SINSECRETOSCB: La Nueva Aventura del Amorfo Ladrón


La extorsión a la MUD. La pasada semana nos obsequiaba un audio que revelaba la delictiva conducta del “deforme abanderado”. Entre insultos e improperios, que por razones de consideración al lector no podemos plasmar en estas líneas, pero se lograba escuchar al “amorfo delincuente” recriminar a varios representantes de la  MUD “A mí no me van a seguir mamando el gallo o me llevaran como ….. pa´ la pieza”. De esa manera reincidía el “corcovado cleptómano” en su sofisticada práctica de la extorsión, la misma que ha aplicado en el municipio San Diego, pero en esta oportunidad la víctima era la  MUD para que cedieran las válidas aspiraciones de militantes opositores y las colocarán a disposición de los libertinos miembros de su “Clan o Mafia Familiar”. Nada nos debiera sorprender, esa ha sido su humillante y déspota conducta que lo acompaña desde su propia niñez, cuando sus padres lo despojaron de la grata posibilidad de al menos pisar una aula de clase, no poder observar orgulloso cualquier pizarrón, no sentir la textura de una blanca tiza o tener el fascinante ejercicio de abrir cualquier texto de básica educación. El “torcido ladronzuelo” con su dilatado abdomen procedía igualmente a señalar que dentro de las filas de la MUD existían innumerables infiltrados y su diligente jefa comunicacional se atrevía, en horas de la noche, a publicar los nombres de los señalados como desleales delatores, advirtiendo además que “había otro nombre con más peso detrás” , de esa manera surgían los nombres de Javier Prado y Marco Bozo, dirigentes sociales y gremiales del partido Primero Justicia quienes eran sometidos a una suerte de lapidación moral. Ante la inaceptable afrenta se pudo escuchar el estridente reclamo de Carlos Santafé, secretario de PJ, quien dirigiéndose a la dirección regional señalaba “Compañeros, la infeliz acusación de Scarano contra Javier y PJ es inaceptable, en su empeño por conseguir esa posición no vacila en inventar esta patraña, el partido aquí y en Caracas enfrentará esta desgraciada manera de asumir la competencia política”. La consecuencia de esta solidaria actitud del Gordo Santafé decantó en que fuese arbitrariamente sustituido en la posición de encabezar la lista de ediles a la cámara municipal de San Diego por un sobrino del “contrahecho malhechor”.

El botín de la extorsión. A pocas horas de culminar el proceso de sustituciones o modificaciones de candidaturas, previamente a  que se produjera el arrebato o se consumara la perfeccionada extorsión. Una secta de remunerados profesionales dirigidos por la siempre hábil y aventajada periodista, reclamaban a la MUD que se concretara el apoyo, bajo el débil alegato de que querían “Unidad”. Una experimentada comunicadora social al servicio de la enviciada secta llegaba a exclamar “Pese a estar reconocido con encuestas y apoyos como el candidato unitario a la Gob. de Carabobo, aún el G4 no inscribe como tal a Enzo Scarano en la tarjeta de la manito. Que esperan? El plazo de inscripciones vence a las 12 de la noche”, esa era la estéril excusa para dar paso al atropello y que el “Clan o Mafia Familiar” se alzara con las candidaturas  que habían sido asignadas a consecuentes militantes. Ahora son abanderados todos aquellos del extenso y dorado exilio, la cónyuge, el primogénito, el sobrino y miembros de la depravada pandilla del “deforme candidato”. La MUD quedaba prácticamente desnuda y un cuestionado Marco Bozo quedaba excluido, un ultrajado Javier Prado era reducido a ser suplente al CLEC y un indignado Hamid Ramos era enviado a un simbólico puesto 6 a la legislatura, mientras que en San Diego tomaron, literalmente por asalto, toda la lista de concejales al ayuntamiento. El “tullido maleante” ordenaba a su entorno empresarial el pago a la sumisa secta de profesionales de la comunicación, quienes impacientemente y hasta con ansiedad, esperaban la económica recompensa por la ardua labor realizada.

La pervertida secta. esta elaborada modalidad extorsiva, propia del “amorfo delincuente”, no hubiese sido posible sin la activa participación de una camarilla de profesionales, que han convertido al ejercicio del periodismo en el lucrativo mecanismo para su diario sustento. Al frente de la secta se encuentra la reconocida periodista radial, quien funge como la única y exclusiva administradora de todos los recursos que recibe por parte de empresas privadas que han participado con el “deforme hampón” en prácticas delictivas como lo constituye el Terminal Turístico de San Diego,  para posteriormente hacer la equitativa repartición. La habilidosa comunicadora ha hecho un verdadero arte de esta censurable práctica, hemos sido testigos cuando acudía puntualmente y hacia el retiro de su  remuneración en varias sedes de elevadas instancias gubernamentales, en importantes empresas básicas del estado. En los últimos días trató de crear su centro de operaciones en una reconocida estación radial dirigida por personas de intachable conducta, que al percatarse de la maniobra o treta de la diminuta periodista, tomaron contundentes decisiones para abortar el osado intento de beneficiarse del bien ganado nombre de esta importante y unida cadena radial.

Sin Alianza ni Lápiz. En meses pasados la Alianza del Lápiz anunciaba su incondicional apoyo a Rubén Pérez Silva como su abanderado a la gobernación. El coordinador nacional Antonio Ecarri acudía a Valencia para anunciar su respaldo y afirmaba “Pérez Silva es la verdadera opción para Carabobo, los demás candidatos no tienen resonancia popular y hay otros que desde el exterior quieren imponer sus candidaturas y son precisamente los más descalificados”. Pero el pasado viernes se produjo la adhesión de la Alianza del Lápiz a la candidatura de Enzo Scarano. Esto produjo una fuerte discusión dentro de esta estructura política, ya que el coordinador regional y vicepresidente nacional de la Alianza del Lápiz, Rubén Pérez Parra, a la sazón primogénito del otrora abanderado Rubén Pérez Silva, colocaba un demoledor tuit que contravenía la decisión tomada por la familia Ecarri y ponía en duda los valores de esta organización partidista, llegando a otorgar al “deforme abanderado” una escatológica definición. Y esa es la verdad.

Por Cesár Burguera