Julio Castellanos: La Herredeña y Santa Eduviges: Una misma sed

Julio Castellanos - Notitarde

Por intermedio de algunos vecinos, entre ellos el señor Enrique Hernández, miembro de la Junta Comunal de Santa Eduviges, pude hacer un recorrido comunitario con el cual pude constatar el problema al que se enfrentan sus habitantes: la falta de agua. Estamos hablando de alrededor de 500 familias entre las comunidades de la Herredeña y Santa Eduviges que desde hace dos semanas se quedaron sin agua por la falla de la bomba que los surte del vital líquido, una bomba administrada por Hidrocentro. No estamos hablando de una comunidad rural, aislada o de difícil acceso, esta comunidad se encuentra a pasos del Puente Tocuyito, a solo unas cuantas cuadras de la Plaza Bolívar del municipio Libertador.

Los vecinos, al no tener agua, deben caminar largos trechos hasta otros sectores vecinos para llenar sus perolitos de agua, otros recurren a algunos vecinos que tienen la suerte de contar con un vehículo para traer agua de otros lugares, en definitiva, la falta de agua les altera su vida cotidiana y su calidad de vida. Los vecinos, que me mostraron sus pagos a Hidrocentro, me indicaron que la empresa les informó que no tiene presupuesto para arreglar la bomba, por tanto, deberán recurrir a la “autogestión”. Es, decir, con mucho respeto, “que resuelvan los vecinos”.

Julio Castellanos – Notitarde

Los vecinos entonces están “resolviendo”, juntando un medio con un real para completar los casi mil dólares que implica, según sus cotizaciones, la restitución del servicio de agua. Es necesario insistir que el servicio de agua potable no solo es un servicio público, además, es un derecho humano y no prestar adecuadamente el servicio en cantidad y calidad adecuada equivale a desconocer preceptos constitucionales y tratados internacionales ratificados por la República, en otras palabras, significa una violación de derechos humanos. Pero allí está la realidad, vecinos caminando varias cuadras para llenar sus peroles y buscando reunir los dólares para “autogestionar” y “resolver” lo que Hidrocentro no puede ni gestionar, ni atender.

Caminando por sus calles, los vecinos de Santa Eduviges me ponen al tanto de otra problemática no menos grave. Resulta que debido a un bote de aguas negras, al otro lado de la autopista, en la calle Navidad, que ya lleva un año sin arreglarse, el canal de aguas fluviales que atraviesa buena parte de sus casas se contaminó con esa putrefacción. Los olores nauseabundos penetran todos los hogares y en algunos casos, durante las lluvias, esas aguas entran a las casas.

La hipersensibilidad a la crítica hace que mencionar culpables y responsables sea muy difícil. Pues bien, entonces voy a pedirle a Obama, a Donald Trump y a Joe Biden que cesen sus sanciones unilaterales y coercitivas contra La Herredeña y Santa Eduviges, que el capitalismo salvaje deje de quitarles el agua y que la derecha internacional no le haga sufrir más sed a sus habitantes. ¿Qué tal así?

Julio Castellanos / jcclozada@gmail.com / @rockypolitica