Laura Antillano: Día Mundial de los Animales

Además, es el día de San Francisco de Asis, quien es el patrono de los animales.

 

 

Laura Antillano - Notitarde

Hoy 4 de octubre es el Día Internacional de los Animales, lo decidieron así una serie de organizaciones internacionales que se ocupan de su defensa y, además, porque es el día de San Francisco de Asis, quien es el patrono de los animales.

Si algo me produce un rechazo instantáneo es la gente que te dice, sin la mayor vacilación, que detesta a los animales y las plantas, y últimamente me ha resultado un “desplante” de gente que vive en el contexto cercano, y pronuncian esa frase como si te estuvieran diciendo: que lindos ojos tienen.

A mí me seducen con facilidad esos seres que viven y acompañan a los humanos en el planeta y quienes con frecuencia creemos que merecían más estar aquí que los mismos humanos.

Con esta presencia y permanencia de la pandemia de coronavirus hemos visto con alguna frecuencia, fotografías de ciudades vacías de lo humano a donde ahora llegan manadas, enjambres, de animales, como si estuvieran en un proceso de recuperación de los espacios que les han sido arrebatados.

Esas imágenes deberían llevar a todos los seres pensantes a una reflexión al respecto. Son impresionantes  y contienen desde cuadrúpedos a pájaros y otras especies voladoras, si revisan las redes buscándolas expresamente se asombrarán.

Yo crecí familiarmente, desde el momento en que tuvimos casa, siempre con mascotas. Nunca pájaros para no enjaularlos, en una oportunidad mi padre llevó unos turpiales y los colocó en una jaula y los vio pelearse, los soltó y ambos volaron encantados, y él decidió que no volvería a tener ese tipo de cautiverio.

Mi madre venía del estado Anzoátegui y fue criada en Clarines, en los años veinte, creció siempre rodeada de animales, de hecho nos contaba de haber tenido hasta un oso hormiguero, y un cachorro de tigre, que hubo que regresar al encuentro con su madre, (porque ésta visitaba en las noches las calles del pueblo en su búsqueda, pero esa es otra historia).

Los animales tienen un sentido especial, cuando viven con nosotros humanos, para intentar acercarse casi adivinando nuestras palabras, los perros y aún los gatos, cuando convivimos con ellos, intuyen cuando estamos tristes o alegres, y crean gestos especiales para comunicarnos su solidaridad con los mismos.

Tengo aún una gata, Andrea, que convivió largamente con mi perra chaw-chaw, Sara, y solían dormir es espacios muy cercanos; cuando falleció Sara (ya mayorcita), Andrea dejó de comer, cayó en un letargo doloroso, los exámenes veterinarios no denotaron ninguna razón de salud, era su tristeza ante la ausencia de la amiga, lo que la afectaba, y requería mayor acompañamiento por esos días.

Creo que este es un día que debemos celebrar, porque tenemos seres muy inteligentes y solidarios en ellos, con frecuencia: mejores que muchos humanos.

Por: Laura Antillano