El País Que Queremos: Las cosas comienzan a cambiar

El País Que Queremos - Notitarde
Miguel Antonio Parra Giménez, columnista en Notitarde

La noticia de hoy sigue siendo la de ayer tarde, la decisión política del régimen sobre la libertad de mas de 100 presos y perseguidos políticos ha colmado las redes. Para muchos ha sido una sorpresa que les merece desconfianza, opiniones van y vienen sobre cuál fue la razón de la misma o sobre quienes intermediaron para que ello se diera, si fueron gestiones nacionales o internacionales, lucubraciones de quienes dicen saber que pasa cuando en realidad no tienen idea de lo que viene sucediendo.

Por ser esta una medida que sorprende a muchos, sobre todo a los radicales opositores, los comentarios se orientan hacia opiniones menos importantes de lo que esta decisión del gobierno contrae, solo una autoridad de la iglesia católica en nuestro país, Monseñor Ubaldo Santana, Arzobispo de Maracaibo, hoy regentando también la Diócesis de Carora, y Presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, se pronuncia sobre lo esencial de esas libertades, que no es más que la felicidad que llena a hogares venezolanos por tener a sus hijos, hijas, esposas o esposos, a su lado. Esto es lo más importante. Aunque la radicalidad existente en los teclados no lo destaquen.

Sobre el tema jurídico también versan múltiples opiniones, la de “Indulto Procesal” que se viene imponiendo, mas por la persona que lo argumenta que por convicción de los estudiosos, es sin duda una vía atraída por los pelos en razón a que muchos de los beneficiados por este acto de gobierno, no reúnen las condiciones para ello. Esta decisión tiene su fundamento primordial en una medida política con efecto sociológico, donde además el régimen manda con ello un mensaje a la comunidad internacional, buscando demostrar su capacidad de perdón, con la ironía que supone el que la mayoría sobre los que recae tal medida no cometieron delito alguno. Por otro lado, que quede claro quién es el presidente en ejercicio. Demostrado esto que el régimen no juega carritos.

La presente decisión pudiera ser objetada por muchas razones políticas, sobre todo por quienes prefieren seguir teniendo presos políticos para poder decir que ellos y sus organizaciones si han puesto la carne en el asador, que ellos son los que más presos han puesto, pero todo ese argumento se cae, cuando dentro de las condiciones para celebrar unas elecciones libres y transparente, se pide la libertad de estos, poniendo esta papa caliente en el centro del tablero.

Estimo, que, frente a esta jugada del régimen, lo más apropiado es saludar la libertad de estos venezolanos injustamente perseguidos y enjuiciados, y seguir exigiendo la libertad de todos aquellos procesados militares y civiles que siguen en las mazmorras de la dictablanda.

En cuanto a lo electoral, está pendiente si esta semana se cierra finalmente el lapso de postulación para la elección de diciembre. La participación de algunos de los liberados dentro de las conversaciones que se vienen llevando es previsible, la lucha continua, sobre todo para quienes tienen una vocación inquebrantable en la búsqueda de la democracia verdadera. Si se mantiene la prórroga, será señal de que las conversaciones traerán nuevas decisiones que allanaran el camino para mejores condiciones que permitan una mayor participación en el proceso y esto tampoco es malo. Todo esto nos lleva a concluir que hay un dialogo que puede estar siendo bien llevado.

Finalmente está a la expectativa la participación o no de Henrique Capriles y sus seguidores, si finalmente va a la contienda así no sea el candidato, le dará un barajo a las expectativas en cuanto a la abstención que finalmente pudiera presentarse. Cada día viene este porcentaje bajando porque no han logrado sus promotores una alternativa convincente para quedarse la gente en su casa. También es bien cierto, que esta se encuentra más presente en las clases medias que en las populares, que ya se expresan con ganas de salir a castigar. En lo electoral las cosas comienzan a cambiar.

Por: Miguel Antonio Parra Giménez