FARANDULAZO: Adiós al hombre de “Melocolóbillo”

FARANDULAZO - Notitarde
Vicente Gramcko, columnista en Notitarde

Hay voces que se quedan con nosotros. Hay programas de radio que se hacen parte nuestra. Hoy vamos a referirnos a un locutor que entró a diario a los hogares de los carabobeños, demostrando que la vocación y la pasión son suficientes para ganarse el cariño de la gente. Se trata de Ernesto Ruíz.

El programa “Melocolóbillo” fue un espacio emblemático de la aún desaparecida Radio América, la emisora más popular de la ciudad. La idea era reunir en un mismo programa grabaciones de orquestas bailables destacadas en el país, como Billo´s Caracas Boy´s y Los Melódicos, junto a la mejor representación de las agrupaciones colombianas del momento. Así surgió el nombre de “Melocolóbillo”.

El programa iba todos los días, de lunes a sábados, desde las seis de la tarde, hasta las ocho de la noche. Acostumbró a las oyentes a compartir con las canciones más emblemáticas de la música tropical, al escuchar la radio en el carro mientras se desplazaban a sus casas luego del trabajo, mientras las amas de casa preparaban la cena o durante el consumo de la misma.

Ernesto Ruíz supo transmitir con su voz el entusiasmo necesario para lograr esa simbiosis entre el público oyente y las grabaciones previamente seleccionadas por el equipo de musicalizadores de la radio. Ese espacio y el llamado “Disco Hit de América”, que iba de dos a cinco de la tarde,  eran los más esperados, después de los noticieros.

Ruiz era nativo del estado Lara, donde transcurrió sus primeros años. Llegó a Valencia muy joven, con su título de locutor bajo el brazo, y fue incorporado rápidamente al staff de América, donde estuvo por casi cuarenta años de actividad profesional.

Si son recordados sus “Melocolóbillo”, también es gratificante la evocación de sus “Melosonóbillo”, que incorporaba canciones de la Sonora Matancera, la más conocida de las agrupaciones cubanas de todos los tiempos. Este espacio iba los domingos por la mañana y en el mismo Ruíz hacía gala de su creatividad cuando daba forma con palabras al ambiente de una sala de baile, donde el oyente se imaginaba estar bailando al compás de una de las orquestas que sonaba en ese momento.

También, hay que destacar su labor en el noticiero de Radio América, pues formada equipo con Joaquín Jiménez González, de cinco a seis de la tarde, para transmitir el cuerpo de noticias que iba a esa hora y con el cual la estación cerraba su parrilla de espacios noticiosos del día.

Él formó parte de la constelación de estrellas de esa emisora que estuvo conformada por hombres como Carlos Bello González, Santos Murga, Alí Escorihuela, Joaquín Jiménez González. Carlos Viso Del Prette y Ernesto Pérez, entre otros. Murga, por cierto, define a Ruiz como “un gran compañero de trabajo: siempre tenía un chiste en los labios, era un echador de broma, jamás lo vi bravo”.

Ruíz se retiró hace algún tiempo de los micrófonos, por problemas de salud, y falleció en la tranquilidad de su hogar el pasado ocho de septiembre. Casi cuarenta años de actividad radiofónica le dio el privilegio de entrar en nuestras casas, por lo que sentimos su partida como la de un familiar cercano. Desde esta trinchera periodística, nuestro sentido pésame a los suyos. ¡Qué en paz descanses, Ernesto!

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Por: Vicente Gramcko