en el primer cuatrimestre del año por la velocidad que lleva la hiperinflación, que en 2018 llegó a 1.698.488% .

En enero ha habido un repunte de precios que, probablemente, supere la tasa de inflación de diciembre, que en el rubro de alimentos fue de 153%.

Sería inusual, porque históricamente en enero los precios bajan luego de un mes de alto consumo y de precios un poco más elevados como es diciembre.

El fin de semana pasado en el mercado de Catia, que se supone que es uno de los más baratos, un cartón de huevos costaba 8.800 bolívares. “El queso amarillo supera los 15.000 bolívares, el jamón de pierna los 18.000 bolívares y el kilo de papa no se consigue en menos de 3.000 bolívares. Un kilo de limón, que antes era prácticamente regalado, está costando 2.000 bolívares.

El Cendas estima que para este año se puede esperar que la escasez de alimentos pueda aumentar más de 50%.

Desnutrición infantil

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), presentó un informe que denuncia situación de niños sufriendo desnutrición como consecuencia de la prolongada crisis económica que afecta al país.

El portavoz de Unicef, Christophe Boulierac, expresó su preocupación por la falta de cifras precisas en la data en salud y nutrición.

Mientras, Caritas señala que el 15,5% de los niños de las comunidades evaluadas tenía algún nivel de desnutrición aguda, mientras que un 20% de los niños en riesgo de desnutrición.

Unicef manifiesta su disposición para su apoyo a los aliados de gobierno y de la sociedad civil organizada para mitigar el impacto de la crisis económica en los niños más vulnerables

Pobreza en aumento

La inflación sin control en Venezuela es uno de los principales factores que considera la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) para estimar que la pobreza en el país seguirá aumentando pero sin saber cuándo, según su directora Alicia Bárcena.

La Cepal no ha recibido estadísticas sobre el país desde el 2015 y por eso no hay datos nuevos sobre el país en el documento que revisa, entre otros indicadores, la pobreza en 18 países latinoamericanos.

Las cifras oficiales más recientes fueron mencionadas por el presidente Nicolás Maduro el pasado 10 de enero. Aseguró que la pobreza en el país (medida por necesidades básicas insatisfechas y no por ingresos) se ubica en 4,4%.

Sin embargo, la Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi) apunta a un nivel de pobreza de 48% multifactorial y 94% por ingresos.

Te puede interesar: ¡A la leña! Valencianos se cansan de cocinar a gas

Did you find apk for android? You can find new Free Android Games and apps.
VIAAna Isabel Laguna
FuenteRedacción Web
Compartir