SINSECRETOSCB: El “Tiembla Mora” y su patrón Pancho

El “Tiembla Mora”.  Surge súbitamente el frágil “Tiembla”Mora, quien pretende exhibirse ante Carabobo como un compendio de eficiencia y capacidad. Tal vez los promotores de la amarga Mora, los que se agazapan detrás de su casi famélica figura, han llegado a creer que este pueblo olvidó no solo el nefasto paso de “Tiembla” Mora por el andino estado Táchira, sino que los que pudieron y nada hicieron llegan a creer que en la memoria del colectivo se desvaneció el mal

recuerdo del tránsito gubernamental de Pancho con su delictivo séquito por más de 4 años en esta entidad federal. “Tiembla” Mora ofende y ataca, contraviniendo las normas partidistas que imponen un cuerdo proceder. Pero este patológico comportamiento de “Tiembla” Mora no es de nueva data. Cómo no recordar sus andanzas en la intentona golpista del 2002, cuando como presidente del Aeropuerto Simón Bolívar, se ponía a la entera disposición de los conjurados, un acechante pánico hacía temblar sus esqueléticas piernas, dejando así tirado en los anchos pasillos del terminal aeroportuario aquel irrenunciable compromiso con el proceso revolucionario y el presidente Chávez. Pero las ambigüedades de la amarga Mora continuaron y en su condición de gobernador del Táchira, era nuevamente agobiado por sus personales espantos e irremediables temores que le hacían temblequear todo su chupado cuerpo ante los contantes movimientos de abierta conspiración contra el gobierno nacional y el presidente Nicolás Maduro durante el periodo 2013 y 2017. “Tiembla” Mora nuevamente claudicaba y exigía, con los nervios de punta, al mismísimo presidente Maduro, la inmediata liberación de los principales promotores de la revueltas y guarimbas, Leopoldo López e Iván Simonovis, culminando su cobarde faena confiriéndole la Orden al Merito del Estado Táchira al dirigente opositor Henrique Capriles. “Tiembla” Mora, el asustadizo centauro, señala con descaro y atrevimiento que es predilecto hijo de Bolívar y Chávez. Finalmente nos llega una categórica solicitud por parte de la población de Palo Gordo en el estado Táchira dirigida al encogido “Tiembla” Mora para la inmediata devolución de la réplica de la espada del Padre Bolívar, que les fue conferida por el presidente Nicolás Maduro. Ni siquiera la icónica espada se salvó de la codicia y enfermiza ambición de “Tiembla Mora”.

 

Pancho y su ilícito séquito. La convocatoria es diaria a la acogedora casona de Pancho en el municipio San Diego. “Tiembla” Mora con su orientador lazarillo para que pueda llegar a cualquier lugar o evento por su despejado desconocimiento del territorio carabobeño, a pesar de haber sido electo diputado a la AN. Pero “Tiembla” Mora llegaba a la cita a muy tempranas horas de la mañana. Allí lo esperaban los mismos de siempre, los que hicieron de la gestión gubernamental del pasado un deshonesto festín de verdaderas depravaciones administrativas. Sentado en el espacioso zaguán se encontraba “El Bodeguero”, el custodio y guardián de aquellos galpones repletos de productos alimenticios para ser distribuidos entre  los sectores necesitados de nuestro estado, pero que fueron desviados para ejercer y con mañosa habilidad la censurable práctica del bachaqueo. “El Bodeguero” el perpetuo aspirante o candidato a todo, cuenta con la protección y tutelaje de Pancho, quien ha sido el responsable de impedir que su predilecto pupilo no hubiese sido confinado a un recinto penitenciario. En el matinal encuentro también se encontraba “Glory la exploradora” con su extenso patrimonio gestado con el “Ingeniero Pequi” y después como secretaria de Desarrollo Social en la fatídica administración regional pasada. Mientras se desarrollaba la amena y tempranera conversación donde aguardaban la presencia de Pancho, que aún le quedaban 3 horas de reparador sueño y había dado estrictas instrucciones de no interrumpir el ejercicio de su placido dormir, entraba inesperadamente un video llamada por parte del prófugo “El Boticario” el mismo que convirtió a Insalud en su personal y lucrativa quincalla. “El Boticario” desde el exterior manifestaba su adhesión a las aspiraciones de “Tiembla” Mora y llegaba hasta ofrecer  financiamiento con esos mismos recursos que se apropió en su impúdico paso por Insalud, donde conformó un familiar cártel de verdaderos rufianes. Se podría señalar que en ese vetusto zaguán de la formidable casona de Pancho se encontraban los “castos” y elevados miembros del comando de campaña del huidizo “Tiembla Mora”.

La meridiana aparición de Pancho. Se habían vaciado, en el zaguán, varias jarras de  café, aturdidos los presentes por el incesante asedio de los zancudos, despejada la bandeja donde habían colocado algunos emparedados para saciar el hambre y palear la larga espera. Pero al fin, cuando el reloj del cercano templo señalaba con retumbantes campanadas el arribo del mediodía, se lograba divisar a lo lejos la gruesa figura de Pancho, quien con una blanca franelilla, hacia los lógicos estiramientos, con las legañas aún incrustadas en sus ojos y frotándose de forma circular su amplio abdomen después de engullir un generoso almuerzo. Pancho observaba con desprecio e indiferencia a sus fieles acólitos, quienes al unísono exclamaban “Buenos días jefe” y un pálido “Tiembla” Mora agregaba con su desesperante tartamudeo “Que buen semblante tiene comandante”. Pancho no respondía a la tediosa lisonja y colocaba en la mesa las carpetas que contenían no solo el plan para la diaria afrenta y descalificación contra quien será el seguro vencedor de las elecciones del 8A, donde votamos todos, sino igualmente el diseño de la conocida treta y el pretendido fraude para el próximo 8A. Pancho lo había aplicado con éxito en el circuito número 5 del sur de Valencia en las primarias organizadas por la oposición en aquel 2015 para seleccionar los candidatos a los comicios parlamentarios. Es allí donde surge el error o dislate de Pancho, ya que en esta oportunidad estarán vigilando celosamente no solo un calificado equipo de organización, sino que estará todo un pueblo que no aceptará que se trate de confiscar los logros alcanzados en los últimos 4 años, que por personal capricho se pretenda arrebatar la esperanza por un mejor porvenir y futuro. Se vuelven a equivocar los fallidos, no retornarán a Carabobo para someterlo nuevamente al oprobioso olvido, al inaceptable saqueo. Por ello el domingo 8A es la impostergable cita. Saldremos al encuentro y sellaremos nuestro compromiso con  Carabobo. El 8A VOTAMOS TODOS. Carabobo no se rinde, que viva Carabobo carajo.!! Y esa es la verdad.