Laura Antillano: El humor, los niños, la circunstancia

Laura Antillano - Notitarde

La lectura de la calle como espacio de lo social en la ciudad, se nos vuelve una costumbre y una obligación.

Las prohibiciones lógicamente proporcionadas por la pandemia, impiden que tengamos nuestras caminatas diarias solo por el placer de hacerlas y disfrutar el clima y el paseo mismo, y ahora la mirada y las ventanas se convierten en el vínculo con el espacio colectivo.

Pensamos que la salida de las vacunas serán la clave para el reinicio del retomar la vida con otra cotidianidad y eso está a punto de ocurrir.

El hecho es que la presencia de las colas para colocar gasolina ya son parte del paisaje consuetudinario. Y asombrosamente se suceden desde la noche anterior al objetivo, podemos presenciar dos colas simultáneas para dos estaciones de gasolina con pago diferente.

En madrugada cercana escuchamos llanto y movimiento inusitado en ese sector, lo que nos desconcertó mucho, y la sensación de que ocurría algo fuera de la ya permanente normalidad  se produjo. Pensamos que no puede ser conveniente el que se traigan niños a esa permanencia castigadora, pasando la noche dentro de un automóvil con su familia, para esperar el día y el turno en que llegaran al dispensador en la bomba. Imagino que quienes lo hacen es porque no tienen posibilidad de dejarlos en casa al cuido de otras personas. Fue muy preocupante la situación ante la imposibilidad de certificar lo ocurrido.

Estamos viviendo tiempos de acomodo a situaciones que resultan nuevas y desconcertantes, y no es fácil adaptarse a ello. Para la generación de quienes ahora son niños en el futuro, este será un recuerdo, y no tendrán muchas explicaciones cuando sean adultos para explicar estos escenarios del presente, ni las acciones de sus padres o de quienes les cuidan, por lo tanto es responsabilidad de quienes somos adultos la de preservarles lo mejor posible.

La tarea no es fácil, pero si tenemos hijos, nietos, niños en cercanía, tenemos que ser creativos en la disposición del modo de hacerles la vida más llevadera, independientemente de que para nosotros resulte difícil y muchas veces no encontremos los modos de acción para darle respuesta cónsona a muchas cosas.

Ello hace que en el día a día tengamos la obligación parental de ser más creativos y la imaginación es hoy una herramienta muy necesaria.

El apoyo en la historia, la lectura , las experiencias de otros, el cuidado hasta de mantenernos en un estado de humor constructivo, armónico, saludable, y recurrir al chiste, la risa y el juego, pueden ser bastante importantes en este sentido. El  equilibrio se convierte en una necesidad y una herramienta a la vez, y muy valiosa.

Así que, hagamos uso de él.

Por: Laura Antillano