Karla Oviedo: Pandemia y Alimentación es igual a “Penuria”

Pandemia-Notitarde
Se ven perjudicados esas niñas y niños; que por no poder seguir participando de los programas de alimentación escolar

Pandemia y Alimentación es igual a “Penuria”. El impacto que ha tenido el COVID-19 en el mundo; ha generado un gran auge en las zonas vulnerables de alimentación, creando así una crisis desesperante.

¿Quiénes serían los principales afectados?

Es claro que las personas que, dadas las circunstancias, se hallan con menores ingresos o cuyas fuentes de dinero se ven amenazadas por la falta de actividad económica. O que simplemente trabajen del día a día; esos sectores son los que pueden tener dificultades de acceso a los alimentos.

También se ven perjudicados esas niñas y niños; que por no poder seguir participando de los programas de alimentación escolar corren el riesgo de no poder recibir o acceder a los alimentos que normalmente se les suministra en las escuelas. Esto, en el corto plazo.

“Penuria”

Entonces ahí es cuando nos preguntamos todos, ¿Que va a pasar ahora? ¿Las personas morirán de hambre pero no de coronavirus?

Ahora bien, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura también conocida por sus siglas en ingles (FAO) muestran su grave “preocupacion” por dicha emergencia alimentaria, indicando que, es importante mantener en funcionamiento los sistemas alimentarios; desde la producción hasta la mesa de los hogares pasando por todos los sistemas de distribución, almacenamiento y procesamiento.

“Hacemos un especial llamado de atención para que las medidas que se están implementado no afecten este sector productivo; esencial en estos momentos”.

Eso lo recalca la organización antes mencionada, digamos que ocurría en países en donde la economía funcione de forma avanzada y correcta, pero la incógnita es ¿En América latina que pasará? ¿Exactamente en Venezuela? O países como Haití.

Se podría decir que América latina tiene una pequeña “ventaja” por así decirlo, con respecto a no cometer los mismos errores de Europa, Asia o Estados Unidos con respecto a la expansión del virus, pero esto no quiere decir que está todo bien; debido a es una cadena, TODAS las importaciones y exportaciones están detenidas a nivel mundial.

En los últimos años, los sistemas de protección social de la región (América Latina) se han fortalecido, y hoy se están utilizando para mitigar el impacto, pero siendo una región con elevados niveles de desigualdad, la situación afecta sobremanera a las poblaciones más vulnerables.

Es un desafío enorme, teniendo en cuenta la institucionalidad de los servicios de salud; quien no tiene la fortaleza que desearíamos en todos los países.

La situación económica no es la más positiva antes de esta crisis, hay países que dependen enormemente del comercio mundial y la venta de sus productos básicos. Por consiguiente, el desempleo puede crecer.

“Hay países exportadores netos de alimentos y otros importadores netos, habrá que monitorear, país por país; cuál es el impacto en las próximas semanas.” Indica la FAO.

Para comenzar relatar sobre lo pudiese generar la pandemia en Venezuela cito la opinión de Pablo Aure.

“La hambruna superará el temor a ser reprimido o contagiado. La gente responderá a sus institintos que nadie puede controlar. Será una verdadera tragedia.”

Ahora bien, en Venezuela la fortaleza de la producción nacional se basa en los rubros estratégicos de cereales, oleaginosas; tubérculos, hortalizas; productos lácteos y cárnicos.  La producción nacional es de vital importancia para mitigar los riesgos de posibles interrupciones (Que ya se están suscitando) en las cadenas de suministro.

Además “hasta el momento, las interrupciones en el suministro de alimentos a nivel mundial han sido mínimas y muy puntuales”; se debe tomar en cuenta que “los grupos de alimentos de mayor valor nutricional y considerados no perecederos, como las frutas y verduras y, en menor medida; las legumbres, podrían ser los primeros afectados por la propia naturaleza más compleja de sus cadenas de distribución; almacenamiento y conservación”

Sin embargo se conoció a través de las redes sociales, exactamente un video divulgado por Instagram, que un grupo de vendedores de hortalizas tuvieron que regalar sus productos porque no podían trasladarlas; por la escasez de gasolina que atraviesa el país. Asimismo ya se les estaba “pudriendo” por estar tanto tiempo almacenada.

Es una interrogante bastante inquietante, porque según los entes competentes de cada estado; resaltan que solo se les “surte” gasolina a personas que trabajen con el sector alimenticio y cuerpos de salud.

Sin embargo los hechos que están llevándose a cabo en el barrio más humilde de Venezuela “Petare” son los siguientes:

Cansada de huirle a las fuerzas de seguridad, Gladys Rangel se quita su tapabocas casero y descansa sentada en un recodo; sin encontrar a quién venderle sus bolsitas de ajíes y limones. Y expresa lo siguiente:

“Si no me muero del virus, me muero de hambre”, dice a la AFP esta delgada mujer de 57 años de edad.

El dinero que ganó alcanzó para un poco de mortadela y algunos plátanos. “Con eso como hasta mañana que tengo que bajar a trabajar. Y así es la rutina de todos los días”, relata.  Y así existen muchas más vivencias de distintos venezonalos …

Por exigencia de funcionarios, las santamarías deben bajarse a las 10:00 de la mañana y la gente es desalojada de espacios públicos. Y por ende solo pueden realizar sus respectivas compras a esa hora o “trabajar”.

La pandemia encontró a Venezuela con una economía reducida a menos de la mitad en seis años, precios disparados por la hiperinflación y una depreciada moneda local.

Lcda. Karla Oviedo / karlavaleriab5@gmail.com / @karlaoviedov

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