Rubén Limas: Rumbo a un nuevo CNE

Rubén Limas - Notitarde

La semana pasada los venezolanos recibimos la mejor noticia en mucho tiempo: fueron designados por unanimidad los integrantes del Comité de Postulaciones Electorales para nombrar un nuevo CNE. La noticia, para reconocer su importancia, debe ser ampliada: 1) La Comisión parlamentaria encargada para ello fue designada el año pasado por la Asamblea Nacional, 2) Entre sus integrantes se encuentran diputados del PSUV, de la fracción CLAP y, mayoritariamente, diputados de la Unidad, 3)Se recibieron 73 postulaciones en el período legal correspondiente, en la UCV, con los recaudos entregados por distintas organizaciones de la sociedad civil, 4) Las deliberaciones y la designación se efectuaron en el Palacio Federal y, repito, por unanimidad se dio la votación, 5) El proceso fue transparente, público, notorio y comunicacional. Por allí  van los tiros, si todo sale bien, tendremos un nuevo CNE y un arbitraje reconocido por todos, nombrado por la Asamblea Nacional como estipula la Constitución

Ahora bien, hay quienes en su decidida vocación pesimista criticaron a los designados. Llama la atención que los “críticos” no se postularon, mala señal, más que críticas parecen celos, no obstante, el requisito para participar es dar un paso al frente, desde la tribuna solo se puede aplaudir o pitar, ¡Nada más!

La buena noticia no debe hacernos dormir en los laureles. La meta sigue siendo lograr la celebración de elecciones libres, justas y competitivas que permitan una salida pacífica, electoral y constitucional a la dictadura. Si nos remitimos a las condiciones adoptadas; por unanimidad, por el Consejo Interparlamentario (Unión Interparlamentaria Mundial) el 26 de Marzo de 1994, en su “DECLARACIÓN SOBRE LOS CRITERIOS PARA ELECCIONES LIBRES Y JUSTAS”; podremos comprender que además de contar con un CNE equilibrado debemos cambiar  otras circunstancias para lograr una elección justa, entre ellas, las inhabilitaciones políticas, la persecución, la prisión, el exilio a los dirigentes políticos de oposición, la ilegalización de los partidos políticos AD, PJ, VP, UNT y muchos otros partidos regionales, la ausencia de tutela judicial efectiva, la falta de sanciones a quienes usen bienes y recursos públicos con fines proselitistas, la inexistencia de acceso igualitario de los partidos políticos de oposición a los medios de comunicación públicos, la persistencia del chantaje a través el control social practicado desde el Estado para manipular a los electores.  Pues, aún falta mucho para cumplir la tarea aunque ya se ha dado un gran paso y no debemos desaprovecharlo.

¿Por qué quienes están en el poder está cediendo? Es obvio que la gira internacional de Juan Guaidó derivó en presiones diplomáticas al régimen. Entre insultos en cadena de radio y TV, gritos de Diosdado en su programa y la virulenta violencia sistemática por parte de paramilitares y fuerzas represivas, el régimen abandonó la tesis de nombrar un CNE a través del TSJ y, ante la desnudez de Luis Parra y sus socios, el alacrán descubrió que perdió sus reales. La movilización social frente a una crisis sin respuesta está desarmando los argumentos de la dictadura y los anhelos de libertad superan las barreras de la censura y el cinismo de la “recuperación económica” vía bodegones dolarizados. Incluso, de forma dramática, los cuerpos de seguridad del Estado entran en conflicto entre sí, las redes sociales mostraron como el CICPC y el FAES se dio hasta con el tobo en plena autopista. Son síntomas claros de un Estado fallido y el mundo lo está viendo. La barbarie, el salvajismo puro y duro, se apodera de Venezuela cada día que permanece la usurpación en el poder. Por ello, la comunidad internacional respalda la celebración urgente de elecciones libres y justas que Juan Guaidó y la Asamblea Nacional gestionan.

Hasta la ONU, recientemente, dio cuenta de su preocupación tras detectar que las Fuerzas Armadas fueron penetradas por el narcotráfico. Es más que evidente que el régimen, en contra de sus deseos, debe abrir las válvulas ante tanta presión. La luz al final del túnel son esas elecciones libres y justas tan largamente negadas al pueblo.

Estos eventos nos siguen motivando en aceitar la maquinaria electoral de AD, El MAELECAD.  Seguimos recorriendo cada rincón del país  con tesón y mística. Atrás queda la crítica estéril, debemos unirnos en la acción que aseguré en su momento clave, todos juntos en unidad, la ciudadanía vote para recuperar la democracia. Venezuela merece tener un gobierno reflejo de la voluntad de su pueblo, reconocido por la comunidad internacional y respetuoso de los DDHH y, el primer paso es tener elecciones libres y justas.

Rubén Limas

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