Dago García, el genio de la televisión colombiana

Conoceremos a un escritor, productor, y cineasta, imposible de no nombrar a la hora de subrayar los momentos más felices


Durante quince años, trabajó con Luis Felipe Salamanca, y él siempre ha tenido una vena literaria muy prolífica. Foto: Agencia

Espectáculos.- Dago García, el genio de la televisión colombiana. José Ignacio Cabrujas lo dijo una vez, Latinoamérica inventó la telenovela, todavía los intelectuales del planeta se devanan los sesos tratando de entender por qué la telenovela seduce a tantos millones de personas en todas las latitudes.

Hay algunas telenovelas que convocan la unanimidad, el aplauso colectivo, la ovasión cerrada, así ha sucedido con buena parte de las historias del colombiano Dago García. Él escribió ‘Pedro el escamoso’, tuvo la genialidad de apostar a un hombre de apariencia poco atractiva, greñas largas y rizadas, botas texanas, y el baile del pirulino.

Conoceremos a un escritor, productor, y cineasta, imposible de no nombrar a la hora de subrayar los momentos más felices de la historia de la telenovela, uno de los mejores escritores de historias de amor, y como vicepresidente de producción de Caracol Televisión ha mantenido en constante ascenso la calidad de televisión colombiana.

Dago García - Notitarde
Él escribió ‘Pedro el escamoso’. Foto: Agencia

¿En qué momento decide convertirse en escritor de telenovelas?

Fue en tiempos de la universidad, estudié comunicación social en la universidad Externado de Colombia, cuando entré a la universidad, entré con la intención de convertirme en periodista deportivo, pero en los primeros semestres me encontré con profesores que me cambiaron definitivamente la película, además, en los ochenta había como un boom a lo audiovisual, estaban haciéndose popular las videocámaras, y por lo tanto los estudiantes teníamos posibilidades de hacer pequeñas películas, y eso fue muy importante para todos nosotros; a partir de ahí, de mis clases de cine, de los trabajos que hice para clases de televisión, me empezó a surgir el gusto por lo audiovisual, se necesitaba quien escribiera las historias, y me tocó empezar a escribir, le encontré el gusto de eso y de ahí en adelante ya nunca más dejé de escribir para la audiovisual.

El momento más difícil de un escritor es cuando tiene que dar con el argumento de la historia ¿Cómo se le ocurrió contar la historia de amor de un hombre fuera del típico galán, como lo es ‘Pedro el escamoso’?

Durante quince años, trabajé con Luis Felipe Salamanca, y él siempre ha tenido una vena literaria muy prolífica, y un día escribió un cuento que se llama ‘No soy monedita de oro’, un cuento donde el protagonista era Pedro el escamoso, cuando él me dio ese cuento yo le dije: “Hermano, aquí hay un personaje memorable para hacer una telenovela”, sobre todo porque veníamos pensando que ya había pasado demasiado tiempo, que en la telenovela clásica,  la historia es entre una mujer que sufre por culpa de un hombre que conoce hasta que tiene un final feliz, y con Salamanca, pensábamos que ya había llegado el momento de cambiar un poco ese esquema, y hacer una telenovela donde quienes sufrieran fueran los hombres, pensábamos que las mujeres iban a agradecer ver una telenovela no a una mujer sufriendo sino al hombre, y en ese cuento vimos el personaje ideal para hacer ese experimento en ‘Pedro el escamoso’, todos los hombres sufren por las mujeres.

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Cuando hicieron la escena de Pedro el escamoso, no sonaba el ‘Pirulino’. Foto: Agencia

Cuando hicimos la escena de Pedro el escamoso, no sonaba el ‘Pirulino’, lo que bailó Pedro por primera vez fue un tema de Carlos Vives que se llama ‘Pa’ Mayté’, y cuando íbamos a emitir la escena, el abogado de Caracol Televisión, me llamó y me dijo: “Tu no tienes los derechos de esa canción, no la puedes emitir”. Entonces, quedamos en la encrucijada de eliminar la escena o buscar una canción que pudiéramos comprar los derechos, y que cuadrara con el baile de Pedro, compramos doce canciones a precio de regalado, porque ya nos habíamos gastado el presupuesto de la música, entonces, eran canciones de los años sesenta, empezamos a probar una por una, a ver cual cuadraba con el baile y fue el ‘Pirulino’, eso se convirtió en un fenómeno.

A la mayoría de escritores siempre los persigue algo super cómico, suele haber gente que se acerca para contar su historia, creyendo que su vida es una telenovela ¿Le ha pasado eso?

Millones de veces, de personas que se vuelven obsesivas con la llamada, tengo una secretaria que me filtra muchas cosas porque me llama mucha gente, pero a veces me dice: “Oiga, este señor o esta señora llevan llamando dos meses, y no sé qué hacer”; le digo: “Pásemelo”, “Aló, al fin puedo hablar con usted, señor Dago, imagínese que mi vida es para hacer una historia”, (risas). A veces digo que me la cuente, por ser de la vida real puede que tenga cierto atractivo, pero cuando la trasladas a la dramaturgia se parecen a todas las telenovelas que ya se han hecho.

DAGO EN POCAS PALABRAS

¿Una ciudad imposible de olvidar?
Nueva York.
¿Una película?
El apartamento de Noël Coward y Billy Wilder.

¿Un error recurrente?

Las malas decisiones por ansiedad.
¿Cuál es su mayor ambición?
Ver una película en Colombia de cinco millones de espectadores.

¿Un venezolano memorable para usted?

Cesar Miguel Rondón.

¿Un actor o actriz?
Jennifer Aniston y Patricia Tamayo.

¿Cómo le gustaría que lo recuerden?

Como una buena persona, como alguien que no le hizo daño a nadie.

Información: Leonel Urbinas