Alejandro Feo La Cruz: 1075 en Mayo

Alejandro Feo La Cruz - Notitarde

Hemos concluido el primer semestre del año, seis meses plagados de dificultades, con más de 100 días de cuarentena y restricciones de movilidad bastante exigentes, pero por otro lado también enfrentamos diversos obstáculos para poder disfrutar de servicios básicos como agua, luz y el gas, y a eso debemos agregarle la grave crisis de combustible que aún no se supera en su totalidad.

Durante el período de cuarentena, diferentes países anunciaron medidas de protección económica ciudadana y de acceso a los servicios básicos que permitan a las familias mantenerse en casa, sin riesgo a contagiarse por el COVID-19. Por el contrario, en Venezuela, las personas deben exigir a diario servicios básicos.

Espíritu guerrero patrio

Algunos piensan que el venezolano se ha convertido en gente conformista y que ya le da igual que solo le den las migajas que caen de la mesa, otros creen que la resignación ha vencido a el espíritu guerrero patrio y que no hay nada que hacer si no acostumbrarse a esta nueva realidad que se deteriora cada día un poco más, pero tenemos razones y argumentos para negar que eso sea así y afirmar que no hay resignación alguna en nuestra gente.

En el momento de escribir estas líneas, media ciudad de Valencia se encuentra sin luz y los grupos de WhatsApp reportan fuertes bajones de energía que son precisamente los momentos más peligrosos porque al llegar regresa con fuertes golpes de energía  que hace que muchos de nuestros electrodomésticos se dañen, generándonos cuantiosas pérdidas que nadie nos va a reconocer.

El Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS) registró 1.075 protestas en mayo de 2020 lo que representa un promedio de 36 protestas por día predominando ampliamente las relacionadas con colapso o deficiencia en los servicios públicos o necesidades básicas como alimentación y salud o las vinculadas a reivindicaciones laborales.

Las exigencias de Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (Desca) continuaron siendo las principales demandas de los venezolanos.

Por lo pronto los venezolanos, siguen adelante en un ambiente hostil para trabajar, para emprender y hasta para vivir.  Los pobladores de estados abandonados a su suerte como Táchira y Trujillo en el mes de mayo registraron 158 y 133 expresiones de protestas respectivamente y en general el número registrado en cada uno de los estados es bastante significativo.

Conformismo

El venezolano lejos de conformarse con la miseria en la que vive sigue alzando su voz para exigir sus derechos y luchar por un estándar de vida digno. Por encima de las prohibiciones establecidas ha tenido que hacerse sentir para obligar al régimen a resolver a regañadientes las distintas situaciones que les ha tocado vivir.

“Nadie se conforma con la vida que nos quieren hacer vivir, ni con la forma que se destruye un gran país con el nuestro”

Sálvese el que pueda

Hemos visto como en otros países han enfrentado la pandemia del Covid 19 con medidas de aislamiento social, cuarentenas y restricciones de movilidad muy estrictas pero estas medidas han sido acompañadas con importantes auxilios fiscales que permiten a pequeños y medianos negocios sobre vivir a la crisis y con apoyos especiales financieros y sociales a las familias necesitadas a fin de aliviar sobre todo aquellas donde padres y madres de familia han perdido su empleo.

En Venezuela lamentablemente no es así,  no se ha previsto ayudas sociales adicionales a las ya existentes para los sectores más vulnerables y en cuanto a los pequeños y medianos empresarios les han aplicado la ley de sálvese el que pueda.

Esta semana voceros del gremio de la pequeña y mediana industria clamaban por algún tipo de acuerdo para los sectores no priorizados de la economía, que les permita operar en un marco normativo de condiciones seguras de manera de salvar de la quiebra a esos negocios y proteger igualmente los puestos de empleo.

El venezolano es fuerte para resistir y creativo para resolver, pero no se equivoquen ni se rinde ni se conforma.

Entre tanto aún nos quedan varias semanas más de restricciones y cuarentenas, esperemos que al régimen se le ocurra aplicar algún tipo de beneficio fiscal o auxilio como los que han aplicado países vecinos para que la hecatombe económica y social no sea peor de lo que ya es.

Por:  Alejandro Feo La Cruz

@afeolacruz