Laura Antillano: Madres

Laura Antillano - Notitarde

El tema de la Madre, la exactitud, el encuentro, la biología, el trasfondo, esa voz en el viento que no cesa, la inevitable presencia  imposible de evadir. Hoy pues, en un día de celebración de la madre, las madres.

Revisamos la poesía, el género  por excelencia de los secretos de la lengua, el idioma y sus caminos cruzados, y no podemos evitar en reencuentro con los poemas de José Lezama Lima, que solíamos leer en compañía de Armando Rojas Guardia. Uno en especial no has impactado siempre: “Llamado del deseoso”, entre sus líneas: “Si es por la muerte, su peso es doble  y ya no nos suelta./No es por las puertas donde se asoma nuestro abandono./Es por un claro donde la madre sigue marchando,/pero ya no nos sigue./Es por un claro, allí  se ciega y bien nos  deja./ Ay del que  no marcha esa marcha donde la madre/ya no le sigue,ay”. Pensamos es uno de los poemas más  significativos de este gran escritor.

Otro texto emblemático de una escritora  de considerable valía  es el de Gabriela Mistral, de su hermoso libro “Ternura”, también fundamental , nadie ha estudiado a mayor profundidad  que Jaime Quezada la obra de esta escritora chilena, y él señala que ese libro es el antecedente de los “mejores y más clásicos poemas de esta escritora”.

En su poema titulado “Dormida”, ya el solo primer verso es de una fuerza significativa imposible de ignorar: “Meciendo mi carne,/ meciendo a mi hijo,/voy moliendo el mundo/ con mis pulsos vivos”.

En Venezuela uno de los textos más aludidos con el tema de la madre es el del poeta Aquiles Nazoa,  “Mi madre vive en un pueblito de recuerdos”: “Mi madre vive en un pueblito de recuerdos/ yo algunos domingos me subo en el elefante del libro Mantilla para ir a visitarla./ Allí vive mi madre entre las cuentas de colores que con los años se le han ido cayendo como hermosas gotas de sangre de su corazón./ Allí está ella pensativa, allí está ella muy joven y elegantemente triste, a tono su tristeza con la melancolía de la hora en que atardece en su pueblito de recuerdos”.

De Andrés Eloy Blanco, su poema: El regreso a la madre”:“ Madre: en este coloquio feliz de mi regreso/dos cielos bendigamos:/la Patria, donde nuestro corazón está preso;/la Madre, que es la patria que primero habitamos”.  Muy relacionado con sus tiempos de exilio político.

O el poema de Willian Osuna de Epopeya del Guaire y otros poemas: “Madre cuando tu cuerpo no da razón/en estos campos de acero/y yo estoy en mi fantasía de empujar/una puerta en la multitud/entre papeles y hojas que van por el aire/y mi noche crece porque voy montado/en mi luna oyendo/las voces de las grandes ciudades/y hay un aro negro como la sombra de Dios/donde soy un niño de los cincuenta/que juega y se disipa en tu sueño”.

Y cerramos los ejemplos, para  todas  las  madres  del  mundo en su día, con un poema del escritor falconiano José Rafael Alfonzo, titulado “Costumbre”: Mi madre se ha ido/ con los ángeles/Pronto regresará/cocinará lentejas/ me servirá un trago de cocuy/y después/ volverá/ a encerrarse/ en los espejos”.

Feliz  Día a todas las Madres.

Laura Antillano