El Monje de Camoruco

Liceo Enrique Delgado Palacios de Guacara…parte de su historia y anécdotas

El Monje de Camoruco – Notitarde
“El Monje de Camoruco” Sergio Márquez Parales, columnista en Notitarde

Liceo Enrique Delgado Palacios de Guacara…parte de su historia y anécdotas

La hoy E.T.N Enrique Delgado Palacios nació el 04 de Septiembre de 1967, como Liceo Nacional y desde aquel momento y hasta hoy, ha contribuido a la formación de miles de guacareños.

La creación e instalación de este centro educativo marcó el inicio de una etapa de superación para los habitantes de aquel pujante municipio; entre otras cosas, porque por ser el primer liceo de la localidad, permitió que los jóvenes de la época pudiesen estudiar en Guacara sin tener que hacer el esfuerzo de trasladarse hasta Valencia o Maracay, ciudades que albergaron en su momento a un número importante de estudiantes de dicha localidad.

Según informaciones aportadas por diversas fuentes, la institución estaba destinada a ser fundada en Montalbán; pero, la tenaz lucha emprendida por los concejales: Martín Villalonga, Víctor Gerónimo Bolívar, Horacio Falcón Jugo, Armando Houtman Fuentes, Oscar Martínez Campos, José de Jesús León Domínguez y Félix Rivero, logró el objetivo de convencer a las autoridades del Ministerio de Educación para que el plantel se adjudicara al municipio Guacara.

En una casona ubicada en la calle Soublette, entre las calles Páez y Carabobo; la cual dicho sea de paso, fue cedida amablemente por el señor Felipe Brito Carrillo y su familia, abrió sus aulas este liceo que contó en sus inicios con el siguiente personal directivo: Director Fundador: Augusto Torrellas y Sub-Directora Fundadora: Edda Quijada.

Posteriormente ocurriría un hecho de gran relevancia que marcó para siempre la historia académica, deportiva  y cultural no solo del liceo Enrique Delgado Palacios; sino también, de la ciudad de Guacara, como lo fue la llegada del Profesor Gustavo Leandro Mattei como Director del plantel.

El Profesor Mattei (1969-1986), impuso una férrea disciplina  pero a la vez consolidó un excelente equipo de docentes entre los que destacaron: Ana de Torrellas, Lesbia de Machado, Margarita Camacho, Dilia Isabel Colón,  Micaela de Cordero, Norys de Alvarado, Elida Anez de Brazón, Augusto Campos, Jorge Miranda Enmanuel Miquilena, Armando Torres Villegas, Humberto Sarmiento, Francisco Mireles, Francisco Lamas, José Ramón Díaz, Luis Jiménez, Alberto Olmos, Luis Ramón Díaz, Gerard Pelletier, Carlos Acevedo; entre otros.

El liceo participó en el año 1971 en el programa “Aquí Oscar es competencia de Juventud” obteniendo el tercer lugar; posteriormente, en 1975, los educandos compiten con éxito en “Viva la Juventud” coronándose campeón regional; para luego,  adjudicarse el campeonato mensual dejando en el camino nada menos y nada más, que al Luis Espelozín y al Andrés Bello; obteniendo su pase a la gran final, en la cual cedieron dignamente ante el liceo José María Vargas en julio de ese mismo año.

Entre las tantas anécdotas que involucran a esta institución, podemos mencionar la huelga estudiantil vivida en la tranquila ciudad.

Ese movimiento liderado por Arlés Figueroa, Julio Carta, José Manuel Flores, Joel Reyes, Rómulo Flores Esquivel, Carlos Delgado Linares, Williams Querales (+), Jorge De León, Wilma Hernández, Isdóver Otaiza, Freddy y Edgar César, Juan Tortolero, Jorge Vásquez, Abraham González, Wilfredo y Nelly Yolanda Narváez, Orlando Montoya, José Hernández, Agustina y Cristina Nieves, Hipólito Robles; y apoyada desde la comunidad por: Freddy Aponte, Sergio Laya, José Heredia, José Eladio Martínez, José Félix Ramírez, Higinio Rojas, David Montiel, Gemacira Esqueda, Jorge Noguera, Nelson Tovar y Omar Idler; entre otros, logró la construcción de la cancha Víctor Julio Narváez, la sede del liceo Augusto Machado Cisneros, el medio pasaje estudiantil y la actual sede de la institución (hoy ubicada en el sector Los Naranjillos).

En lo cultural, la estudiantina del E.D.P se codeó con las mejores de su generación; así como también, la Coral del E.D.P. y los grupos de teatro; sin dejar de mencionar, los incontables triunfos deportivos alcanzados por las diferentes generaciones de estudiantes que han pasado por este centro educativo.

Finalmente, es oportuno reseñar que hoy en día, en cualquier rama de las ciencias, la cultura, las artes, la educación, el deporte y cualquier quehacer productivo, siempre estará presente un exalumno del liceo Enrique Delgado Palacios dispuesto a dejar muy en alto las enseñanzas recibidas durante su paso por este plantel.

Hasta la próxima apreciados lectores.

Por: Sergio Márquez Parales