Desayuno en la Redacción con el capitán de navío Luis Enrique Castillo

Luis Enrique Castillo reconoce que, a pesar de las deficiencias y problemas con servicios públicos, la estatal autosustentable se está convirtiendo en epicentro de desarrollo del país

Desayuno en la Redacción – Notitarde De izquierda a derecha: Francisco Briceño, Luis Enrique Castillo, Yersey Arismendi Arocha. Fotos: Jesús Galbán Malek

Desayuno en la Redacción – Notitarde

Valencia.- Desayuno en la Redacción con el capitán de navío Luis Enrique Castillo.

Dianca pasó a ser una estatal autosustentable que atiende embarcaciones de todo el mundo. Luis Enrique Castillo reconoce que, a pesar de las deficiencias y problemas con servicios públicos, la estatal se está convirtiendo en epicentro de desarrollo del país

Producir por primera vez en Venezuela aluminio naval, recibir flotas de buques de diferentes países y convertirse en una empresa totalmente autosustentable, son parte de los logros que ha alcanzado Diques y Astilleros Nacionales Compañía Anónima (Dianca), una empresa estatal que hoy se enfila a impulsar el desarrollo económico del país, en medio de las adversidades por las que atraviesa Venezuela.

Así lo explica el capitán de navío Luis Enrique Castillo, presidente de la estatal adscrita al Ministerio de Transporte, quien, sin embargo, reconoce las adversidades que han tenido que enfrentar durante los últimos años.

Y es que Dianca, ubicada en Puerto Cabello, en el estado Carabobo, no escapa a problemas como las fallas eléctricas, escasez de agua y la crisis del transporte. No obstante, han logrado una independencia de estos servicios para asegurar la continuidad de sus labores, llevando a aumentar su productividad en un 533% entre 2019 y 2020, en comparación con los años 2017 y 2018.

Es, quizás, el reto más importante –ahora- el poder modernizar algunos de sus procesos con nuevas tecnologías. “¿Qué me falta? Dinero. Pero el dinero yo no se lo estoy pidiendo a nadie, el dinero lo vamos a producir”, afirma Castillo, al ser cuestionado sobre las necesidades actuales.

Vestido con su uniforme de la empresa estatal, cargado de optimismo y fe en que 2021 “será un año de éxito”, arribó a la sede de Notitarde Luis Enrique Castillo, presidente de Dianca, invitado al Desayuno en la Redacción. Por el periódico asistió Yersey Arismendi Arocha, directora del impreso y por WTC Radio asistieron Jesús Galbán Malek, coordinador de redes sociales y quien suscribe, Francisco Briceño, Director General.

879 hectáreas y 60 mil dólares mensuales

Luis Enrique Castillo relata que Dianca cuenta en total con 879 hectáreas y toda una infraestructura que convierte a la estatal en el cuarto astillero más grande de Latinoamérica y, por supuesto, el más importante de Venezuela.

“Yo llegué a Dianca el 7 de marzo de 2019 y emprendí una tarea. Soy extremadamente optimista, comprometido con mi trabajo y entre las metas a largo plazo que tengo, está llevar a Dianca a ser uno de los mejores astilleros del mundo”, afirma.

Asegura que en 2019 emprendieron la “tarea titánica” de aumentar la productividad “a pesar de la situación compleja que atraviesa el país”.

“Sabemos que no ha sido fácil desde el punto de vista económico y esa situación nos afecta directamente”, reconoce. “Todo hay que importarlo, pinturas, planchas de acero, entre otros”, añade.

“En 2019 tratamos de activar el astillero y ya finalizando 2019 logramos la tarea titánica, y lo digo con mucho orgullo, logramos que Dianca sea autosustentable, no dependemos del Estado o de que alguien que nos subsidie para la nómina o manutención. Eso lo logramos en 9 meses a pesar de la crisis y el bloqueo”, precisa.

¿Cuánto es el presupuesto que necesita Dianca para operar?

Si hablamos en divisas, se requieren, para mantener el astillero, unos 60 mil dólares mensuales. Dianca tiene un gasto considerable ya que es una nómina de más de 1.500 personas. Tiene 879 hectáreas, una fosa de hasta 30 mil toneladas para varar barcos, un sincroelevador de hasta 5 mil toneladas, un taller de metalmecánica de 17 mil 500 metros cuadrados, entre otros. Mantenerlo es complejo.

