Alejandro Feo La Cruz: Covid maestros y salarios

Alejandro Feo La Cruz - Notitarde

La Federación Unitaria del Magisterio de Venezuela (Fetra Magisterio) publicó recientemente una encuesta realizada a 13.692 docentes de toda Venezuela, la cual arrojó que 12.310 (89%) están de acuerdo con no reincorporarse a las actividades académicas el próximo año escolar sin recibir ningún tipo de ajuste salarial.

La secretaria de contratación colectiva y reclamos del Sindicato Venezolano de Maestros del Distrito Capital, Griselda Sánchez, afirmaba que era imposible regresar a clases en las actuales condiciones y alertaba sobre el incremento de casos de suicidios ante la desesperación entre la población docente.

El último fue un docente jubilado de Lara el cual se quitó la vida al vivir en condiciones inhumanas, algo que es lugar común en la mayoría de nuestros colegas educadores.”

El salario de los docentes del sistema público está sujeto a tablas calculadas sobre la base del salario mínimo, actualmente en 400 mil bolívares, es decir alrededor de 1 dólar mensual.

Crisis económica y bioseguridad

La situación socio económica de los docentes del país es realmente desesperada, no es de ninguna manera una exageración cuando decimos que es imposible cumplir medianamente con su obligación de impartir enseñanzas cuando la profundidad de los problemas que deben enfrentar por el nivel de pobreza al que han llegado no les permite concentrarse en otra cosa.

Entre tanto el Ministerio de Educación, no adelanta ningún tipo de buena noticia para los maestros y ni una esperanza de mejoría salarial, pero si llama a extender una consulta sobre un eventual regreso a clases bajo la modalidad semi-presencial.

Así lo informaron en una pasada reunión con la participación de  las asociaciones de colegios privados, entre otros actores.

En el encuentro, la Asociación Venezolana de Educación Católica (Avec) manifestó que no consideran “prudente” volver a las escuelas, debido a las deficiencias que existen para mantener las medidas de seguridad y evitar el contagio del virus COVID-19.

Entendemos la posición de Avec y de los dirigentes del magisterio, nuestras escuelas públicas e incluso muchas de las privadas no están en capacidad de mantener un mínimo de medidas de bioseguridad que permitan resguardar la salud de alumnos, maestros y padres y representantes.

La escasez de agua, útiles de limpieza por decir lo básico y luego claro está mascarillas y pantallas de seguridad que tampoco están a disposición del personal docente para acudir a la escuela con su debida protección.

Por otro lado preocupa, el gran número de adolescentes que fueron a clases por última vez el viernes 13 de marzo de 2020 y que están precisamente en esa edad de riesgo donde se producen el mayor número de deserciones escolares y no regresarán más nunca a un aula de clases.

Continuamos sin plan oficial para enfrentar inicio de clases

A estas alturas del partido cuando estamos a mediados de septiembre, no vemos ningún tipo de plan oficial para enfrentar el inicio de año escolar.

No han sido notificados los docentes de cuales opciones existen como plan de trabajo, no han recibido ningún tipo de inducción para trabajo a distancia o semi presencial y tampoco se han desarrollado manuales que sirvan de guía para que el personal docente maneje la nueva normalidad.

Es frustrante ver cómo acciones útiles y sencillas como las mencionadas son ignoradas pero tampoco se propone nada diferente.

En otros países existe un verdadero compromiso sincero con la educación y los distintos actores participan de un diálogo sincero que permite avanzar y que cada quien pueda aportar su mayor esfuerzo.

Derecho a la educación

No podemos entender porque en nuestro país se maltrata tanto la dignidad humana del maestro y se desconfía tanto de todo lo que no sea oficialista cuando el derecho a la educación debe estar por encima de cualquier diferencia ideológica.

En Dubai, Emiratos Árabes Unidos, los colegios le enviaron al gobierno las medidas que iban a adoptar para el regreso a clases presenciales. Algunos fueron autorizados a reabrir sus puertas y otros tienen que corregir la propuesta y mejorar condiciones de bioseguridad.

Y en América Latina tenemos el caso de Uruguay, país que lleva más tiempo con aulas de clases abiertas. Desde junio inicio con las clases presenciales progresivamente hasta reducir por completo la virtualidad, con medidas como el uso de tapabocas en el salón y conservar la distancia social.

Por qué es tan difícil que nuestros docentes públicos reciban un justo reconocimiento salarial y que los actores de nuestro sistema educativo diseñen un plan coherente de regreso progresivo a clases?