Laura Antillano: ¿Solidaridad?

Laura Antillano - Notitarde

Llegamos al 21 de febrero casi sin darnos cuenta. La vida continúa en medio de la pandemia, con muchas pérdidas en el camino realmente lamentables.

La discusión sobre lo relativo a las vacunas que son necesarias, imprescindibles, y que el acceso a ellas es necesario para todos los seres humanos de un planeta que ha sido ocupado por el virus del covid19 y requiere que sus habitantes se preserven de las cepas de éste.

Es de lógica elemental que los primeros en recibir las vacunas sean el personal médico porque son ellos los que cuidan a todos las demás  personas  en todo conglomerado humano, de posibles enfermedades, y han sido los soldados más activos en todo lo que fue el año pasado y lo que va de éste en primera fila.

Un verso del escritor Cesare Pavese dice: “No tenemos más que esta virtud: empezar/cada día la vida-delante de la tierra/bajo un cielo que calla-esperando un despertar”.

Así nos sentimos y por encima de la angustia, la vida continúa.

En esta cotidianidad de saltos, altos y bajos, tomamos más conciencia de la noción de grupo como humanos, viviendo una circunstancia que atañe a todo el planeta, independientemente de que las fronteras de cada país marquen cercos o ejecuten acercamientos solidarios, todos estamos involucrados, porque las posibilidades de ser contagiados nos unifican a todos.

Podría pensarse que es el mejor tiempo para llegar a acuerdos, para acercarnos desde lo que tenemos en común, el mejor tiempo para el ejercicio de la solidaridad y la búsqueda de realizaciones en colectivo poniendo de lado diferencias.

Pero ello no está en el pensamiento de muchos, y menos de quienes han vivido de “sacar partido”  del dañar a otro o ejecutar sus proyectos de vida en función de oprimir  al vecino.

Ojalá  el cambio de rutinas que ha significado el año que cumpliremos en marzo, de aislamiento por la pandemia, despierte reflexiones  importantes en algunos, (ojalá muchos) acerca de la existencia  de eso que llamamos: el prójimo. Para el acercamiento, el respeto, la cooperación, y no para la burla, la  explotación, y el desarraigo. Solidaridad seria la vertiente, el río necesario a donde debería conducirse la conducta general.

Por: Laura Antillano