Waleska: ser prostituta es un trabajo  como cualquier otro

“En Venezuela, la crisis económica acabó con la profesión”.

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Notitarde.- Waleska, una morena de 20 años, viajó desde San Felipe hace cuatro meses.

Su objetivo era trabajar en un bar en el centro de Barquisimeto.

La chica ofrece servicios sexuales.

Waleska
Waleska: “En Venezuela no hay rentabilidad” / Foto referencial

Dice que, desde que llegó, muchas “colegas” se marcharon del lugar para buscar “nuevos horizontes”. Ella espera hacer lo mismo muy pronto.

Afirmó: “Llegué aquí por una amiga que se fue a Ecuador para trabajar en lo mismo. Pero yo no quiero quedarme aquí”.

Agregó: “Estoy tramitando el pasaporte con un gestor para irme a Panamá. Allá está mi madrina”.

El drama que existe en Venezuela por la crisis económica conlleva a que no sólo emigren profesionales universitarios.

También, ahora, las mujeres que laboran en el “trabajo más antiguo del mundo”.

Las chicas agarran sus maletas cargadas de sueños para buscar mejorar sus ingresos. Pero en otros espacios.

Según publicó La Prensa de Lara, y de acuerdo con lo que dijo Waleska, en lo que va de año se marcharon unas 40 muchachas.

Entre los destinos escogidos están Colombia o Ecuador. 

Waleska reveló que ella llegó al bar suplantando a una amiga que se marchó del país.

Pero el propósito es ofrecer sus servicios sexuales en otras latitudes.

Otros destinos que son “paraísos” para las trabajadoras sexuales venezolanas son las islas del Caribe, como República Dominicana.

Además, están Anguila y Granada, así como México y España.

Waleska: “En el país hasta los universitarios pasan trabajo”

En Venezuela, una trabajadora sexual que ofrezca un servicio básico (sólo penetración), por 25 minutos, en un local nocturno, cobra a partir 1 millón 500 mil bolívares.

De esa cifra, sólo 30% es de ella: el resto es del encargado del local.

Sin embargo, en un día muy bueno, una trabajadora sexual puede recibir hasta tres clientes, como hay otras que no logran nada.

Todo dependerá del día y la fecha.

Deborah, otra trabajadora sexual, dijo en la entrevista: “Yo cobro todos los lunes entre 8 y 10 millones de bolívares, y ese dinero lo tengo que repartir para mis gastos personales”.

Añadió que le envió a su mamá.

En otro orden de ideas, Deborah dijo: “No me veo trabajando en una oficina, porque ganó mucho más que un licenciado, a veces pasa trabajo”.

Agregó: “No me quiero ni imaginar cómo sería mi situación y la de mi familia”.

Destacó Deborah que, al igual que Waleska, tiene planes de irse, pero al vecino país.

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