Canciller Claudia Blum se va del cargo

La senadora María Fernanda Cabal parece marcar un distanciamiento con el gobierno de Iván Duque

Claudia Blum - Notitarde
Foto: Cortesía.

Colombia.- El pasado lunes en el consejo de ministros, la situación con la canciller Claudia Blum se puso tensa y prácticamente el presidente Iván Duque le jaló las orejas. El viernes se tomó la decisión.

Rusia defenderá “firmemente” sus intereses geopolíticos

El presidente Vladimir Putin ofreció un discurso con motivo del 76 aniversario de la victoria de la Unión Soviética sobre la Alemania nazi

Colombia necesita una Cancillería muy activa que logre concientizar al mundo de lo que sucede en el país. El cambio en esa cartera será positivo porque se hace urgente contrarrestar la avalancha Internacional que puede venirse, a raíz del lobby de algunos políticos de la oposición más radical, en Europa y EE. UU., así como en organismos como la ONU.

Por ejemplo, Michelle Bachelet ha sido muy crítica en Ginebra. La embajadora de Colombia, Alicia Arango, deberá estar más que atenta.

La senadora María Fernanda Cabal parece marcar un distanciamiento con el gobierno de Iván Duque. Al menos, eso traduce su más reciente escrito en la red social Twitter, donde se refiere a la salida del cargo de la canciller Claudia Blum, como lo reveló SEMANA este domingo.

“Por favor, ahora que no nombren a (Miguel) Ceballos”, expresó la dirigente uribista. “Nosotros no elegimos dialogar con narcoterroristas”, agregó.

Cabal plasmó su mensaje en respuesta a la publicación de SEMANA donde se anuncia la salida del cargo de la canciller en medio de la crisis más grande de Duque tras las jornadas de protestas que vive el país.

Y justo este domingo, cuando el alto comisionado para la Paz, Miguel Ceballos, le anunció el país que el Gobierno, a través de la Iglesia y la ONU; adelanta acercamientos exploratorios para conocer qué tan reales son las intenciones del ELN en una posible conversación de paz.

A juzgar por el trino de Cabal, hay un sector del uribismo –quizás el ala más radical o de derecha– que se opone a unos posibles diálogos con ese grupo armado.