Alejandro Feo La Cruz: En Dirección Contraria

Alejandro Feo La Cruz - Notitarde

El aumento en América Latina del hambre en forma sostenida se ha agravado    por la situación que enfrenta Venezuela, según el último informe de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación la Agricultura (FAO), revelado el pasado 13 de julio.

América Latina registró en los últimos cinco años un aumento del hambre que podría afectar a 9,5 % de su población en 2030, un panorama radicalmente agravado por la pandemia global COVID-19.

Esto significa que el hambre afectó a un aproximado de 47,7 millones de personas en el subcontinente durante el año, es decir 7,4 % de sus habitantes. “En América del Sur, el aumento en la desnutrición observada en los últimos años es impulsado principalmente por la situación en Venezuela donde la prevalencia de desnutrición aumentó de 2,5 % en 2010-2012 a 31,4 % en el período de entre 2017-2019”.

Julio Berdegué, representante regional de la FAO para América Latina, quien calificó el hambre en la región como “escalofriante” declaró a la agencia Reuters: “Estamos yendo desde hace cinco años en la dirección contraria.”

El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyectaba una tasa de desempleo de 47,9 % para Venezuela en 2020, mientras que para el año 2019 el indicador lo ubicaban en 44,3 %.

Insistiendo en el caso Venezuela el representante de la FAO afirmaba lo que todos sabemos, que la crisis política y económica influye en los niveles de seguridad alimentaria y de nutrición.

Devaluación de la moneda

La mayor parte de los alimentos que recibimos son importados y se encarecen más cada día por la constante devaluación de la moneda.

Cifras de los años 2016 y 2017 revelan que las importaciones cayeron 67 %, en esa misma forma la caída en la oferta desencadenó una hiperinflación que destruyó el poder de compra de los hogares y su capacidad de acceso a los alimentos y servicios. Situación que se ha mantenido constante de igual forma durante el año en curso.

De hecho, la Encuesta sobre Condiciones de Vida en Venezuela (Encovi 2019-2020) señala que la caída de 70 % del Producto Interno Bruto (PIB), acumulada en los últimos siete años, lleva a el 96,2 % de la población en el nivel de pobreza por ingresos, y a 79,3 % a pobreza extrema en el país.

Seguridad alimentaria y nutrición

Lo más alarmante de lo mencionado es que el informe sobre el estado de la seguridad alimentaria y nutrición en el mundo 2020 (SOFI, por sus siglas en inglés) fue realizado antes de que la pandemia de coronavirus golpeara con fuerza la región. Podemos mentalmente proyectar cómo pueden empeorar estas cifras cuando millones de padres de familia han perdido su trabajo y las restricciones de movilidad y el obligado distanciamiento social hacen que incluso ejercer la economía informal es complicado.

La Cepal estima que el coronavirus provocará una caída histórica de la economía de América Latina y el Caribe en 2020, que llevará a la peor crisis social de la región en décadas, con millones de nuevos pobres y desempleados.

Hogar como unidad de producción

Ahora conociendo el panorama, está de parte de cada uno de nosotros afrontarlo de la mejor manera. Dios aprieta pero no ahorca.  Busquemos la manera de ser productivos.  Convirtamos a nuestro propio hogar en una unidad de producción con nuestra propia familia, recordemos que es lo mejor que sabemos hacer y vamos a monetizarlo.

Desempolvemos las recetas familiares, pongamos en el mercado algún oficio o servicio que podamos prestar, aprendamos a trabajar o a vender en línea, usemos toda nuestra creatividad para producir y mantener a nuestras familias, saquemos toda nuestra creatividad y talento para pasarle por encima a esta crisis y seguir adelante.