No ha sido fácil la tarea por el tema económico, pero estamos convencidos y siempre he dicho que el que vive del mar, vive eternamente. El mar genera muchas riquezas que los venezolanos no habíamos sabido aprovechar.

Desde el punto de vista del mar estamos sacando el mejor provecho. El comercio mundial hasta más del 90%, se mueve por agua. Eso reviste que se requieren embarcaciones (…) nos empeñamos en tratar de rescatar y captar clientes, y lo hemos logrado.

Clientes de diversos países, a pesar de las sanciones

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El capitán de navío Luis Enrique Castillo, presidente de Diques y Astilleros Nacionales Compañía Anónima (Dianca).

De entrada, Luis Enrique Castillo aclara que Dianca no es una empresa sancionada. Y aunque Venezuela y varias de sus instituciones sí, han logrado atender embarcaciones de diferentes países.

“Estamos trabajando en llamar clientes porque había ese riesgo país, porque tenían temor de venir a Venezuela porque podían ser sancionados. Hemos estado recibiendo embarcaciones de bandera extranjera y ellos no han tenido inconveniente. Recibimos embarcaciones de varios países: Inglaterra, Italia, Alemania, España, Grecia, China, Rusia e Irán, que quieren venir a hacer mantenimiento al astillero”, explica.

“Dios se encargó de ayudarnos, sin la mano de Dios no estuviéramos haciendo nada. Yo decreté que 2021 es victorioso, muy victorioso para Dianca en vista de que hay una serie de flotas del mundo muy interesadas en venir”, añade.

Detalla que, por ejemplo, el 30 de este mes llega una comisión de Turquía, representantes de una empresa importante que está interesada en que Dianca sea aliada para ellos desde el punto de vista comercial.

“Ellos tienen proyectos ambiciosos, ya construyeron incluso el primer remolcador de propulsión eléctrica”, cita como ejemplo.

Producción de aluminio naval

Uno de los insumos que Venezuela debía importar es el aluminio naval, aún y cuando en el país hay reservas de bauxita para 500 años, según explica Castillo.

“Se hicieron unos ensayos en Dianca y logramos producir aluminio naval por primera vez en Venezuela”, relata.

“Ahora estamos trabajando para abrir el taller de aluminio naval y para impulsar la construcción de embarcaciones de aluminio naval. Nos hemos apoyado con empresas privadas y del Estado para trabajar en conjunto”, añade.

Al respecto, insiste en que Dianca se convirtió en polígono industrial por ser enlace entre todos los actores para impulsar a Venezuela.

Expo Feria Naval Industrial: Una oportunidad para los privados

Las instalaciones de Dianca se han convertido en sede de encuentros entre empresarios y el Estado. De allí que, para junio, ya perfilan la realización de la Expo Feria Naval Industrial, una actividad en la que convocan a las empresas del país que tengan que ver con la industria naval.

La intención es que estas compañías privadas expongan sus productos o servicios en un stand “para que el dueño de embarcación vea con qué puede contar y dónde adquirir el consumible que se requiere”, explica Castillo.

“Estamos motivando a esa pequeña y mediana empresa a que produzca acá. Ya estamos produciendo varias piezas aquí, algo tan sencillo como un filtro de combustible que era algo que se importaba, ya se hace en Venezuela”, dice.

“Nosotros somos el país más rico del mundo en recursos (…) somos el primer país que produce ozono. Hasta ahora pareciese que somos los venezolanos los que estamos destinados a que saquemos este país adelante y pongamos a procesar nuestra materia prima”, agrega.

En este sentido, Castillo reflexiona y reconoce que “a los venezolanos nos falta unirnos, trabajar en equipo, pensar en el país, dejar el egoísmo y pensar en la nación”.

Importaciones y apoyo al sector eléctrico

Ante la necesidad de ampliar el nicho de mercado para garantizar su autosostenibilidad, Dianca ha desarrollado distintos proyectos y uno de los más recientes, que está próximo a ser entregado, tiene que ver con el sector eléctrico.

Y es que la estatal ha logrado desarrollar un dispositivo que permitiría resolver en gran parte la crisis eléctrica del Occidente de Venezuela.

