Rubén Limas: Adiós al Viejo Samán

Rubén Limas - Notitarde

Cuando llegué a Valencia para estudiar en la Universidad de Carabobo y era apenas un activista juvenil, ya el viejo Samán, Luis Abelardo Carmona, daba su generosa sombra en AD. Un dirigente humilde, de base, pero consecuente y comprometido como pocos. Persistente, animado, ocurrente, siempre una sonrisa y de primero en la lucha. Fue de aquellos adecos cuya fe inconmovible en la organización partidista fue forjada por haber conocido a Rómulo Betancourt, Raúl Leoni, Jaime Lusinchi y a Carlos Andrés Pérez, no como referencias históricas sino como compañeros. Nunca faltó a pesar de su edad a ningún compromiso partidista, ni tampoco a ningún compromiso de la agenda unitaria en estos ya larguísimos más de 20 años.

Lamentablemente, esa fuente inagotable de energía, de solidaridad, de entrega partidista tuvo un inesperado y triste final. Camino a su casa Luis Abelardo Carmona, Secretario de Asuntos Municipales del CEM “Alberto Carnevalli”, de Valencia, estado Carabobo, en medio de la oscurana propia de una ciudad sin iluminación pública, fue atropellado.  En el sector Bucaral, una vía altamente transitada en las inmediaciones del Gimnasio vertical, en una calle sin reductores de velocidad, que le permita a los peatones, principalmente a aquellos de la tercera edad caminar por las aceras y el asfalto sin tener problemas. En segundos, la batalla entre carne y huesos versus el acero del parachoques dejó su fatídico resultado. Si en ese sector que transitaba Luis, hubiese habido buen alumbrado público,  es muy probable que ambos, él y el vehículo que lo atropello se hubiesen visto a la distancia y, probablemente estuviera el  aún con nosotros.

¡Un país sin luz y, por supuesto sin alumbrado público! Una verdadera calamidad. Esta es una denuncia que se ha hecho muchas veces a las autoridades locales. La ciudad de Valencia y el estado tiene una falla grave de alumbrado público en muchos sectores, especialmente en los más poblados y populares.  Tenemos un sistema eléctrico nacional en ruinas, y por lo tanto un sistema de alumbrado público en el piso. ¿Qué será de la vida de la Misión Venezuela Bella creada mediante decreto, adscrita administrativamente a la Vice Presidencia Ejecutiva del régimen, que tenía entre sus atribuciones mejorar el alumbrado público en el país? Bueno, todos sabemos la respuesta a esta interrogante: la centralización, la corrupción, la ineficiencia, la falta de políticas públicas correctas y descentralizadas, ¡Ah! Y la desidia de unos señores que les importa un pito la suerte que corre la gente en las calles.   Estos señores nos regresaron a los años 1888, cuando se doto de alumbrado público a la Valencia de aquel entonces.

La segunda cosa trágica que le paso a Luis Carmona, fue su asistencia médica después de haber sido arrollado. Vecinos que inmediatamente lo reconocieron lograron montarlo en una ambulancia que pasaba por el sector, por esas cosas de la vida. Porque si hubiesen tenido que llamarla o buscarla, o no hubiese llegado nunca, o lo hubiesen tenido que llevar en sus carros, sí tenían gasolina.

Lo trasladaron hasta nuestra muy duramente golpeada por la crisis, CHET: Ciudad Hospitalaria Dr. Enrique tejera. Según testimonio lloroso de uno de los vecinos no fue atendido en las primeras de cambio adecuadamente. Inclusive según él, lo querían dar de alta para que regresara en la mañana, me imagino por el colapso de la institución. Lo evitaron familiares, una enfermera amiga que lo reconoció y nuestra  intervención. Aun así, luego horas más tarde nos daría su último aliento, dejando dolor y pesar en quienes lo conocimos.

El viejo Samán dejó de darnos su sombra fugazmente. Pudo ser muy distinto. Pudo haber estado correctamente iluminada esa calle, pudo haber tenido reductores de velocidad, debimos tener un sistema de emergencia que brindara Atención Inmediata en estos casos, hospitales dotados y funcionales. Pero no. Todo eso que se debe tener, no interesa a quienes hoy mal gobiernan. Es más importante colocar un corazón con la falsa inscripción “Valencia Te Quiero”. ¡Mentira no quieren a nadie! Qué vaina que en vez de morir de viejos, tenemos que morir por una desastrosa gestión de gobierno.

En nombre de sus compañeros de partido, de sus entrañables amigos de siempre, amigos en la lucha, en la celebración, en las tristezas, en la vida, le hago llegar por esta vía a sus familiares y allegados nuestro más sentido pésame. Que la oración en familia pueda servir de consuelo ante tan dolorosa pérdida. Nuestro compromiso inquebrantable que esto cambiara para bien de todos los que habitamos en este país.

Por Rubén Limas                                                                                        @rubenlimas