Rubén Limas: AD nuevamente el partido del pueblo

Rubén Limas - Notitarde

Además de indispensable era inevitable. El viraje direccional y de composición que tuvo Acción Democrática (AD) nos llevó nuevamente a la vía electoral, como respuesta a las aventuras mezquinas de quienes  pretendían usar nuestras siglas como ficha de cambio y negociación, que a título personal y beneficio individual ejercían algunos que ya hoy yacen en proceso de olvido.

Es que hasta por un asunto de respeto a la historia AD no puede ser una plataforma distinta a la electoral. Está en nuestro ADN social; en la narrativa de nuestra lucha, en nuestros estatutos. La astucia de la maquinaria política que genera y capta votos está en cada militante, en cada estudiante que alegremente canta nuestro himno. Tal vez por eso los que ayer quisieron usar AD como rehén de sus  intenciones obscuras no pudieron prosperar ante esta verdad.

Fueron meses duros, entre ataques abiertos y encubiertos. Días de luchas mediáticas en la que conspiradores a sueldo usaban cualquier cantidad de adjetivos para descalificar nuestra lucha y nuestro empeño de recuperar el partido: «alacrán, vendidos, remienda huesos», y un sinfín de calificativos que, a falta de argumentos, comprendían la totalidad de un discurso herido y resentido.

A pesar de todo eso y con varias operaciones mediáticas en nuestra contra fuimos a las elecciones parlamentarias, dónde obtuvimos medio millón de votos en todo el país, lo que nos dice que el partido blanco es aún una institución para los venezolanos. Que AD es y seguirá siendo la opción opositora de los venezolanos para lograr un cambio de gobierno.

Pero como ser un partido electoral no necesariamente se traduce en ser solo una tarjeta, sino un verdadero partido de masas; un organizador del pueblo, nosotros continuamos trabajando en asambleas, en cada región, en las seccionales; tomando en cuenta a la juventud y a los liderazgos que van emergiendo en el seno de la lucha política.

Hoy, bajo la dirección de nuestro secretario general Bernabé Gutiérrez, seguimos visitando cada seccional para manifestar nuestro apoyo y nuestro acompañamiento a este proceso de lucha que inevitablemente nos llevará a la conquista del gobierno a través de la vía electoral.

Esta semana visitamos el estado Táchira, bajo la excelente hospitalía de su gobernadora Laidy Gómez, a quien ratificamos como nuestra candidata a la reelección de la Gobernación de esa entidad fronteriza. Allá realizamos nuestro Maelecad, con más de 4 mil dirigentes, para afinar detalles para nuestra futura batalla electoral: las mega-elecciones de diciembre de este año. Nuestro lema: Sí votamos todos, le quitamos todo, AD seguirá adelante preparándonos en el terreno de la lucha social y electoral.

Salvamos nuestro voto para aprobación de parlamento comunal

A pesar de los injustos señalamientos por parte de los sectores desplazados y resentidos, en los que se nos acusa de chavistas y colaboracionistas, la fracción parlamentaria de AD salvó su voto en la 1er discusión de la Ley de Parlamento Comunal.

Consideramos que la creación de un Estado Comunal choca con la visión estatal de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, por lo que establecer mecanismos parlamentarios focalizados en comunas y ajenos a la Asamblea Nacional, significa modificar el texto constitucional.

En este sentido, la única manera legal posible de aplicar este cambio estructural es través de la convocatoria a un referéndum consultivo, en el que los venezolanos expresen su voluntad o rechazo a un cambio de estas características.

Es por eso, que a pesar de los señalamientos vanos de unos pocos, AD demuestra que sigue cumpliendo su papel de opositor natural de un gobierno que tanto daño ha hecho a los venezolanos.

Nosotros nos oponemos desde la acción política, la lucha parlamentaria y electoral; la contrapropuesta clara y objetiva y el ejercicio de la actividad política. Somos adversarios de la queja estéril en redes sociales y más aún de la aventura violenta. AD es, sin duda la oposición que merece Venezuela para luchar inteligente por la Democracia.

No faltará quién, visto obstruidos sus privilegios, persista en sus ataques delirantes contra el partido y su nueva junta directiva, pero nosotros seguiremos remando contra la corriente, haciendo país y levantando el espíritu de lucha en una población que anhela desde su corazón un cambio verdadero. Un cambio que no solo sea de gobierno, sino de la política egoísta y mezquina.

Venezuela necesita una oposición popular, que se conecte realmente con su base; que se compadezca de sus luchas diarias por una bombona de gas o por tomar una ruta de transporte público. Ese dirigente nuevo solo puede existir desde el seno del pueblo mismo, y su consagrada lucha popular por una Venezuela libre y de los venezolanos.