“Dianca va a dar la solución, vamos a recuperar el sistema Uribante-Caparo de La Vueltosa”, dice. Con el 1% del presupuesto que cobraba una trasnacional por el mismo dispositivo, en la estatal lograron desarrollarlo y además ofreciendo una garantía de 25 años.

Se trata de un obturador para seccionar el paso de agua de las compuertas. “Es una gran obra de ingeniería que se está haciendo porque ese problema tiene 12 años y no le habían encontrado solución”, sostiene.

Pero también se han reinventado en otros aspectos. Dianca fue registrada como agencia naviera y ahora están exportando 55 mil toneladas de grafito desde Guayana, por ejemplo.

“Hemos hecho operaciones no necesariamente de reparación de barcos”, dice Castillo. Otro ejemplo de ellos es el desguace de embarcaciones. “Existía un procedimiento para construir un barco, para mantenerlo, pero no para enterrarlo”.

De hecho, actualmente están culminando el proceso de desguace de una embarcación.

“En las costas de Venezuela hay más de 500 barcos hundidos, imagina lo que puede producir a la nación nada más sacar ese contenido ahí que está contaminando. Imagina económicamente lo que puede generar para suplir algunas necesidades tan importantes”, sostiene.

Astillero Batalla Naval del Lago

En 2020, Luis Enrique Castillo también recibió las riendas del astillero Batalla Naval del Lago, ubicado en el occidente de Venezuela y que sumaba 11 años de paralización.

En seis meses lo han reactivado y actualmente trabajan allí con una gabarra, reemplazando más de 100 mil kilos de acero.

“Ahí vamos a tener trabajo por 2 o 3 años seguidos, eso va a permitir activar la zona de Zamora donde hay petróleo liviano. Por eso, insisto, Dianca está destinada a impulsar el desarrollo del país”.

¿Cómo afectó la pandemia en 2020?

Mucho, afectó mucho. Teníamos que respetar los protocolos. En Dianca tenemos un maternal con una población de 58 niños, a esas madres las autoricé a quedarse en sus hogares para no exponerlos.

Pero el ingreso de buques, por la pandemia, también se vio afectado. Por ejemplo, en Panamá a los barcos les dieron 9 meses de prórroga para el mantenimiento. Eso afectó porque se dilata ese tiempo para hacer mantenimiento. El no traer la mercancía de consumibles para atender los barcos, también afectó.

En rendimiento no nos hemos detenido, hemos aumentado la producción. En 2020 atendimos 16 embarcaciones que anteriormente no se venían atendiendo por la misma operatividad de astillero.

Usted dice que la operatividad de Dianca aumentó a un 56%, ¿qué falta para que esté a mayor capacidad, quizás al 100%?

Para atender embarcaciones se necesitan equipos vitales que son medios de elevación, montacargas, grúas, equipos de ascensores para pintar, la mayoría estaba inoperativo. Yo recibí un solo montacargas y sin frenos.

Hoy en día tenemos 4 montacargas y tenemos previsto un quinto. En cuanto a máquinas de lavado, había solo una operativa. Los mismos trabajadores han recuperado 3.

Pero, ¿qué le falta a Dianca?

Toda empresa en el mundo va a la vanguardia de las tecnologías para ser competitiva. ¿Qué me falta? Modernizar cierto equipamiento, porque el soldador hoy día lo hace con varilla mientras en el mundo se usa alambre. Necesitamos modernizar tanto medios de varada como medios industriales de trabajo metalmecánicos.

Ahorita no tengo pantógrafo operativo, eso es limitante. En los sistemas de varada a veces nos tardamos mucho, el sistema tiene 70 años instalado, se necesita un sistema para que en apenas horas la embarcación esté en su puesto. Necesitamos equipamiento que nos ayude a acortar tiempo.

Hacia allá estamos buscando que Dianca actualice equipamiento, por ejemplo, en la sala técnica donde deben estar todos los insumos.

Nuestra sala técnica necesita softwares modernos, licencias que cuestan, yo ahorita quiero modernizar la sala técnica y, en programas básicos, los computadores que requiero, por lo menos necesito 250 mil dólares. Entonces, ¿qué me falta? Dinero. Pero el dinero yo no se lo estoy pidiendo a nadie, lo aclaro, el dinero lo vamos a producir. Créanme, grábense esta fecha hoy, Dianca será el mejor astillero del mundo.

Por  Francisco A. Briceño J.