Anciano obsesionado mató y violó a migrante venezolana que lo cuidaba en Perú

El viejito terminó por confesar el cruel asesinato

Want create site? Find Free WordPress Themes and plugins.
Anciando obsesionado - Notitarde
La joven migrante Lizmar Hernández Farías encontró la muerte en manos de su empleador. Foto: Agencias

Notitarde.- La Policía de Perú apresó a un anciano de 73 años acusado de violar y asesinar a de un disparo a una humilde migrante venezolana que se encargaba de cuidarlo.

Las pesquisas iniciales se inician luego que el hombre denunciara la desaparición de Lizmar Hernández Farías, de 27 años. La infortunada después de escapar de Venezuela se radicó en Lima junto con una prima y un tío.

Lizmar desde hacía seis meses se dedicaba a cuidar al adulto mayor Cosme Villegas. En principio dijo que vio a la chica por última vez el pasado 30 de diciembre. Aseguró que a las dos de la tarde de aquel día ella le pidió permiso para efectuar unas diligencias, pero nunca más volvió.

Sus parientes localizaron el cadáver en la morgue principal de la capital peruana. El cuerpo presentaba signos de violación y un disparo en el cráneo. Cuando los funcionarios de la Policía Nacional de Perú interrogaron al Cosme Villegas observaron una serie de inconsistencias en su testimonio.

Sin embargo, al insistir los investigadores concluyeron que el anciano obsesionado fraguó un plan que terminó el tragedia. El día del crimen el imputado ofreció a su cuidadora un paseo por la provincia de Canta, ciudad limeña que se distingue por sus escenarios turísticos.

Confesó el anciano obsesionado

Allí escogió un apartado lugar para simular una falla mecánica. Luego el anciano obsesionado pretendió abusar de la migrante venezolana, pero la mujer se resistió. Para consumar sus pretensiones le disparó en la cabeza.

Al día siguiente, el 31 de diciembre, el anciano acudió a la policía y al Ministerio del Trabajo para denunciar la desaparición de su cuidadora. Tanta premura levantaron las sospechas de los funcionarios. Asimismo permitió a los familiares de Lizmar que entraran a su habitación para que se llevaran sus pertenencias.

La Policía de Perú le incautó a Cosme Villegas un arma de fuego. Las autoridades presumen que con ella se ejecutó el homicidio. Ante el cúmulo de evidencias acabó por confesar el crímen. Alegó que lo trataba mal y que además le había robado dinero.

Lee también: Por diez dólares asesinaron y quemaron a una liceísta desaparecida

 

Did you find apk for android? You can find new Free Android Games and apps.