Conducta del Covid-19 es como una enfermedad de transmisión sexual

Los virus se mueven en una fina línea entre la perniciosidad y la transmisibilidad

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Los virus pueden no generar un número suficiente de copias de sí mismos como para resultar infecciosos. Foto: Agencia

Salud.- Conducta del Covid-19 es como una enfermedad de transmisión sexual. Los virus se mueven en una fina línea entre la perniciosidad y la transmisibilidad.

Es por ello, que si son demasiado virulentos, y como consecuencia de ello matan o incapacitan a sus huéspedes; su capacidad de infectar a otros nuevos se ve limitada.

Sin embargo, si los virus apenas hacen daño, pueden no generar un número suficiente de copias de sí mismos como para resultar infecciosos.

Conducta del Covid-19

Pero el SARS-CoV-2, el coronavirus que provoca la enfermedad covid-19; no cumple esta norma de equilibrio evolutivo.

Los síntomas a menudo no aparecen hasta después de que los infectados hayan estado propagando el virus durante varios días.

Un estudio sobre el SARS-CoV-2 determinó que las tasas más altas de diseminación viral y por lo tanto, de transmisibilidad se daban uno o dos días antes de que la persona infectada mostrara síntomas.

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Para decirlo de forma sencilla, solo te sientes enfermo cuando el virus ya ha logrado su objetivo evolutivo: propagarse.

Los virus que poseen una alta capacidad de hacer copias de sí mismos para luego introducirlas en nuevos portadores son más eficaces y presentan mayores niveles de prevalencia.

Por tal motivo, tardan más en verse frenados por la inmunidad de grupo o los esfuerzos sanitarios.

Los investigadores académicos que estudian la medicina evolutiva, saben que el equilibrio entre perniciosidad y transmisibilidad ayuda a mantener a un agente patógeno bajo control.

Para un virus, la letalidad es algo que le impide propagarse en exceso. Este ha sido el caso de otros patógenos pandémicos como el virus de Marburgo; el ébola o el coronavirus original responsable del SARS.

Los brotes que sistemáticamente provocan síntomas severos son más fáciles de acorralar mediante medidas de salud pública, ya que es más sencillo detectar a los individuos infectados.

Pero, el SARS-CoV-2 puede infectar a comunidades enteras de forma sigilosa porque muchos de los infectados no presentan ningún tipo de síntoma.