FARANDULAZO: ¿Sabe la historia de la canción Guantamera?

Vicente Gramcko, columnista en Notitarde

Hay canciones que no se olvidan, que se meten en la mente de las personas y forman parte de su acervo cultural. Una de estas piezas musicales es, sin duda alguna, “Guantanamera”, que identifica a Cuba, su nación de origen, en cada rincón del mundo.

La profesora Solángel de Reyes nos decía, en clases impartidas en el colegio “La Salle” de Guaparo, que ella recordaba la canción como parte de la niñez que vivió en su Cuba natal. Dijo que el tema era parte central de un programa de radio que difundía las noticias de sucesos del día, donde había un señor que entonaba esa melodía improvisando la letra con los elementos de los acontecimientos más relevantes.

El señor al que se refería la profesora Reyes no era otro que Joseíto Fernández, compositor nacido en La Habana el cinco de septiembre de 1908, quien cantaba versos improvisados sobre temas del momento, mientras participaba en el programa radial «El suceso del día», insertándolos sobre la melodía de su inspiración, de cuya letra sólo se conserva hoy en día sólo el estribillo, que reza: «Guantanamera, guajira guantanamera». Eso ocurría en la década de los 30 del siglo pasado.

La canción dio un vuelco abismal cuando la tomó el compositor y pianista español-cubano Julián Orbón (nacido en 1925 y muerto en 1991) quien reemplazó las letras improvisadas de Fernández por estrofas de los “Versos Sencillos” del apóstol  José Martí, quien fue el prócer de la independencia de esa isla caribeña, cambiando parte de la melodía, por lo cual se mantienen aún algunos pleitos judiciales por la autoría. Este arreglo del tema se hizo a finales de la década del cuarenta.

El tema arranca, desde entonces, con esta primera estrofa:

«Yo soy un hombre sincero /

De donde crece la palma /

Y antes de morirme quiero /

Echar mis versos del alma.»

La adaptación de Borbón se hizo muy popular y ha sido grabada por numerosos artistas a lo largo y ancho del continente, convirtiéndola prácticamente en el segundo himno de Cuba. La canción ha sido editada en otros idiomas, incluso, lo que la ha dado a conocer allende los mares. Además, extrañamente, ha sido adoptada por hinchas de fútbol de distintas latitudes, quienes la corean para entusiasmar a los jugadores de sus equipos favoritos.

Entre las versiones más conocidas están la de Celia Cruz con la Sonora Matancera (a mediado de los 50), la del norteamericano Peter Seeger (1963) y la que realizaron los integrantes del trío estadounidense “Los granitos de arena” (The sandpipers), en 1966, la cual alcanzó los primeros diez puestos en los hit parades de ese año.

Si usted quiere escuchar esta versión, puede hacerlo pulsando el siguiente link:  https://www.youtube.com/watch?v=T2g5WUQnlbw

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